miércoles, 14 de octubre de 2020

 

PALABRAS NICAS

 LISTA NÚMERO 2

Amadeo Albuquerque Lara

Esta segunda lista contiene palabras usadas, además de Nicaragua, en Centro América, México y Colombia. Algunas son de origen nahuatl

Apuñuscar/ apuñuscado: Nic. y Méx: apretujado

Bonche: pelea, pleito, alboroto

Botarate: alguien que gasta el dinero sin reparos

Chachagua: doble ruedas en un vehículo; escopeta de doble cañón; hormigas bravas color marrón oscuro

Chachalte: náhuatl. De apariencia madura, pero de sabor acre o lechoso

Chanfaina: 1) comida cocinada con menudos de cerdo; 2) algo de poco valor

Chimpilineado: enfermo o sin dinero

Chipiza: llaga, úlcera varicosa; herida que no sana

Churretazo: defecar con impulso excremento líquido por diarrea

Churretear: defecar excremento líquido, diarrea

Cuzco o cusco: encorvado, conchudo; caminar cusco ya por la vejerz

Desguachipado: deshecho, desmenuzado, hecho pedazos

Desguañangado: mal presentado o mal vestido, sin estilo

Entotorotar y entotorotado: alborotar a alguien; invitarlo a un viaje, alegrarlo

Juerear: Nic. Y ajuerear: Méx. Hacer alguien sus necesidades al aire libre

Jurumbear: molestar, ser importuno o impertinente

Sanjuanear: hacer algo mal hecho o de prisa, sin importar la calidad

Tetelque: náhuatl; fruta de sabor acre, falta de maduración, RAE. Nic.: persona de carácter fuerte, mal humorado

Tuluco: protuberancia; Nic. Niño gordo, bien nutrido

Zoperoco o zaperoco: Nic. y Colombia: armar pelea, alboroto, bochinche

Zurumbo/ azurumbado/ zurumbático (RAE): Méx: atontado, aturdido por un golpe; sin entendimiento; taponeado de los oídos, RAE.

 

PALABRAS NICAS

Amadeo Albuquerque Lara

Algunas de las palabras recopiladas en esta lista:se encuentran registradas en el Diccionario de la RAE, por la Academia Nicaragüense de la Lengua (ANL), Español de Nicaragua, u otros documentos en Internet. Pero mi intención ha sido dar a conocer el significado que se les da en Nicaragua.

Amocepado: decaído, según ANL.Otro significado que conozco es alguien que esconde sus verdaderas intenciones.

Amuinado/ amohinado; de origen árabe: mohín,. Originalmente significa triste, enojado; pero en Nicaragua significa avergonzado, cabizbajo.

Atibornado: Nic. Atiborrado, RAE: lleno, repleto

Atibornarse: Nic. Hartarse. Meterse la comida como un náufrago.

Aticuñado: henchido, embutido a la fuerza. Registrado por Academia Nicaragüense de la Lengua (ANL, en adelante)

Catizumbada: cantidad grande, montón. Registrado por la RAE.

Chilindruje: ANL y chilindrujero: objeto u objetos colgantes.

Chimpapo, chompapo o chumpapo: sin algunos dientes, especialmente los delanteros.:Chimuelo: lo mismo que chimpapo, RAE

Chimpilinear: molestar, fastidiar. También se dice chimpilineado, cuando una persona está enferma y sin dinero.

Guacaleado: Se dice de una persona que viene cansado de tanto trabajar, especialmente el jornalero, después de haber trabajado al machete, todo el día.

Guaguaste: grosero, de trato despótico.

Guatusero: 1) rifle antiguo que se cargaba por la boca del cañón, cuya bala era una especie de tapón impulsado por un detonante que a su vez era golpeado por un martillo exterior. Recibía este nombre por su uso en la caza de guatusas: animal mamífero más pequeño que un perro mediano. 2) Hipócrita, fingido.

Guilindruje, Nic: guilinduje, RAE. Objeto colgante

 Güingüido: registrado en Español de Nicaragua en Bacanalnica.com, pero sin definición. Significa apretado, talla más pequeña, de manera que la persona se ve poco elegante.

Jamaquear: voverse de un lado a otro, con violencia, RAE Jamaqueo, en Nic. es un baile, generalmente en las fiestas populares o patronales; baile sin estilo.

Mancarrona: rosquilla suave de maíz y queso. Todavía en el departamento de Rivas existe un lugar llamado Mancarrón, aunque no estoy seguro si sus habitantes siguen comiendo mancarronas.

Nápiro: indio puro; en otras localidades también se da este nombre a un hombre de la raza negra.

Pajito: término utilizado entre los jugadores de trompo. Se usa cuando el trompo toma tanta velocidad, que gira sin moverse hacia los lados, en un lugar fijo.

Payana o payán: Maíz quebrado con la piedra de moler. Todavía en el campo se conoce esta palabra por el hecho de que utilizan piedra de moler o máquina manual de moler. Muy utilizado era también el adjetivo payaneado: maíz payaneado, el cual los campesinos utilizan para alimentar a las aves de corral. También se da este nombre al arroz de menor calidad

Payaste: adjetivo que se usaba para referirse al maíz molido en forma gruesa, no como la harina.

Sobaqueado: Así le dicen a una especie de baile sin estilo y al son de música popular; pero en Nicaragua también se usa para expresar que alguien está bien trabajado.

Sompeta, sustantivo y el verbo sompetear. Este último se utilizaba para brindar un saludo inclinando la cabeza (la sompeta) hacia delante, después de participar de una canción, una recitación o ejecución instrumental.

Tafiste: Varilla vegetal espinosa, metafóricamente usada para referirse a las piernas muy delgadas de una persona: los tafistes.

Zonchichera: tos flemosa y repetitiva. No está registrada en diccionarios. Definición del autor. Viene de zonchiche, especie de zopilote, cabeza pelada. La palabra zonchichera imita el sonido que producen estas aves, cuando participan de la carroña, en competencia con los demás zonchiches.

Zopilotera: “f. El Salv., Hond. y Nic. Grupo numeroso de zopilotes . 2. f. coloq. Hond. hedor. 3. f. coloq. Nic. Concurso de acreedores” . Le cayó la zopilotera, en Nic. Cuando apabullan a alguien, especialmente si dijo algo en contra del grupo o cuando a una persona le caen varios cobradores..

CONCLUSIÓN

Las lenguas naturales se nutren de la sabiduría popular que crea nuevas palabras o que le asigna nuevos significados a palabras existentes. Lejos de catalogarlas como corruptas o incorrectas, estos vocablos gozan del agrado de las personas menos favorecidas por la escolarización. Así que no las llamo "barbarismos", ni solecismos ni ningún otro "ismo". Sencillamente, representan el lenguaje de nuestro pueblo.



 

jueves, 6 de agosto de 2020

Errores gramaticales comunes en los periódicos

Los errores más comunes en la prensa escrita y otros medios de comunicación tienen su origen en la imitación léxico-sintáctica de otros periódicos a nivel local o internacional, aunque al hacerlo se caiga en errores. El periodista debe mantenerse al día no sólo en la técnica periodística como tal, sino con la redacción; para lo cual la sintaxis y el léxico son imprescindibles. He detectado algunas faltas léxico-sintácticas, pero quiero hacer énfasis en las referidas al uso del pronombre “mismo” y las preposiciones.

Uno de los casos que observé es la incoherencia sintáctico-semántica debido a la impropiedad del pronombre “mismo”. En una noticia de sucesos, apareció el párrafo que sigue, el cual es totalmente incoherente: “‘Al momento de los hechos la niña tenía 12 años y no se puede hablar de consentimiento o voluntad de la menor para sostener relaciones sexuales con el acusado, al punto de quedar embarazada’, señala en la sentencia condenatoria el judicial, misma que fue tomada como agravante”. Al respecto, hay que señalar dos cosas.

La primera es que, según el pronombre “misma”, es la sentencia condenatoria del judicial la que fue tomada como agravante, pues la frase “sentencia condenatoria” está dentro del dominio sintáctico de la palabra “misma”. Como buenos lectores, sabemos que la agravante es que el violador dejó embarazada a la menor y no la sentencia del judicial. La otra incoherencia se produce después de la coma, en donde el periodista inserta la frase, al punto de quedar embarazada. La oración inicial debe escribirse así: “Al momento de los hechos, la niña tenía 12 años; por lo cual no se puede hablar de consentimiento o voluntad de la menor para sostener relaciones sexuales con el acusado. La situación se complica, al quedar la menor embarazada, lo cual tomó como agravante la sentencia judicial”.

Estos errores suceden cuando algunos periodistas toman ciertas palabras, nuevas o anticuadas, como comodines. Una de estas palabras anticuadas es la forma “misma”. El uso de este pronombre exige el artículo definido en sus diferentes formas. De manera que siempre debe escribirse o decirse: “El mismo, la misma, los mismos, las mismas”. Digo que la forma “misma” es anticuada, porque actualmente se usa el pronombre relativo “que” y no mismo o misma y sus plurales. La misma, y sus plurales, funcionan como anáforas y no como pronombres relativos; por lo tanto, mismo, misma y sus plurales, están fuera de uso. Ejemplos de anáforas: yo mismo, ellos mismos, ella misma, etc.

Otro ejemplo de redundancia pronominal, por cuanto se duplica la función al poner juntos los pronombres mismo y que, pronombres que ejercen la misma función en ese contexto es -copio el párrafo completo para que se note la incoherencia-: “El lema de la campaña será 25 aniversario al servicio de la comunidad. Cada día un acto de heroísmo. La ley está siempre de tu lado”, mismo que ayer fue dado a conocer en un acto al cual asistieron jefes policiales y representantes de diferentes sectores de la sociedad, así como Miss Nicaragua, Marifely Argüello”.

El pronombre “mismo” en sintaxis generativa se conoce como anafórico; es decir, se refiere a un antecedente que debe estar dentro del mismo dominio sintáctico; sin embargo, el pronombre mismo debe ser actualizado por el artículo “el” y sus variantes. Por lo tanto, el antecedente “lema” no debe estar separado por punto. En este caso, la palabra “mismo” está después de dos oraciones independientes, lejos del dominio sintáctico. Es decir, la palabra “mismo” no pertenece a la oración en que aparece su antecedente. Por lo tanto, el periodista debió haber iniciado una nueva oración, al terminar la cita del lema. Esto hubiera evitado el error que señalo. La nueva oración debió ser: “El lema fue dado a conocer ayer en un acto al cual asistieron jefes policiales....”

Otro párrafo que contiene el mismo error es el siguiente: “A pesar de esta rivalidad, Mayorga reconoció que existe cierta amistad entre ambos, misma que pasa a un segundo plano de cara al compromiso del 2 de octubre”. En este ejemplo, lo único que cabe es “la cual” en vez de misma, y suprimir “que”. Hubiera sido mejor escribir: “A pesar de esta rivalidad, Mayorga reconoció que existe cierta amistad entre ambos, la cual pasa a un segundo plano en vista del compromiso...”

Debo aclarar que la palabreja “mismo”, sin el artículo sustantivador o nominalizador, no se usa en ningún caso. Se trata de una sintaxis arcaizante. En su lugar deben utilizarse cualesquiera de las variantes del pronombre relativo: que, cual, el cual, la cual, etc. El error al emplear “mismo” es tan grande, como sería “cual” en vez de “el cual” o “la cual” y sus plurales.

No menos común es la utilización de la preposición impropia, según el régimen preposicional. El uso de preposiciones es propio de las lenguas naturales. En el idioma español las preposiciones tomaron mayor fuerza al desaparecer el sistema de casos del latín. Sin embargo, su empleo resulta complicado para la mayoría de profesionales, ya no digamos de los menos escolarizados. Hay verbos y también sustantivos que deben emplearse con determinadas preposiciones. Por ejemplo: “basarse en”, “arrepentirse de”, “investigar a”, “estar de acuerdo con alguien”, “en conmemoración de un acontecimiento”, “con base en”, etc. Ignorar este régimen preposicional es vergonzoso para quienes el escribir es su profesión. Veamos algunos casos.

En las siguientes noticias hay violaciones del régimen preposicional. En la primera se lee lo siguiente: “Ésta es una de las principales actividades que la Policía Nacional emprenderá, en conmemoración al 25 aniversario de su fundación...” El régimen preposicional nos obliga a utilizar la preposición “de” después del sustantivo “conmemoración”, máxime si éste está precedido de la preposición “en”. El titular debe leerse: “... en conmemoración del 25 aniversario...”

En otra noticia, encontramos la sustitución de una preposición por otra errónea. “Tras señalar que “estamos investigando (a) todos los niveles y hemos separado de nuestra institución policial también a policías de alto nivel”. El periodista o el corrector de pruebas insertó la preposición “a” entre paréntesis; sin embargo, en este caso debió ser la preposición “en”, pues no se investigan los niveles, sino a los culpables. La oración debe interpretarse como que “estamos investigando a los culpables en todos los niveles...”

Una tercera noticia contiene otra violación frecuente entre periodistas y otros profesionales: “A su criterio, la relación con la comunidad es uno de los logros más importantes de los 25 años, lo que les ha permitido alcanzar una mayor efectividad en relación a otras policías de la región”. El régimen de las preposiciones debe observarse fielmente. Cuando se forma la frase: “en relación con”, no hay otra alternativa. No debe escribirse “en relación a”; pues las personas y las cosas se relacionan “con” otras personas u otras cosas. Las personas no se relacionan “a” las otras personas ni las cosas se relacionan “a” las otras cosas.

Así, podría continuar señalando ejemplos, pero me bastan estos pocos para demostrar que existen problemas de redacción entre profesionales que debieran sentar ejemplos de buen uso de nuestra lengua. La mayoría de estos errores se dan al poner los relativos muy alejados de su antecedente, al no emplear las preposiciones adecuadas, al utilizar el gerundio como adjetivo y al emplear palabras arcaicas o que van en contra del régimen sintáctico. Las radioemisoras, televisoras y diarios nacionales debieran preocuparse por mantener actualizados a sus presentadores y a los periodistas que colaboran en la redacción de noticias, reportajes o artículos de opinión. La organización de seminarios o talleres es una manera de prepararlos en el campo de la gramática y la semántica.

El escritor utiliza el lenguaje para expresar la belleza. El periodista se concentra en la información, aunque a veces se le escapan errores por la premura del tiempo. Sin embargo, hay casos en que no se trata de un lapsus calami, sino de una imitación léxico-sintáctica de otros colegas a nivel local o internacional, aunque al hacerlo caiga en errores. El periodista debe mantenerse al día no sólo en sus técnicas de cómo presentar la noticia, sino con la redacción; pero para esto, la sintaxis y el léxico son imprescindibles.

Soy lector asiduo de los principales diarios nacionales. Sin tener que realizar un escrutinio para detectar errores, me encuentro con algunas faltas léxico–sintácticas como las que señalo a continuación. Me reservo el nombre del diario y del periodista para que mis observaciones sean una contribución y no un desprestigio para nadie. Por otro lado, destacaré con negrilla los errores pertinentes y las palabras relacionadas.

Modificadores o especificadores alejados del sustantivo afectado.

En un titular sobre negocios, en letras destacadas, leí lo siguiente: :  “Trámites de exportación para quesos más estrictos” El titular enfatiza sintácticamente un especificador «más estrictos» que modifica a quesos y no a  trámites, como era la intención del periodista. El especificador debe escribirse junto al sustantivo que corresponde. En este caso, “trámites” y no el sustantivo “quesos”. Por lo tanto, debió haberse escrito: “Trámites más estrictos para la exportación de quesos”.

Incoherencia sintáctico-semántica debido a la impropiedad del pronombre «mismo»

            En una noticia de sucesos, apareció el párrafo que sigue, el cual es totalmente incoherente. « “Al momento de los hechos la niña tenía 12 años y no se puede hablar de consentimiento o voluntad de la menor para sostener relaciones sexuales con el acusado, al punto de quedar embarazada”, señala en la sentencia condenatoria el judicial, misma que fue tomada como agravante.»

A) Según el pronombre «misma», es la sentencia condenatoria del judicial la que fue tomada como agravante, pues la frase «sentencia condenatoria» está dentro del dominio sintáctico de la palabra «misma». Como buenos lectores, sabemos que la agravante es que el violador dejó embarazada a la menor y no la sentencia del judicial.

B) La otra incoherencia se produce después de la coma, en donde el periodista inserta la frase: «al punto de quedar embarazada».

La oración inicial debe escribirse así: «Al momento de los hechos, la niña tenía 12 años; por lo cual no se puede hablar de consentimiento o voluntad de la menor para sostener relaciones sexuales con el acusado. La situación se complica, al quedar la menor embarazada, lo cual  tomó como agravante la sentencia judicial.».

C) A algunos periodistas les gusta tomar ciertas palabras, nuevas o anticuadas, como comodines. Una de estas palabras anticuadas es la forma «misma». El uso de este pronombre exige el artículo definido «el». De manera que siempre debe escribirse o decirse: «el mismo, la misma, los mismos, las mismas». Digo que la forma «misma» es anticuada, porque actualmente se usa el pronombre relativo «que» como sucedente y no mismo o misma y sus plurales., LA MISMA, y sus plurales, funcionan como anáforas y no como pronombres relativos; por lo tanto, MISMO, MISMA y sus plurales, están fuera de uso.

Otro ejemplo de redundancia pronominal por cuanto se duplica la función al poner juntos los pronombre MISMO y QUE, pronombres que ejercen la misma función en ese contexto. Copio el párrafo completo para que se note la incoherencia: «El lema de la campaña será “25 aniversario al servicio de la comunidad. Cada día un acto de heroísmo. La ley está siempre de tu lado”, mismo que ayer fue dado a conocer en un acto al cual asistieron jefes policiales y representantes de diferentes sectores de la sociedad, así como Miss Nicaragua Marifely Argüello.» Negrilla es nuestra. Obsérvese que las formas léxicas mismo y que tienen como antecedente la palabra “lema” que encabeza el párrafo, alejada completamente del dominio sintáctico de mismo y que.

La palabra  “mismo” o “misma  se conoce como anafórica en sintaxis generativa; por ejemplo yo mismo, ella misma; es decir, se refiere a un antecedente que debe estar dentro del mismo dominio sintáctico; sin embargo, el pronombre mismo debe ser actualizado por el artículo «el». Por lo tanto, el antecedente «lema» no debe estar separado por punto. En este caso, la palabra «mismo» está después de dos oraciones independientes, lejos del dominio sintáctico. Es decir, no pertenece a la oración en que aparece su antecedente. Por lo tanto, el periodista debió haber iniciado una nueva oración, al terminar la cita del lema. Esto hubiera evitado el error que señalamos. La nueva oración debió ser: “El lema fue dado a conocer ayer en un acto al cual asistieron jefes policiales ....” 

Otro párrafo que contiene el mismo error es el siguiente: “A pesar de esta rivalidad, Mayorga reconoció que existe cierta amistad entre ambos, misma que pasa a un segundo plano de cara al compromiso del dos de octubre.”En este ejemplo, lo único que cabe es “la cual” en vez de misma, y suprimir “que”. Hubiera sido mejor escribir: “A pesar de esta rivalidad, Mayorga reconoció que existe cierta amistad entre ambos, la cual pasa a un segundo plano en vista del compromiso...”

Debo aclarar que la palabreja MISMO, sin el artículo sustantivador o nominalizador, no se usa en ningún caso. Se trata de una sintaxis arcaizante. En su lugar deben utilizarse cualesquiera de las variantes del pronombre relativo: que, cual, el cual, la cual, etc. El error al emplear MISMO es tan grande, como sería CUAL en vez de EL CUAL o LA CUAL.

Cualquier relativo, alejado de su antecedente, produce incoherencia sintáctica.

Para el siguiente ejemplo, cito el párrafo completo. “La occisa era originaria del municipio de El Sauce y deja en la orfandad a dos niños, mientras el autor del delito se dio a la fuga, llevando consigo el arma homicida, quien se encuentra circulado por las autoridades policiales.”Aunque sepamos que el pronombre relativo “quien” se refiere a una persona, la cercanía del sustantivo “arma” nos hace preguntarnos qué es lo que está circulado: “El autor del delito” o “el arma homicida”. Casos como este producen ambigüedad sintáctico-semántica en otros contextos menos claros. En otras palabras, el error consiste en poner el relativo muy alejado de su antecedente.

Gerundio con función de adjetivo

Generalmente, el gerundio funciona como adverbio o como verbo en forma no personal, pero raras veces en la literatura, como adjetivo. El siguiente ejemplo contiene un gerundio con función de adjetivo.

«Si nosotros logramos este año que nuestra Policía sobresalga y se imponga sobre todas las cosas contra la corrupción y que podamos tener policías denunciando a los corruptos...» Como que los policías van estar día y noche denunciando.

En este caso debió haberse escrito: «y que podamos tener policías que denuncien a los corruptos...». Esta construcción sintáctica es un calco del idioma inglés, en el cual el gerundio funciona como adjetivo. Lo recomendable es emplear oraciones adjetivas en vez del gerundio cuando su uso produce ambigüedades.

Preposición impropia, según el régimen preposicional

El uso de preposiciones es propio de las lenguas naturales. En el idioma español las preposiciones tomaron mayor fuerza al desaparecer el sistema de casos del latín. Sin embargo, su empleo resulta complicado para la mayoría de profesionales, ya no digamos de los menos escolarizados. Hay verbos y también sustantivos que deben emplearse con determinadas preposiciones. Por ejemplo: “Basarse en”, “arrepentirse de”, “investigar a”, “estar de acuerdo con alguien”, “en conmemoración de un acontecimiento”, “con base en”, etc. Ignorar este régimen preposicional es vergonzoso para quienes el escribir es su profesión.

A)  En las siguientes noticias hay violaciones del régimen preposicional. «Ésta es una de las principales actividades que la Policía Nacional emprenderá, en conmemoración al 25 aniversario de fundación...». El régimen preposicional nos obliga a utilizar la preposición “de” después del sustantivo «conmemoración», máxime si éste está precedido de la preposición en. El titular debe leerse: «... en conmemoración del 25 aniversario...».

B) La otra noticia contiene la sustitución de una preposición por otra errónea. «Tras señalar que “estamos investigando (a) todos los niveles y hemos separado de nuestra institución policial también a policías de alto nivel”.». El periodista o el corrector de pruebas insertó la preposición «a» entre paréntesis; sin embargo, en este caso debió ser la preposición «en», pues no se investigan los niveles, sino a los culpables. La oración debe interpretarse como que «estamos investigando a los culpables en todos los niveles...» .

C)  La tercera noticia contiene otra violación frecuente entre periodistas y otros profesionales. «A su criterio, la relación con la comunidad es uno de los logros más importantes de los 25 años, lo que les ha permitido alcanzar una mayor efectividad en relación a otras policías de la región.». El régimen de las preposiciones debe observarse fielmente. Cuando se forma la frase: «en relación con», no hay otra alternativa. No debe escribirse en relación a; pues las personas y las cosas se relacionan CON otras personas u otras cosas. Las personas no se relacionan A las otras personas ni las cosas se relacionan A las otras cosas.

            Así podríamos continuar señalando ejemplos, pero nos bastan estos pocos para demostrar que existen problemas de redacción entre profesionales que debieran sentar ejemplos de buen uso de nuestra lengua. La mayoría de estos errores se dan al poner los relativos muy alejados de su antecedente, al no emplear las preposiciones adecuadas, al utilizar el gerundio como adjetivo y al emplear palabras arcaicas o que van en contra del régimen sintáctico. Las radioemisoras, televisoras y diarios nacionales debieran preocuparse por mantener actualizados a sus presentadores y a los periodistas que colaboran en la redacción de noticias, reportajes o artículos de opinión. La organización de seminarios o talleres es una manera de prepararlos en el campo de la gramática y la semántica.


viernes, 31 de julio de 2020


MASKNE, EL NEOLOGISMO INGLÉS EN LA CIENCIA COSMÉTICA Y FARMACÉUTICA

Amadeo Albuquerque Lara

El neologismo inglés “MASKNE” es un acrónimo formado por las palabras “mask” (mascarilla o máscara quirúrgica) y acné. El acrónimo ha surgido por la aparición del acné por el uso constante y casi permanente de mascarillas; y sin duda, recibirá carta de ciudadanía en la industria cosmética y farmacéutica, en español también.

Es admirable cómo el idioma inglés introduce los acrónimos con tanta presteza y propiedad. Apenas apareció la enfermedad producida por el coronavirus, se formó el acrónimo COVID-19. Una cápsula lingüística que engloba las palabras “coronavirus disease del año 2019”, cuya traducción al español es “enfermedad producida por el coronavirus del año 2019”.

Igualmente, debido al peligro de contagio por este virus, las autoridades médicas recomiendan el uso de mascarillas, para protegerse uno y proteger a los demás. Resulta que el uso prolongado de mascarilla produce acné por fricción del tejido de la mascarilla contra la delicada piel de la cara. Por eso se ha creado el acrónimo “maskne”, que sin duda entrará al español por la puerta principal.

No nos queda más que darle la bienvenida al anglicismo debido a la concisión y a la economía del lenguaje. La composición nos evita el uso de frases como “acné por el uso de mascarilla”, “acné mecánico” o “acné de fricción”. Todos estos nombres toma en su traducción al español, pero como dije antes, la economía del lenguaje nos obligará a aceptar el anglicismo; y sin duda, pronto aparecerá registrado en el Diccionario de la Real Academia Española, porque será difícil formar un acrónimo español que entre en el torrente de nuestra industria cosmética y farmacéutica. Especialmente, cuando ya ha comenzado a circular el acrónimo inglés en las supercarreteras de los medios de comunicación y redes sociales; un ejemplo es la nota periodística en BBC mundo..


jueves, 16 de julio de 2020



BIBLIA DE 1,500 AÑOS
EVANGELIOS APÓCRIFOS Y “EL EVANGELIO DE BERNABÉ”
Amadeo Albuquerque Lara

Actualmente circula en Internet una noticia acerca de una biblia de 1,500 años, que supuestamente desvela al Vaticano. La publicación es alarmista y da la impresión como que se acabara de descubrir esta biblia. Primeramente, circuló esta noticia del hallazgo, en el año 2,000; pero después los críticos se olvidaron de ella, por contener innumerables anacronismos y otros errores históricos y geográficos. Este llamado “manuscrito” se conserva hoy en Ankara, Turquía; y lo consideran como la verdad incontrovertible que le dará fin a la fe evangélica.

Pero como los usuarios de Facebook creen todo lo que se publica en esa red social, piensan que hasta el Vaticano está temblando por el contenido de dicha biblia. En realidad, ese documento contiene entre otros evangelios apócrifos, el llamado “Evangelio de Bernabé” y la publicación de Internet se base en el contenido de este “evangelio”
.
Con el fin de ilustrar a los usuarios de Facebook que han compartido esta publicación, les doy a conocer un fragmento de una tesis doctoral de Luis F. Bernabé Pons, de la Universidad de Alicante, España, la cual analiza y estudia el contenido de este “Evangelio de Bernabé”

El autor afirma que el texto se cataloga dentro de los evangelios apócrifos por una cantidad de anacronismos e inconsistencia histórica y geográfica. Hay dos razones básicas del texto: negar la divinidad de Cristo y la venida del Paráclito como continuador de la obra de Cristo.

Lonsdale y Laura Ragg editan y estudian el manuscrito que contiene el texto de la versión en italiano (The Gospel of Barnabas, Oxford, 1907). Para ellos, la obra fue compuesta por un converso durante los siglos XIV y XV y copiada posteriormente en los siglos XVI – XVII y sitúan sus componentes temáticos en la Edad Media occidental.

Después de la edición de los Ragg se produjo una traducción al árabe en 1907- 1908. A partir de esta traducción árabe, se sucedieron varias traducciones en el mundo islámico a otros idiomas.

W. H. Temple Gairdner y S. Abdul – Ahad escribieron una refutación en idioma inglés al texto en árabe (The Gospel of Barnabas, an Essay and Inquiry, Madras, 1908), en la cual señalan los errores históricos y geográficos también señalados por los Ragg.Tanto el autor de la tesis doctoral, Luis F. Bernabé Pons, como los otros autores citados en los párrafos anteriores, están de acuerdo en que el “Evangelio de Bernabé” es un texto apócrifo, que ha circulado profusamente en el mundo islámico, que contiene errores históricos y geográficos y que la intención principal es 1) negar la divinidad de Cristo, y 2) negar la venida del Espíritu Santo como Paráclito a la humanidad.

Además, el texto es pseudoepigráfico por cuanto da como autor a uno de los discípulos posteriores a la vida terrenal de Jesús. Bernabé fue compañero de misiones del apóstol Pablo, pero no fue apóstol de Jesús. El texto llamado Evangelio de Bernabé no pudo ser escrito por Bernabé, por razones históricas, porque contiene innumerables anacronismos, como los siguientes, señalados en Wikipedia:

1)     “Se afirma que Jesús nace durante el mandato de Poncio Pilato, que recién comenzó en el año 26 d.C.
2)     Se referencia un "Año del Jubileo" en Israel celebrado cada cien años (capítulo 82), en vez de cada cincuenta años, como se describe en Levítico 25.
3)     En el capítulo 119, Jesús menciona al oro y el azúcar como sustancias de igual rareza y valor. Si bien conocido desde la antigüedad en la India, el azúcar no circulaba en la Israel del siglo I. A su vez la equiparación del valor del azúcar con el oro surgió recién en Europa en la Edad Media siglos después de la muerte de Bernabé.
4)     En el capítulo 91, se hace referencia a los "cuarenta días" como un ayuno anual de Israel. Dicho ayuno de cuarenta días no es mencionado en la Biblia ni existía en Israel (ver Mishnah, volumen Ta'anit, "Días de ayuno".
5)     En el Evangelio de Bernabé las citas del Antiguo Testamento se corresponden con las de la Vulgata Latina antes que con las de la traducción griega de la Septuaginta o del Texto Masorético hebreo. La Vulgata Latina fue la versión más circulada de la Biblia en la Edad Media europea, siendo obra de San Jerónimo comenzada en el 382 d.C., siglos después de la muerte de Bernabé.
6)     El Evangelio dice que Adán y Eva comieron una manzana (c. 40). La Biblia no menciona la fruta del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal (Génesis 2:9,17; 3:5). La asociación tradicional con la manzana surgió siglos después en la Cristiandad europea, a partir de la traducción de la Biblia hebrea al latín, donde tanto 'manzana' como 'mal' se traducen como 'malum”.

Por último, estos anacronismos son sólo un ejemplo de los muchos que contiene el llamado “Evangelio de Bernabé”. Si piensan que el Vaticano tiembla, que ni se imaginen que el cristianismo evangélico se alarme por un texto espurio, falso e ilegítimo; además, pseudoepigráfico, cuya última intención es presentara una inconfundible visión islámica de la persona de Jesús.
BIBLIOGRAFÍA
BERNABÉ PONS, LUIS F. EL EVANGELIO DE BERNABÉ, TESIS DOCTORAL Edición y estudio del manuscrito español del Evangelio de Bernabé. Evangelio Hispano-Islámico de autor morisco (siglos XVI – XVII). Facultad de Filosofía y Letras, UNIVERSIDAD DE ALICANTE, 621 pags.
Lonsdale y Laura Ragg (The Gospel of Barnabas, Oxford, 1907).
W. H. Temple Gairdner y S. Abdul – Ahad,  (The Gospel of Barnabas, an Essay and Inquiry, Madras, 1908),

domingo, 5 de julio de 2020



EDADISMO: DISCRIMINACIÓN POR LA EDAD
Amadeo Albuquerque Lara

Primeramente, examinemos de dónde nos viene el término “edadismo”. El vocablo proviene del inglés “ageism”. Leacey Brown, gerontóloga, afirma que Robert Butler acuñó el término “ageism” en 1969. Dice Butler: “Al igual que el racismo o el sexismo, el ageismo se refiere a estereotipos de discriminación contra las personas, basados en su edad avanzada. El ageism se demuestra tanto en el nivel individual, como institucional. El edadismo incluye estereotipos, mitos, completo desdén y disgusto, evitar el contacto con ancianos, discriminación en alquiler de habitación, el empleo y toda clase de servicios”.

Según la OMS Organización Mundial de la Salud y el Doctor en Psicología Josep Vilajoana “el edadismo es discriminar a una persona por su edad”. Otra definición de edadismo “es la exclusión de las personas siendo el único motivo exclusivo la edad. Por tanto, se refiere al hecho de marginar a una persona e incapacitarla verbalmente por el mero hecho de tener una edad avanzada”.

En un informe del año 2012, el Fondo Monetario Internacional (FMI), alertó en ese mismo año de "las implicaciones financieras potencialmente muy grandes del riesgo de longevidad; es decir, el riesgo de que la gente viva más de lo esperado". Por tanto, la longevidad amenaza a la economía mundial, según el FMI.

En ese mismo contexto, a la entonces directora de esa institución financiera (FMI), Christine Lagarde, se le atribuye la siguiente declaración: "los ancianos viven demasiado y es un riesgo para la economía mundial. Tenemos que hacer algo y ya". Si esa declaración es auténtica, estamos ante una posición no solamente discriminatoria por la edad, sino criminal. Como es evidente, el FMI y su entonces directora, concuerdan en que los ancianos viven demasiado. Según una lectura objetiva de estas declaraciones discriminatorias contra los ancianos, “hacer algo ya” significa marginarlos, despreciarlos, evitarlos y, por último, acabar con ellos.

Con el fin de comprender con más claridad los efectos nocivos del “edadismo”, el FMI, a través de sus agentes, presiona a los gobiernos del mundo, como requisito para obtener préstamos para el desarrollo y funcionalidad de sus diferentes programas y proyectos, que aumenten la edad para la jubilación y que reduzcan los beneficios del Seguro Social; así como que también aumenten los impuestos a la ciudadanía. Estas actitudes de limitar el acceso a los vitales servicios a persona de avanzada edad, son propias del “edadismo” más crudo que podemos entender. Es más, ahora los empleadores imponen un límite de 35 años para acceder a un puesto de trabajo.

viernes, 3 de julio de 2020



EL “ACENTISMO” COMO RASGO RACISTA
El Shibboleth moderno: identidad lingüística
Amadeo Albuquerque Lara

La palabra “acentismo” es una traducción del inglés “accentism”, tendencia racista en el campo del lenguaje. Esta palabra se ha vuelto tendencia racista contra los inmigrantes que han aprendido el idioma del país al que emigran, pero que manifiestan el acento del idioma nativo.

Este vocablo no está registrado todavía en el Diccionario de la RAE, ni en los diccionarios del idioma español. Por tanto, busqué en Google el significado en inglés y esta es mi traducción:

 “El término “accentism” describe una conducta discriminatoria o injusta centrada en el acento o en el uso del lenguaje de alguien. El acentismo es un creciente tópico tendencioso en los medios y en línea respecto a personas que reportan tratamiento injusto por causa de su manera de hablar”.

Pero, aunque el término acentismo es un neologismo en cierne, la detección del acento ha sido una manera de identificar y discriminar a las personas que muestran el acento de su idioma, al hablar una lengua extranjera. Por ejemplo, en los EE. UU. se publicó un libro en 1964 titulado “American Baptists with a Spanish accent”; refiriéndose a la obra de los bautistas latinos, en los EE. UU.

En el libro de los Jueces, capítulo 12 se narra un incidente de acentismo lingüístico. Resulta que Jefté, octavo de los Jueces israelitas, entró en guerra contra la tribu de Efraín. Entonces, cuando los de Efraín iban fugitivos queriendo pasar los vados del Jordán, los de Galaad les preguntaban: “¿Eres tú efrateo? Si él respondía: No, entonces le decían: ahora, pues, di Shibolet. Y él decía Sibolet; porque no podía pronunciarlo correctamente. Entonces le echaban mano, y le degollaban junto a los vados del Jordán”.

Sin embargo, aunque actualmente no en todos los casos el acentismo significa masacre, sí es una manera de discriminar a las personas extranjeras por su acento nativo. Por tanto, estamos viviendo en una época en que el racismo se ha vuelto hasta criminal, no solamente por el acento, sino también por el color de la piel o por el país de origen. Especialmente, contra los latinos de piel oscura.