sábado, 29 de marzo de 2025

 

LA ORALIDAD EN LA LITERATURA CONTEMPORÁNEA

“Convertir lo local en alta literatura”

Amadeo Albuquerque Lara

Leyendo el diario digital El País de España me encontré una publicación de la periodista y escritora Berna González Harbour acerca de la tendencia literaria en novelistas nacidos en los años noventa. El título de la publicación es “Una generación de escritores se rebela contra el lenguaje estándar y recupera la oralidad en su literatura”. Se trata de abandonar los viejos esquemas de la literatura española basada en el lenguaje de los diccionarios academicistas y dar carta de ciudadanía a los localismos y regionalismos en las voces de los personajes de sus novelas, “que se rien de lo normativo”. La escritora Berna González hace un análisis de la literatura de ciertos autores que dan acogida al lenguaje oral en sus respectivas novelas, especialmente cuando se refiere a la novela de Andrea Abreu, “Panza de burro”.

En el territorio de España, país en donde se asienta la Real Academia Española de la Lengua, cuyo lema es “Limpia, fija y da esplendor”, un grupo de escritores nacidos en los años noventa han enfocado sus novelas literarias en el lenguaje oral de sus respectivas regiones y localidades. Lo que los gramáticos tradicionales han calificado como vulgarismos, refiriéndose al lenguaje oral, ahora ese lenguaje local y regional, ha tomado asiento y carta de ciudadanía en la alta literatura española. Berna González Harbour (1965) periodista y escritora, exsubdirectora del diario El País, en un artículo publicado por este diario, cita al grupo de escritores nacidos en los noventa, quienes han roto con el lenguaje normativo para darle lugar a la oralidad en la literatura de altura, un lenguaje que “no está en los diccionarios y que se ríe de lo normativo” (Autora citada).

Entre los autores nacidos en los noventa, la autora cita a Luis Mario (Cantabria, 1992), David Uclés (Úbeda, España, 1990); Greta García (Sevilla, España, 1992), y Andrea Abreu (Tenerife, Canarias, 1995), entre otros. Abreu rompió los esquemas en 2020 con su novela “Panza de burro”, mediante el uso de un lenguaje que no lo registran los diccionarios academicistas. En la novela “Panza de burro”, “El lenguaje usado es coloquial que rompe la sintaxis con expresiones que reflejan el habla del barrio de las protagonistas que es también el de la autora.[2]​ Lo hace con el lenguaje y expresiones que ella empleaba de niña, copiado de su abuela”. La novela usa un lenguaje coloquial de las Islas Canarias. (Autora citada).

La frase “panza de burro” se refiere a una acumulación de nubes que muestran una estructura ondulada o encrespada, que es similar a la apariencia que dibujan las costillas en la panza de los burros. La novela se refiere a la imagen de la acumulación de nubes, así: “El título, a secas, remite a un fenómeno meteorológico típicamente tinerfeño (relativo a Tenerife) que corresponde a una espesa capa de nubes” (Autora citada). En Nicaragua, la hierba “panza de burro” es una variedad que crece espontánea. Es una hierba que las personas del campo llaman “panza de burro”, por su apariencia ondulada, como de un cabello encrespado.

“Sabina Urraca cree que la literatura en España ha sido “absurdamente normativa hasta hace muy poco”. Y que el resultado es “un lenguaje homogéneo y la pérdida de una riqueza lingüística que en Latinoamérica han tenido clara y han tomado de forma natural desde el principio” (Idem). Efectivamente, los novelistas nicaragüenses que han hecho su entrada en la literatura costumbrista son: José Román poeta leonés (1906 - 1983), con su novela “Cosmapa”; Adolfo Calero Orozco  (Managua,1931 -  2012), con sus novelas “Éramos cuatro” y  “Sangre santa”, Carlos Alemán Ocampo narrador, lingüista y académico nacido en Diriá, Granada (1941),  con sus novelas “Vida y amores de Alonso Palomino” (2001) y “Las fantásticas aventuras de Juan Parado” (2002) ambas basadas en el lenguaje oral de sus personajes; “Lengua madre” del doctor César Ramírez Fajardo, médico pediatra y maestro del Son Nica, en su libro recoge el lenguaje que usan las madres en su consultorio de pediatría, lenguaje muy florido, lleno de metáforas y símiles altamente populares y típicamente nicaragüenses. Me limito a citar sólo unos cuantos escritores y narradores nicaragüenses, sin tomar en cuenta la cantidad de historias de la literatura popular como “Cuentos de Camino”, la Cegua, El Cadejo, El tío conejo y el tío coyote; el narrador de cuentos fantásticos Juan Ventura, y un largo etcétera.

En la literatura latinoamericana, cito la novela “La fiesta del chivo” de Mario Vargas Llosa (Arequipa, Perú, 1936), en la cual usa el lenguaje de Trujillo. En la novela “La Muerte de Artemio Cruz" de Carlos Fuentes (México, 1928-2012), el lenguaje oral se utiliza para dirigirse a los personajes del pasado, reviviendo diálogos y situaciones, lo que otorga una sensación de oralidad y espontaneidad. “La casa de los espíritus” de Isabel Allende (Lima, Perú, 1942); por supuesto “fue alimentada por la mágica oralidad de su abuela paterna” (difusióncientífica.info).

Finalmente, y para no dejar por fuera los orígenes de la literatura oral española medieval, no se puede obviar “Refranes que dizen las viejas tras el fuego” del Marqués de Santillana, refranes llenos de sabiduría popular.  “Dado que poca gente sabía leer y escribir (y quien sabía lo hacía en latín), los textos literarios se transmitían casi exclusivamente en forma oral. Dentro de esta tradición oral se prefería el verso, que era más fácil de memorizar y podía ir acompañado de música” (Crédito: Hiro.eus). Uno de los primeros ejemplos de esta literatura es el “Poema del Cid”, cuya versión escrita se la debemos a Per Abat o Pedro Abad. Hay que hacer notar que el Poema de Mio Cid se difundió primero por los juglares en las plazas y lugares públicos, acompañados por instrumentos musicales. Sin ir más allá de otras obras de carácter popular y humorísticas de la literatura clásica española.

CONCLUSIÓN

Esta breve nota sobre la oralidad en la literatura española, especialmente la producción literaria de los novelistas nacidos en los años noventa, también se ha referido a unos pocos escritores  y narradores nicaragüenses y latinoamericanos. Mi especialidad no es la Literatura española ni la Literatura Nicaragüense ni tampoco la Latinoamericana; pero como estudioso del lenguaje me interesa el uso de la oralidad, especialmente local o regional que los narradores y novelistas costumbrista ponen en el habla de los personajes. CarlosMántica se interesó por “El habla nicaragüense” y el escritor polígrafo y académico doctor Jorge Eduardo Arellano dedicó un libro a “El español en Nicaragua”, sin nombrar los incontables artículos y ensayos publicados en diferentes medios de comunicación.

Ligeramente, esta nota se ha referido a unos pocos narradores y novelistas costumbristas nicaragüenses; y a unos cuantos novelistas latinoamericanos cuyas obras destacan el lenguaje oral como producto de las hablas de los lugares y regiones de origen de sus personajes. Más bien esta breve nota se basó en el artículo de la periodista y escritora Berna González Harbour publicado por el diario El País de España, de cuyo diario fue subdirectora. Basado en el citado artículo, este autor buscó unos cuantos ejemplos en la literatura costumbrista de autores nicaragüenses y latinoamericanos. Efectivamente, este grupo de escritores nacidos en los noventa han priorizado la oralidad, los localismos y regionalismos antes que encumbrarse en el lenguaje de los académicos españoles. Ya nuestros novelistas nicaragüenses y latinoamericanos se habían adelantado en poner en boca de sus personajes, el lenguaje de su localidad y región.

“Inés Fernández-Ordóñez, filóloga y académica de la RAE, constata que el acceso a la educación y a los modelos difundidos por los medios y las redes está detrás de la tendencia global a perder los rasgos dialectales. Sin embargo, los dialectos persisten. Esos rasgos son marcadores identitarios grupales que cumplen una función en sus comunidades”” (Citada por González Harbour).

REFERENCIAS

Diferentes sitios de Internet

difusióncientífica.info

El País.com > Cultura, edición digital

González Harbour, Berna, diario El País de España, edición digital

Hiro.eus

 

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