miércoles, 22 de mayo de 2019



UNA MADRE QUE SÍ DEJÓ HERENCIA
Amadeo Albuquerque Lara
Este estudio analítico de unas hipótesis acerca de las lenguas romances, se propone dar a conocer al lector la amplia bibliografía existente sobre el tema de las lenguas indoeuropeas, de la lengua latina en especial, y que el latín hablado, conocido como vulgar es la madre de las lenguas romances, En consecuencia, en el desarrollo de mi estudio, me referiré, a las posturas del fallecido Yves Cortez, así como de algunos escritores españoles, quienes proponen algunas raras hipótesis de que las lenguas romances no provienen de la lengua latina, que el euskera es la antigua lengua de Europa y que en la región vascuence apareció la humanidad.
Mi tesis es que las lenguas romances, románicas o neolatinas provienen del latín vulgar, que son un subgrupo de la rama itálica que proviene de la familia de lenguas indoeuropeas, y que el latín vulgar resultó de la caída del imperio romano de occidente (476 d.C.), cuando el latín clásico dejó de ser la lengua oficial del imperio y se transformó en lo que hoy conocemos como el latín vulgar. Como consecuencia, al constituirse en la lengua hablada, pero no escrita, se fue fraccionando en las diferentes regiones del sur de la península y por lo tanto, este fraccionamiento dio origen a diferentes dialectos que se fueron diferenciando uno del otro. Esto fue el origen de las lenguas romances, origen que pretenden desconocer los defensores de las hipótesis a las que he hecho referencia en el primer párrafo de este escrito.
Me ha llamado la atención que recientemente (1984-2009) han aparecido varias hipótesis sobre unos extraños orígenes de las lenguas romances y de las lenguas europeas, como la hipótesis de Jorge María Ribero-Meneses (Valladolid, 1945), quien sostiene que el euskera actual es el resultado de la evolución de la más antigua del mundo, de la cual provienen las restantes europeas, así como que los vascos son los habitantes más antiguos del continente europeo; otros autores dicen que las lenguas romances se originan del catalán, pero hay otros que dicen que provienen del íbero, como lo afirma la escritora Carme Jiménez Huertas (San Justo Desvern, España, 1958); pero el fallecido francés Yves Cortez (Filólogo de vocación, ¿?- 2009) defiende su hipótesis de que las lenguas romances se originan del italiano antiguo o proto-italiano, sin citar ningún texto de ese italiano, y por eso, Julio Hubard (1962), dice: resulta que las “Hijas más viejas que su madre”; ni tampoco los otros escritores críticos exponen textos de donde supuestamente vienen las lenguas romances.
También, a principios del siglo diecisiete, Don Francisco de Quevedo (1580 - 1645) afirmaba, en su libro España Defendida, (1609 y 1612). que la lengua de España tiene más afinidad con el hebreo, porque a diferencia del griego y el latín, no se declina:
“nuestra grammática, que es la propia hebrea en declinaziones de nombres i en conjugaziones de verbos, i por eso mas elegante que muchas”.
Y luego defiende que la lengua de España es anterior a la lengua latina:
“Llamo lengua propia despaña la que mesclaron con la suia los romanos, penos i moros; despues la propia de los españoles, de la qual pocas reliquias, sin rrazon despreziadas, apenas guarda la antiguedad, pues solas tenemos las que perdono el tiempo en algunos libros, i aun esas no sabemos si son çiertas” (p. 47, ff. 53r-54r). (Citado por Antonio Azaustre Galiana, en Bulletin Hispanique, 2012).
Por lo tanto, el español es más antiguo que el latín, según Quevedo, inclinado más a la alabanza de la lengua de España, como lo demuestra el título de su libro. Otro autor que afirma que el español es anterior al latín es Gregorio López Madera (1562), en su exaltación de las virtudes y cualidades de la monarquía española. Así que, los autores modernos aficionados a la filología clásica, no están solos en sus afirmaciones que las lenguas romances no vienen del latín y muchas otras teorías de la más diversa índole, pero con un marcado sesgo político, laudatorio, nacionalista o regionalista.
Por su parte, Carme Jiménez Huertas, afirma que el latín vulgar no existió. Además, dice que las lenguas romances provienen de una lengua madre con característica aglutinante; pero no la nombra. Posteriormente voy a demostrar que el latín vulgar sí existió, pues Jerónimo de Estridón, (siglo IV), tradujo la Biblia Vulgata Latina de las lenguas originales al latín vulgar. Además, Fray Luis de León fue acusado por la Santa Inquisición, por haber traducido al romance el libro bíblico, “El Cantar de los cantares” (1560 y 1561). Por lo tanto, existe la evidencia.
Además, Stephen Brown, traductor profesional por 40 años, ante la pregunta sobre el origen de las lenguas romances, el 7 de diciembre de 2017, contesta que las lenguas romances provienen del latín vulgar:
“Vulgar Latin, which was spoken but not written, came from Latin, which came from Latino-Faliscan, from Italic, from Proto-Indo-European”
(“El latín vulgar, el cual era hablado, pero no escrito, vino del Latín, el cual vino del Latino-Falisco, del italic, del Proto-Indo-Europeo”)
Luego, este traductor enumera la siguiente lista completa de lo que él considera como dialectos romances:
(Apulian, Aragonese, Aromanian, Asturian, Bolognese, Catalan, Northern Corsican, Southern Corsican, Emilian, Extremaduran, Franco-Provençal, French, Friulian, Galician, Gallurese, Italian, Judaeo-Spanish, Ladin, Leonese, Ligurian, Lombard, Magoua, Milanese, Mirandese, Mozarabic, Neapolitan, Norman, Occitan, Picard, Piedmontese, Portuguese, Romagnol, Romanian, Romansh, Southern Sardinian, Northern Sardinian, Sassarese, Sicilian, Spanish, Tuscan, Umbrian, Venetian, Walloon).
Por todo, él nombra 43 dialectos que más tarde se redujeron a un número menor de lenguas romances, y que se constituyeron en lenguas oficiales en sus respectivos países. Y a continuación explica que
“all came from dialects of Vulgar Latin (such as Ibero-Romance, Occitano-Romance, Gallo-Romance, Proto-Romanian, Proto-Italian)”.
(‘Todas vinieron de dialectos del Latín Vulgar (tales como el Íbero-romance, el occitano-romance, el galo-romance, el proto-románico y el proto-italiano”).


La Cámarabilbao, afirma lo siguiente:
“Entre los idiomas que agrupan las lenguas romances podemos encontrar las siguiente: en el grupo galorrománico están el francés y el arpitán, en el grupo italo-rumano están el rumano, italiano y el siciliano, en el grupo occitano-románico están el occitano el friulano y el catalán, en el grupo iberrománico están el navarroaragonés, el español, el asturleonés, el gallego y el portugués”. (Historia de las lenguas romances).
A continuación, la Cámarabilbao establece una corta cronología del latín vulgar:
“Entre el 200 A.C. y el 400 aproximadamente: diferentes formas del latín vulgar.
Entre el 500 y 600: estas formas comienzan a distinguirse entre sí.
A partir del 800: Se reconoce la existencia de las lenguas romances”.
Debemos suponer que de esta clasificación de lenguas romances, los filólogos citados en el primer párrafo de este artículo, y que la mayoría de ellos son filólogos de vocación), han tomado como base para formular su respectiva hipótesis sobre “el origen de las lenguas romances” o, como lo plantean ellos, “Las lenguas romances no provienen del latín”.
Pero en una revisión que hice del “Journal of Romance Studies”, desde los años 2001 al 2019, no encontré ningún artículo académico que se refiera a los postulados teóricos de los escritores Ribero-Meneses, de Yves Cortez ni de Carme Jiménez Huertas; pero sí encontré una afirmación acerca del lugar y época en que se hablaba romance y de los intercambios culturales, lo cual tiene el propósito de: “informar nuestro entendimiento de los intercambios culturales en las partes de la Europa medieval, en donde las lenguas romances se hablaban”. Además de afirmar lo anterior, los autores académicos Simon Gaunt y Julian Weiss, de la Universidad de Liverpool, advierten sobre las opiniones modernas acerca del ‘Mundo románico’
“significa que las ideas modernas acerca de lo que pudo haber constituido el ‘Mundo romance’ en el pasado con frecuencia son influidos por modernos intereses políticos, culturales e ideológicos”. (Cultural traffic in the medieval Romance world. Volume 4, Issue 3, 2004)
Y exactamente es lo que demuestran los críticos que suponen que las lenguas romances no vienen del latín. En sus argumentos hay sesgo político, nacionalista, laudatorio e ideológico muy significativo. Por eso, sus hipótesis no encajan en el campo académico, ni histórico, ni demuestran profundas raíces de investigación.
Por esta razón, a continuación, voy a citar a algunas autoridades de gobierno, así como a afamados filólogos españoles, políglotas, historiadores y paleógrafos, quienes afirman con claros ejemplos textuales que las lenguas romances provienen del latín vulgar.
Por ejemplo, el Ayuntamiento de Chozas (León, España) sostiene que en León aparecieron las primeras líneas del castellano, citando el documento, bautizado como 'Nodicia de Kesos' y fechado el 24 de enero del año 959. Afirma además, que un monje despensero del monasterio de San Justo y San Pastor, en La Rozuela, “garabateó” las primeras quince líneas de lo que sería el castellano o leonés.
Volviendo a los documentos de los siglos IX al XII, el Archivo Histórico Nacional, presenta el original del Cartulario de Valpuesta: “Cuando el latín vulgar se volvió castellano”, Editorial Siloé (siglo IX) en el cual constata que un monje copiaba, muy temeroso, el informe de bienes recibidos por el monasterio del arcedianato de Santa María de Valpuesta, en lo que hoy es el nordeste de la provincia de Burgos, pero copiaba las primeras palabras del castellano o romance. Es decir, son los monjes de estos monasterios citados los que primero plasman por escrito las primeras palabras o líneas de lo que sería el romance castellano, según han documentado filólogos, historiadores y paleógrafos, especialistas en documentos medievales; por lo tanto, el que las lenguas romances provienen del latín vulgar, no es “dogma”, como han querido desestimar los citados autores de hipótesis a partir de 1984.
Pero en la época del eminente doctor en filología hispánica, Ramón Menéndez Pidal, lo comúnmente documentado eran las Glosas Emilianenses y las Glosas Silenses, también producto de glosas de los monjes de los monasterios de San Millan de la Cogolla y de Santo Domingo de Silos, respectivamente. En todos estos casos, son los “scriptorium” (escritorios) de los monasterios los primeros en documentar los “balbuceos” del romance.
Yves Cortez, se supone, apoya la hipótesis del eminente filólogo Jorge María Ribero-Meneses, (Valladolid, 1945), expuesta en su libro, que el latín y demás lenguas europeas, y como consecuencia, las lenguas romances provienen del euskera, aunque no sin ocultar un sesgo nacionalista; porque según él, la humanidad tiene su origen en el norte de la Península Ibérica, la región vascuence. Pero no demuestra, aunque lo afirma en el título de su libro, que el castellano proviene del vasco, aunque se contradice al expresar que el castellano se originó en Castilla y León. De manera que las hipótesis de Ribero-Meneses e Yves Cortez afirman hechos diferentes: euskera como cuna de la humanidad, contra Italiano antiguo: hipótesis de Cortez.
Este filólogo, Ribero-Meneses, se presentó ante la UNESCO con documentos que según él, señalan la fecha del nacimiento del castellano.
“En octubre del año 2002 impugnó ante la UNESCO el itinerario del denominado «Camino de la Lengua Castellana» presentando como soporte científico ante este organismo internacional varios centenares de documentos altomedievales que demuestran que la lengua castellana no nació en el siglo XI en la Rioja sino en época muy anterior y en la región epónima del Castellano: Castilla. Sostiene también que el norte de la península ibérica fue cuna de la primera civilización y que su lengua -el euskera actual- es el resultado de la evolución de la más antigua del mundo, de la cual provienen las restantes europeas, así como que los vascos son los habitantes más antiguos del continente europeo”.
De tal manera que este autor desconoce la existencia del desaparecido proto-indoeuropeo, o proto-indogermano, los cuales han sido reconstruidos mediante el método comparativo, según las lenguas indoeuropeas descendientes, que lo sobrevivieron, por eminentes gramáticos comparatistas, quienes tomando el idioma sánscrito, realizaron comparaciones fonológicas y gramaticales con el griego y latín; y además, fueron fundadores de la gramática comparada y reconstructiva, entre ellos cito a los siguientes:
William Jones (1675-1749) célebre en particular por su redescubrimiento de la familia de las lenguas indoeuropeas; Franz Bopp (1791-1867), iniciador de la filología comparada y catedrático de sánscrito en 1821, Rasmus Kristian Rask (1781-1832), lingüista danés, pionero en la gramática comparada; Jacob Ludwig Karl Grimm (1785-1863), fundador de la gramática histórica. August Schieicher (1821-1868), autor de Compendio de gramática comparada de las lenguas indoeuropeas (1861-1862) y Friedrich Karl Brugmann (1849-1919), profesor de sánscrito y lingüística comparada
Entonces, la hipótesis de Ribero-Meneses de que el idioma vasco da origen a las lenguas europeas, queda fuera del contexto histórico; y que afirme que el latín como lengua europea proviene del euskera, sin realizar estudios comparativos y reconstructivos, se sitúa fuera del ámbito de la gramática histórica y comparada, y además ignorando una vasta bibliografía sobre el estudio de las lenguas indoeuropeas.
“Ribero Meneses muestra ’El verdadero origen de los vascos: la primera Humanidad’, en su libro que presentó en Donostia- San Sebastián en junio de 2007”. Sin embargo, Ribero-Meneses no afirma que las lenguas romances provienen del italiano antiguo, sino más bien que “el euskera actual es evolución de la más antigua del mundo”; es decir, que el euskera es la lengua original de Europa. Tampoco este autor afirma que el euskera haya sido una lengua hablada por autóctonos iletrados. Por supuesto, las lenguas como el latín vulgar eran habladas por gente de poca cultura, pero no por eso deben ser menospreciadas. Un articulista que cita la obra de Cortez, escribe:
“En 2007 el ingeniero-urbanista y lingüista Yves Cortez publicó este libro en que el autor plantea una tesis afín a la de Ribero-Meneses en cuanto a una lengua hablada por los autóctonos, iletrados en su mayoría, distinta del latín, que era la lengua de comunicación “culta”. (El blog “Instituto Lingüístico de Invierno”)
Me llama la atención que el ingeniero Cortez se base en una tesis afín a la de Ribero-Meneses, porque su hipótesis difiere en mucho; y segundo, él acepta la existencia de una lengua hablada por iletrados, distinta del latín “culto”. Es decir, la tesis de Cortez no demuestra que sea el resultado de un exhaustivo estudio comparativo y reconstructivo entre el latín vulgar y la evolución de las lenguas romances.
La hipótesis del francés Yves Cortez, plantea la posibilidad de que las lenguas romances no provienen del latín. Más bien, dice él, estas lenguas latinas provienen del italiano antiguo o paleo-italiano, pero en su escrito no presenta ningún texto de ese proto-italiano al que se refiere. Sin duda, Cortez observa que el idioma italiano permanece más cerca al latín. En cambio, en el idioma español existen innumerables documentos, como los citados de los monasterios y de los libros del filólogo de profesión y académico, Ramón Menéndez Pidal en los cuales se encuentran abundantes huellas de esa lengua madre: el latín vulgar, que Cortez y los otros prefiere ignorar.
En su pequeño libro de 12 capítulos, Cortez pretende demostrar que las lenguas romances no presentan huellas de la lengua latina, porque ésta tenía declinaciones, que no tenía preposiciones, que aquel tenía nombres y pronombres neutros y que la gramática era totalmente diferente. Cito textualmente lo que dice Cortez:
Sin embargo, si unas lenguas evolucionan a partir de otras, deberíamos poder encontrar las huellas de tal evolución. En otras palabras, las lenguas hijas deberían portar en sí mismas las huellas hereditarias de la madre”.
Me sorprende esta afirmación, pues según renombrados estudiosos de la lengua española, aseguran que el 70% del vocabulario español proviene del latín vulgar. Además, él ignora que las lenguas habladas por personas sin escolarización, sin saber leer ni escribir, evolucionan con mayor rapidez que las lenguas escritas. Por eso, el ingeniero Cortez duda de la pronta evolución que sufrieron las lenguas romances, incluyendo la lengua materna que él hablaba: el francés.
Plantear lo dicho por Cortez es querer ignorar la evolución de las lenguas al pasar de los años, no de milenios. Hay un sinnúmero de ejemplos en el vocabulario del castellano incipiente, y del español actual, que demuestran que el vocabulario, la sintaxis y otros rasgos morfológicos, fonéticos y semánticos, se encuentran presentes en las lenguas romances, como huellas del latín vulgar o “sermo rústico”. Por ejemplo, la palabra latina focum («fuego» en español) es fuoco en italiano estándar, foc en rumano y feu en francés. Así podría citar muchos ejemplos, en los cuales se observan las huellas del latín vulgar, no clásico.
La autoridad académica y filológica queda demostrada en su currículo y en varios de sus libros de don Ramón Menéndez Pidal:
“Filólogo e historiador español. Verdadero iniciador de la filología hispánica, creó una importante escuela de investigadores y críticos. Fue discípulo de Marcelino Menéndez Pelayo en la Universidad de Madrid, donde se doctoró en 1893. Miembro de la Real Academia desde 1902, presidió esta institución a partir de 1925”.
“Menéndez Pidal incorporó a los estudios lingüísticos y literarios de su país los métodos comparatistas e historicistas europeos, con lo que sentó las bases de la moderna filología hispánica y se convirtió en uno de los más prestigiosos romanistas de la época”.
Menéndez Pidal, como investigador y experto en filología hispánica, propició el surgimiento de una nueva generación de investigadores como Américo Castro, Dámaso Alonso o Antonio García Solalinde.
Escribió varios libros y ensayos, como 
“La España del Cid (1929), en la que manifestó su dimensión de historiador. Aportación fundamental a la ciencia filológica fue su Manual elemental de gramática histórica española (1904), (1924), Orígenes del español (1926), La lengua de Cristóbal Colón y otros ensayos (1942), España, eslabón entre la cristiandad y el Islam (1956) y El padre Las Casas y su doble personalidad (1963).
Estas obras de don Ramón Menéndez Pidal han demostrado a lo largo de varios años, los orígenes de las lenguas romances. También es meritorio el respaldo que la Real Academia Española de la Lengua (RAE) ha dado a los documentos de los Cartularios de Valpuesta.
Desconozco si Yves Cortez tuvo en su bibliografía a estos fundadores de la gramática histórica y comparada, todos investigadores y profesores de prestigiosas universidades europeas; o de los filólogos e historiadores de la lengua española, o prefiere ignorar semejante aporte al estudio de los orígenes de las lenguas europeas y romances. La verdad es que Cortez confunde el antecedente latín vulgar con el latín clásico, escrito y hablado por gente culta. Cortez dice que el latín es lengua muerta, pero el caso es que el latín clásico, como lengua muerta, no es la madre de las lenguas romances, sino el latín vulgar que sobrevive en sus hijas: las lenguas romances, las cuales heredan sus rasgos gramaticales, fonéticos y morfosintácticos.
No he leído a ningún autor, especializado en lenguas romances, que afirme que tales lenguas provienen del latín clásico. Siempre se han documentado los cambios fonéticos y morfosintácticos que han experimentado las lenguas romances, en su evolución a partir de los Cartularios de Valpuesta (siglos IX-XII, de las Glosas Silenses y Emilianenses; y según Anne Cenname de la Universidad de Almería, UAL, Departamento de Filología, las jarchas, consideradas primeras voces de la Iberia medieval, escritas en un dialecto arábico-andaluz; y las cantigas, que eran acompañadas de instrumentos, ejecutadas y cantadas de pueblo en pueblo las aventuras de los héroes, especialmente en Galicia y Portugal; además de los libros El Cantar de Mío Cid (siglo XII), atribuido a un juglar mozárabe y Milagros de Nuestra Señora (siglo XIII) del riojano Gonzalo de Berceo, solamente para mencionar unos cuantos.
Estas son muestras o “huellas” del latín vulgar, que es la madre que sí dejó herencia y muy rica, al romance, producto de la evolución fonética y morfosintáctica. Sin embargo, no he visto ningún documento que muestre la existencia de ese “italiano antiguo” que haya dejado herencia de una evolución semejante a la demostrada por los eminentes investigadores, filólogos e historiadores que he citado.
Cortez se pregunta por qué las lenguas romances tienen preposiciones, cuando el latín no las tenía. Afirmación que demuestra que este autor sigue señalando al latín clásico como “lengua madre”, cuando a ésta hay que ubicarla en el latín común o vulgar.
No sería de esperar que todas las lenguas romances poseyeran declinaciones, pues éstas ya no son necesarias debido al papel sintáctico que ejercen las preposiciones, las cuales pasaron a desempeñar la función gramatical de los casos del latín clásico. Por otro lado, debemos reconocer los avances gramaticales que ha habido a partir de mediados del siglo pasado, por la aportación de la gramática generativa introducida por el afamado lingüista estadounidense, Noam Chomsky (Estructuras sintácticas, 1957). Este autor y Charles J. Fillmore (Gramática de casos, 1968), han señalado las funciones del caso abstracto, en las diferentes funciones sintácticas y semánticas, características que han diferenciado al español al distanciarse de la lengua madre: el latín vulgar.
 Es más, posteriormente voy a citar fragmentos del texto de la Biblia Vulgata Latina, la cual fue traducida por Jerónimo de Estridón (382 d.C., (conocido como San Jerónimo) de los textos hebreo, y griego al latín vulgar, trabajo encargado por el papa Dámaso I; por tal razón, esta traducción se llama “Vulgata Latina”.
Al leer el texto de la Vulgata, aun sin saber latín se notan y se entienden la mayoría de las palabras, que fueron heredadas al español, sin mencionar las otras lenguas romances. En el texto se nota la presencia, además del léxico, preposiciones, conjunciones y la incipiente sintaxis, como la posposición del verbo; elementos que el señor Cortez y la escritora Carme Jiménez Huertas prefieren desconocer como herencia del latín vulgar.
Es evidente que una lengua natural evoluciona a partir del habla común, con sus diferentes registros, practicada y compartida por sus hablantes. Una lengua escrita permanece en libros y documentos históricos, literarios, legales, religiosos o poéticos. Por eso, Cortez y Jiménez afirman que esta evolución sería muy lenta, de muchos siglos. Pero si la lengua materna de Cortez es el francés y la de Jiménez Huertas es el español, de larga experiencia de años, deben reconocer que su lengua materna ha evolucionado comparada con el habla de su niñez a esta época. Por ejemplo, el idioma inglés en un período menor de cien años ha perdido la aspiración de las palabras “when, what, where, y whatever, con la excepción de “who, whom y whose”; sólo para citar estos pocos ejemplos. En tanto que el español ha perdido la aspiración del sonido [h] en algunos casos, y en otros, la “h” ha pasado al sonido [j], como las palabras “halar”/“jalar”; así como las palabras “historia y hasta”. El caso del vocablo “historia” proviene del griego que lleva un espíritu áspero en el primer sonido vocálico [i] para indicar aspiración y por eso se representó con el sonido [h], en español; mientras que la preposición “hasta” es producto del cambio de “f” (fasta) en “h”, en su evolución fonética.
Refiriéndose al castellano, léase la Gramática Castellana (1492) de don Antonio de Nebrija y notará los cambios que han ocurrido tanto en el vocabulario como en la morfología, la ortografía y la sintaxis a partir de 1492 hasta principios del año 2019, en solamente 527 años. Esto es para no mencionar documentos de los siglos IX al XXI. ¿Reconocerán el crítico Jorge María Ribero-Meneses, el Ingeniero Cortez y la Licenciada Jiménez, los cambios que se han registrado en estos once o doce siglos de historia de solamente el idioma español?
A continuación, transcribo las palabras del experto en textos medievales:
“El sacerdote franciscano Saturnino Ruiz de Loizaga (Tuesta, Álava, 1939) pasa por ser el mayor especialista vivo en el tema. Este experto en temas medievales, teólogo, paleógrafo y archivero del Vaticano vive hoy en Roma. Desde allí explica: “Muchos de estos vocablos constituyen las primeras indicaciones o menciones del idioma castellano. Sin lugar a dudas, las primeras voces escritas en lengua romance se encuentran en el Becerro de Valpuesta”, que es lo mismo que el Cartulario de Valpuesta, documento ya citado.
La declaración más cristalina de Cortez se encuentra en esta cita:
Como sabemos todos aquellos que hemos estudiado lenguas clásicas en el bachillerato o en la universidad, el latín, al igual que una gran parte de las lenguas indoeuropeas, es una lengua desinencial. Los sustantivos se declinan en casos dependiendo de la función gramatical que deben desempeñar en la oración. Ninguna lengua romance declina sus sustantivos, con la excepción del rumano que posee un sistema de casos muy reducido’.

 En su cita, él menciona sus estudios de lenguas clásicas en el bachillerato o la universidad, pero no menciona ninguna investigación ni ningún estudio especializado en una facultad de lenguas clásicas o románicas, ni tampoco de haber realizado estudios en filología clásica o de lenguas romances, tal como lo es el caso del sacerdote franciscano Saturnino Ruiz de Loizaga y del doctor en filología hispánica, Ramón Menéndez Pidal.
Otra declaración en favor de los textos de los Cartularios y de las Glosas, es la del sacerdote franciscano, teólogo y paleógrafo; así como el respaldo de la Real Academia Española de la Lengua:
“Sin ánimo de controversia, el teólogo y paleógrafo alavés no duda en confrontar los papeles de Valpuesta con las Glosas Emilianenses, reivindicadas tradicionalmente como origen del español: “Ramón Menéndez Pidal pensaba que las Glosas habían sido escritas en la segunda mitad del siglo X; pero esa datación no se puede sostener hoy. Las Glosas Emilianenses son probablemente de la segunda mitad del siglo XI, mientras que varias actas del cartulario de Valpuesta se redactaron en el siglo X y puede que alguna en el siglo IX”.
“La Real Academia Española (RAE) tomó cartas en el asunto hace seis años. En noviembre de 2010 editó en dos volúmenes los Becerros Gótico y Galicano de Valpuesta, en colaboración con el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua. Los autores del trabajo sostienen en él que los documentos del monasterio burgalés incluyen “términos que son los primeros vestigios del castellano y los más antiguos encontrados hasta ahora”. Desde el otro lado del teléfono, el entonces vicedirector de la RAE José Antonio Pascual, que lleva actualmente las riendas del Instituto de Historia de la Lengua de La Rioja, explica así la relevancia de los Cartularios: “Hasta el siglo XIII prácticamente no se escribe en lengua romance, así que estos documentos, que son de los siglos IX, X, XI y XII, son importantísimos, ya que en esos siglos van surgiendo muchas palabras y grafías, muchos gestos de escritura que van detectando cómo es el romance de esos momentos”.
Opuestos a las hipótesis planteadas por Cortez, Jiménez Huertas y Ribero-Meneses, he presentado las valiosas contribuciones al origen de las lenguas romances, tales como el paleógrafo, sacerdote franciscano, Saturnino Ruiz de Loizaga; así como la autoridad de la RAE, y la eminencia en filología hispánica, Ramón Menéndez Pidal.
 Para comprobar que el latín vulgar hereda de forma transparente: el vocabulario, las preposiciones y la incipiente sintaxis, reproduzco literalmente los primeros ocho versículos del evangelio de Juan, según la Vulgata Latina, traducción de Jerónimo de Estridón (finales del siglo IV), experto en lenguas clásicas:
1  In principio erat Verbum, (En el principio era el Verbo)
et Verbum erat apud Deum, (Y el Verbo era con/por/cerca de Dios)
et Deus erat Verbum. (Y Dios era el Verbo)
2  Hoc erat in principio apud Deum. (Éste era en el principio con Dios)
3  Omnia per ipsum facta sunt : (Todas las cosas son hechas por él)
et sine ipso factum est nihil, quod factum est. (y sin él nada es hecho, de lo que es hecho)
4  In ipso vita erat, (en él era/estaba la vida)
et vita erat lux hominum : (y la vida era la luz de los hombres)
5 et lux in tenebris lucet, (y la luz en las tinieblas resplandece)
et tenebræ eam non comprehenderunt. (y las tinieblas no la comprendieron, no la apagaron)
6 Fuit homo missus a Deo, (Fue un hombre comisionado/enviado por Dios)
cui nomen erat Joannes. (cuyo nombre era Juan)
7  Hic venit in testimonium (Vino aquí en testimonio)
ut testimonium perhiberet de lumine, (para que diera testimonio de la luz)
ut omnes crederent per illum. (para que los hombres creyeran por él)
8  Non erat ille lux, (No era él la luz)
sed ut testimonium perhiberet de lumine. (sino para que diera testimonio de la luz).

Jerónimo de Estridón no tradujo la Vulgata al italiano antiguo, ni al euskera, ni tampoco al íbero-romance, sino al latín vulgar, y en estos ocho versículos encontramos preposiciones, conjunciones, algunos casos y declinaciones como huellas de los casos y declinaciones del latín clásico heredados por el latín vulgar; así como muestras de la incipiente sintaxis que heredó el romance.
Se pueden identificar muchos rasgos heredados del latín clásico por el latín vulgar, tales como:
Flexión nominal, como huella de las declinaciones, flexión pronominal y verbal y sintaxis de los casos, la concordancia y el orden de las palabras.
Esto se observa en un pequeño trozo tomado del latín vulgar, no del clásico. Si el señor Yves Cortez y demás críticos de las lenguas romances, no los quieren reconocer, es porque prefieren ignorar la evidencia filológica y lingüística. Incluso, prefieren pasar por alto el testimonio histórico, filológico y gramatical de expertos filólogos, de expertos en gramática comparada y reconstructiva, de expertos en lenguas clásicas, así como de renombrados paleógrafos e historiadores medievales.
En conclusión, el filólogo Jorge María Ribero-Meneses no afirma que el euskera es el origen de las lenguas romances; más bien sostiene categóricamente que el castellano nació en territorio de Castilla y León. Por otro lado, el paleógrafo, sacerdote franciscano, Saturnino Ruiz de Loizaga confirma que según el Archivo Histórico del municipio de Chozas, León, las primeras líneas en romance castellano o leonés, son la contribución de los monjes copistas, con el apoyo del investigador Matías Díez Alonso.
Mientras que la Real Academia Española (RAE) apoya los documentos de los siglos IX al XII conocidos como los Cartularios de Valpuesta, como los primeros balbuceos del castellano romance, también como producto de informes de bienes recibidos por los monasterios.
Entonces, son las glosas de los monjes copistas, sentados en sus escritorios, los primeros en documentar los primeros vestigios del romance castellano o leonés; son las jarchas, de herencia mozárabe y las cantigas, en lengua románica, junto con las Glosas Emilianenses y las Glosas Silenses, son también contribución de los monasterios de San Millan de la Cogolla y de Santo Domingo de Silos.
Queda de esta manera demostrado que las lenguas romances provienen del latín vulgar o hablado y no del latín clásico, el cual era del dominio de escritores y hablantes cultos. También queda demostrado que el latín vulgar sí es una madre que dejó herencia a sus hijas: las lenguas romances: castellano, catalán, italiano, francés, provenzal, rumano, leonés, andaluz, extremeño, murciano, aragonés, valenciano, gallego y portugués. Por último, queda demostrado que existen innumerables documentos de los primeros vestigios del romance castellano, atestiguados por eminentes estudiosos y fundadores de la filología clásica e hispánica, así como de la máxima autoridad del idioma español, la Real Academia Española de la Lengua (RAE).

Bibliografía
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Díaz-Montexano, Georgeos. “¿Usaban ya los íberos la voz BALE (vale) como un término especializado del léxico comecial?” Scientific Atlantology International Society (SAIS) / The Epigraphic Society (marzo 2018) www.academia.edu/36260734/
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Jiménez Huertas, Carme. - No venimos del latín (2013). Nueva edición corregida y completada en el 2016
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Menéndez Pidal, Ramón. Manual Elemental de Gramática Española, Espasa-Calpe, 1904
Menéndez Pidal, Ramón. Dialecto leones, el. facsimil de la primera edicion y encuestas, con textos actuales. Búho viajero, El. 1 de noviembre, 2018
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Nebrija, José Antonio. Gramática Castellana, edición facsimilar, 1492
Posner, Rebecca y Sala, Marius. Romance Languages. Encyclopaedia Britannica  
Ribero-Meneses, Jorge María. Iberia cuna de la humanidad, Ediciones de Cámara, 1984
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miércoles, 8 de mayo de 2019



ANACRONISMO DEL “NEW YORK TIMES”
Amadeo Albuquerque Lara
Un artículo del New York Times afirma que Jesús era probablemente palestino
Dicho artículo fue publicado como opinión del diario estadounidense “The New York Times” bajo la autoría de Erick V. Copage y como resultado, la congresista musulmana, Ilhan Omar, reenvió en un tuit la información. Por esta razón, el rabino Abraham Cooper formula la pregunta siguiente:
“¿Fue Jesús un palestino y por qué le importaría a la congresista Ilhan Omar?
“Estas son preguntas que el rabino Abraham Cooper, decano asociado y director del programa mundial de acción social para el Centro Simon Wiesenthal, planteó esta semana, después de que la congresista retuiteó un artículo de opinión de Eric V. Copage en el New York Times, que afirmó que “Jesús, Nacido en Belén, era muy probablemente un hombre palestino de piel oscura»”. ( 24/04/2019)

Semejante afirmación es completamente anacrónica, pues la Biblia dice que Jesús nació en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, y no en Palestina. Porque, fueron los romanos quienes impusieron el nombre de Siria Palestina a la región de Judea y Galilea, en el año 135 d. C. En realidad, fue el emperador romano Publius Aelius Hadrianus, más conocido como Adriano, quien impuso ese nombre para ofender al pueblo judío, dada la inconformidad que había por ser gobernados por romanos, por los impuestos onerosos exigidos por ese imperio y por los ataques en contra de las instituciones religiosas, en la Ley de Moisés.

En esa época, hubo una revuelta encabezada por Shimon bar Kosiba, conocido como Bar Kofba, con el objetivo de independizarse del dominio romano; pero ese hecho más bien aceleró la acción contraria, porque Adriano dio el nombre de Siria Palestina a la región de Judea y Galilea. Ignorar este hecho histórico es quizás un sesgo político-religioso que no cabe dentro de la esfera del cristianismo bíblico.

Lo raro es que hasta algunos mapas bíblicos de los tiempos anteriores al nacimiento de Jesús, señalan a Judea y Galilea como Palestina. Pero lo peor es que algunos evangélicos aceptan que Jesús nació en Palestina, porque alguien compuso un canto con la letra: “Tierra bendita y divina es la de Palestina, donde nació Jesús”. Semejante afirmación apoya el artículo del diario estadounidense “The New York Times”, periódico que publicó el mencionado artículo de opinión de Copage.

Pero Jesús no era palestino, era judío. Sus padres, María y José, lo presentaron en el templo judío, y lo circuncidaron al octavo día, según la Ley de Moisés:
Lucas 2:21 “Cumplidos los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre JESÚS, el cual le había sido puesto por el ángel antes que fuese concebido.
22 Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor
23 (como está escrito en la ley del Señor: Todo varón que abriere la matriz será llamado santo al Señor” [].

Este pasaje de las Escrituras del Nuevo Testamento, deja muy claro que Jesús era judío. Así que afirmar que era palestino es simplemente un anacronismo. Es ubicar un hecho en una época que no corresponde.

Además, la mujer samaritana le reclama a Jesús por qué le dirige la palabra, siendo él judío y ella samaritana. Juan 4:9 contiene este documento:
“La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí”.

De manera que dudar que Jesús era judío y no palestino, es ignorar los hechos narrados por los escritores de los evangelios, y además, sería ignorar también los hechos históricos en relación con el dominio romano, las acciones contra Roma de parte los revolucionarios judíos, como el caso de Bar Kofba.

Publius Aelius Hadrianus, Adriano, “formuló un plan para convertir a Jerusalén en una ciudad-estado pagana con el modelo de la polis griega, con un altar para Júpiter en el sitio del Templo Judío”, según el historiador Paul Johnson en su libro Historia de los judíos.

Además, Adriano atacó la observancia del Shabat (el sábado), la circuncisión, las leyes de pureza familiar y la enseñanza de la Torá. Estos ataques directos en contra de las instituciones judías, provocaron una revuelta liderada por Shimón Bar Kosiba, conocido en la historia como Simón bar Kofba, en el año 132 después de Cristo. Naturalmente, esta revuelta provocó la ira de Adriano en contra de los judíos que lo condujo a ponerle “Siria Palestina” a la región de Judea, con la intención de denigrar a los judíos, pues los enemigos históricos de los judíos eran los filisteos.

El rabino Abraham Cooper afirma que
“El mito de que Jesús era un palestino se remonta a los días de Yasser Arafat, cuando su confiable asesor cristiano-palestino Hanan Ashrawi hizo la afirmación. Desde entonces, la idea reaparece de vez en cuando, según Cooper”.

Cooper dijo que estaba sorprendido de que “The New York Times” permitiera que Copage publicara un artículo de opinión con esa línea, y esperaba “que dicha información solo se compartiera en plataformas como Facebook y Twitter, donde los usuarios pueden obtener mucho más antes de que se identifique: Si alguna vez se identifica – como noticias falsas”.

Es decir, el rabino Cooper plantea que el diario “The New York Times” publicó una noticia falsa digna de los rumores que aparecen en las redes sociales, como Facebook y Twitter, una noticia sin fundamento histórico ni bíblico, pero que al fin la gente las cree.

En conclusión, el mencionado artículo de opinión del periodista Erick V. Copage en el diario estadounidense, “The New York Times”, carece de bases históricas. Además, conlleva un sesgo racista y antibíblico. Pero debe ser una alerta para los cristianos evangélicos que apoyan semejante afirmación anacrónica. De manera que los mapas bíblicos de tiempos anteriores a Jesús que nombran Palestina a Judea y Galilea carecen de fundamento histórico y manifiestan un sesgo político-religioso. Como resultado de estos mapas, aparece el citado himno “Tierra de Palestina”.

lunes, 22 de abril de 2019


LA CONTAMINACIÓN DEL SUELO, AGUA, AIRE Y LA ATMÓSFERA, POR QUIENES DEBERÍAN CUIDARLOS
Amadeo Albuquerque Lara

En ocasión de que hoy 22 de abril es el Día de la Tierra, contribuyo con estos datos estadísticos que deberían hacer sonar la alarma cósmica.
La raza humana no sólo se destruye a sí misma por las guerras, los crímenes de lesa humanidad, por la industrialización y por las llamadas obras de la civilización, sino que ha llegado al extremo de destruir su mismo hábitat: la madre Tierra. Los siguientes datos estadísticos son espeluznantes y les suplico que dediquen unos minutos para leerlos. Es lamentable las diferentes maneras en que las grandes potencias y los países industrializados están destruyendo el planeta Tierra y el mundo circundante.

El colmo es que ahora las potencias están en competencia, disputándose la contaminación de la Luna, Marte, sondas espaciales lanzadas al Sol, Mercurio, Venus, Fobos, Deimos , Ceres, Titán, Urano, Neptuno, Júpiter, Saturno, y sondas lanzadas a cometas y asteroides. Pero la vida en la Tierra se va extinguiendo producto de la contaminación por los seres humanos que la pueblan.

Las potencias que más están contaminando la atmósfera terrestre son los Estados Unidos y Rusia, seguidos por las demás potencias. Léase el cuadro estadístico que comparto en esta publicación.

CONTAMINACIÓN DEL SUELO
Se habla de contaminación del suelo cuando se introducen sustancias o elementos de tipo sólido, líquido o gaseoso que ocasionan que se afecte la biota edáfica, las plantas, la vida animal y la salud humana.

El suelo generalmente se contamina de diversas formas: cuando se rompen tanques de almacenamiento subterráneo, cuando se aplican pesticidas, por filtraciones del alcantarillado y pozos ciegos, o por acumulación directa de productos industriales o radioactivos.

Contaminación del suelo causada por depósitos subterráneos de almacenamiento de alquitrán.
Los productos químicos más comunes incluyen derivados del petróleo, solventes, pesticidas y otros metales pesados. Este fenómeno está estrechamente relacionado con el grado de industrialización e intensidad del uso de productos químicos.

CONTAMINACIÓN DEL AGUA: MARES, LAGOS, RÍOS Y RIACHUELOS
Este proceso se denomina auto depuración del agua. ... Los principales contaminantes del agua son los siguientes: Basuras, desechos químicos de las fábricas, industrias, Aguas residuales y otros residuos que demandan oxígeno (en su mayor parte materia orgánica, cuya descomposición produce la desoxigenación del agua).

Mediante esta contaminación, la vida en los ríos, los lagos y océanos se va extinguiendo poco a poco.

BASURA EN LOS MARES Y OCÉANOS
Según los expertos, se echan al mar seis millones y medio de toneladas de basura todos los años. Un 50% de esa basura está compuesta de plásticos que tardarán cientos de años en degradarse. Además de contaminar el planeta, los seres humanos merman sus recursos a un ritmo alarmante. Los especialistas dicen que la Tierra necesita diecisiete meses para regenerar lo que la humanidad consume en doce. “Si la población y el consumo siguen creciendo, necesitaremos el equivalente a dos Tierras para el año 2035”, informa el periódico australiano Sydney Morning Herald.

BASURA ESPACIAL: CONTAMINACIÓN DE LA ATMÓSFERA
Se le llama basura espacial o chatarra espacial a cualquier objeto artificial sin utilidad que orbita la Tierra. Se compone de cosas tan variadas como grandes restos de cohetes y satélites viejos, restos de explosiones, o restos de componentes de cohetes como polvo y pequeñas partículas de pintura.

Según el informe de la Oficina del Programa de la NASA de Restos Orbitales se estima que existen 18.000 escombros de satélites y cohetes orbitando nuestro planeta. Aunque el 2015 terminó sin superar los 17.000 objetos, la cifra ascendió a 17.729 a mitad de 2016.​

La basura espacial es un tema de preocupación que sin duda comenzará pronto a tomar importancia.
Pese al pequeño tamaño de la mayor parte de los fragmentos, las vertiginosas velocidades a las que están sometidas, hacen de éstos una seria amenaza a cualquier misión que pueda ser efectuada en un futuro próximo.

Desde 1991, se han registrado al menos tres colisiones en la órbita terrestre por culpa de la basura espacial. Estas colisiones se irán multiplicando y, a la vez, aumentarán los objetos peligrosos en órbita. La progresión matemática calculada por los expertos cifran en más de 18 choques al año como el número de accidentes producidos por estas chatarras para dentro de dos siglos.

El 11 de enero de 2007, los chinos lanzaron un misil balístico de rango medio desde su centro espacial de Xiang Space. Ascendió como lo que era, como un cohete, y a una órbita de baja altitud -865 Km- impactó contra un viejo satélite meteorológico, el Feng Yun 1C, que en una décima de segundo quedó convertido en ±2.000 fragmentos de entre 5 y 10 cm de lado, ±35.000 de alrededor de 1 cm y cerca de un millón de pedacitos de ± 1 mm.

Esa era la misión encomendada al misil antisatélites. En esa décima de segundo, el volumen de desechos espaciales orbitando en torno a la Tierra aumentó en cerca de un 15 por ciento.

Estados Unidos y Rusia, que dominaban esa tecnología balística desde hacía tres décadas, dejaron de ensayar sus misiles en los años 80 precisamente para no saturar el inmenso basurero espacial en torno al planeta.

Un mes más tarde, el 19 de febrero de 2007, una etapa-del tipo Briz-M- de un cohete ruso Protón lanzado un año antes en una misión fallida y que había quedado en órbita con todo su combustible, explotó por la elevada temperatura derivada del rozamiento con la atmósfera. Un millar de grandes fragmentos más, de entre 1 y 10 centímetros, dando vueltas en torno a la Tierra.

En estos días, es de nuevo un viejo satélite el “USA 193” que ha encendido la alarma. Se trata de un artefacto espía lanzado por los Estados Unidos.  No se sabe mucho de él, no en vano es un espía. Sólo que pesa 9.072 Kg y que, fuera de control está perdiendo altura en su órbita y a finales de este mes la fuerza de la gravedad le hará caer irremisiblemente.

CAMION DE BASURA COSMICA
A esta empresa se han abocado la "NASA" (National Aeronautics and Space Administration), la Agencia Espacial Europea, el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia, la Administración Espacial China y la Organización de Investigación Espacial de India, entre otras, organismos que se han reunido para discutir la situación, coincidiendo en que lo primero es detectar la basura, lo que se realiza con la ayuda de radares.

Sin embargo, aunque ha habido esfuerzos por encontrar soluciones para eliminar la basura espacial, debido a los altos costos del mencionado “camión de basura cósmica”, ninguna de las potencias se compromete. Pero la contaminación del suelo, del aire, del agua y de la atmósfera sigue en aumento. Y para colmo, también aumentan los planetas que están contaminando estas potencias, con la excusa de explorar si hay vida, si hay agua, o quizás petróleo en esos planetas que hasta hoy han permanecido vírgenes.
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FUENTES CONSULTADAS
Wikipedia La Enciclopedia Libre


sábado, 10 de noviembre de 2018


LA HIPÓTESIS DE “UNIVERSOS PASADOS” PREVIOS AL BIG BANG
Amadeo Albuquerque Lara

Los científicos modernos están preocupados por explicar cómo se formó el universo y qué había antes del Big Bang. Según el astrofísico ya fallecido, Stephen Hawking, antes del Big Bag no existía absolutamente nada.

“En un programa para la televisión en EE.UU., el astrofísico estadounidense Neil de Grasse Tyson le preguntó directamente a Hawking: "¿Qué hubo antes del Big Bang?" Y Hawking contestó: “lo que existía antes de esa gran explosión era... básicamente... nada.” “Para Hawking, en el momento del Big Bang, el universo era una singularidad, un momento en el que todas las leyes de la física dejarían de aplicar” (Véase también la conferencia de Hawking The Beginning of Time Y A Brief History of Time)

Cuando aparece por primera vez la frase “Big Bang”, los científicos se mostraron escépticos. Debo comenzar citando al astrónomo británico Fred Hoyle, quien defendía la teoría de un universo eterno y fue quien acuñó la frase peyorativa “big bang” para ridiculizar las ideas desarrolladas por Lemaître. Sin embargo, Esta teoría recibió carta de ciudadanía entre los científicos, causando una gran revolución. Basados en esta teoría, los científicos calculan unos 13,800, 14,000 o 15,000 millones de años en que ocurrió esta gran explosión; pero antes tuvieron que pasar muchos años para que fuera aceptada por la mayoría de científicos y astrofísicos. Estos científicos con su teoría estándar, afirman que el Big Bang no solamente originó el universo, sino también el espacio y el tiempo. Entonces, dice el Profesor Hawking: no tiene sentido preguntarse qué había antes de esta explosión.

Pero ahora resulta que “el matemático y físico Roger Penrose propone en su teoría cíclica un modelo en que se sucede un universo (eón) tras otro, de manera infinita”. La teoría del matemático Roger Penrose me recuerda el mito del Mundo Tortuga. Se dice que un científico (Hawking cree que fue Bertrand Russell) dictaba una conferencia sobre astronomía; pero entre los oyentes había una viejecita, la cual al final de la conferencia, refutó al científico diciéndole que el mundo está apoyado sobre una enorme tortuga. Cuando el científico, con una sonrisa, le preguntó sobre qué está apoyada esta tortuga, la ancianita le contestó: “It’s turtles all the way down” (hay innumerables tortugas hasta abajo).
También esta nueva teoría de Penrose, con todos los cálculos físico-matemáticos, no se diferencia mucho de la cosmogonía mexica:

El Quinto Sol azteca y el fin del mundo según la cosmogonía mexica. “En la cultura azteca figura con especial relevancia el mito sobre la creación de nuestro mundo actual –El Quinto Sol– y otros más que han sido producto de la lucha intrínseca de Quetzalcoatl y Tezcatlipoca a lo largo de los tiempos” (Jaen Madrid, 16 Ago 16).

Pero el creador de esta hipótesis es un científico, el matemático Roger Penrose, quien popularizó su cosmología cíclica, en su libro (CCC) Ciclos del tiempo, (Debate, 2010). Según esta teoría, ya los científicos encontraron “los puntos de Hawking”, que ellos llaman “huellas de universos pasados”. Y para citar a Hawking, este matemático se refiere a la teoría de los agujeros negros que emiten radiación. Por eso, a esta le llaman “radiación de Hawking”.  Sin embargo, no sé qué diría Hawking si estuviera vivo, porque él afirmó que antes del Big Bang no existía nada y que las leyes de la física no aplicarían en el momento de la creación del universo.

Por tal razón, las corrientes aceptadas de la cosmología moderna, no están muy convencidas, “principalmente porque (esta teoría) no explica qué provoca el cambio de un eón a otro, más allá de la posibilidad matemática de que esto ocurra, y también porque surge de consideraciones teóricas y no de observaciones”.

Como he señalado en mi artículo anterior sobre “La creación del universo”, las teorías científicas se suceden unas tras otras; como si estuviéramos ante una subasta de precios. La razón es que los hombres de ciencia quisieran escudriñar la mente de Dios y esto no es posible; aunque Hawking haya afirmado que no se necesita un dios para crear el universo, mucho menos los humanos podrán comprenderlo. La prueba es las diferentes teorías que han surgido a través de los siglos, comenzando con los filósofos griegos y científicos posteriores, pasando por Aristóteles, Ptolomeo, Nicolás Copérnico, Johannes Kepler, Galileo Galilei, Isaac Newton y Albert Einstein, para citar a unos cuantos. Después de éstos, existen cuatro principales teorías sobre el origen del universo: la Teoría del Big Bang, la Teoría Inflacionaria, la Teoría del Estado Estacionario y la Teoría del Universo Oscilante. Pero las que predominan actualmente son la del Big Bang y la teoría inflacionaria. Según la teoría del universo oscilante, el universo sufre una serie infinita de oscilaciones, cada una de las cuales se inicia con un Big Bang y termina con un Big Crunch; o sea que el universo se expande y luego colapsa. Pero de acuerdo con la teoría de los “puntos de Hawking”, antes del presente universo han existido otros universos. Por su puesto, esta teoría entra en contradicción con el astrofísico Stephen Hawking, quien afirmó categóricamente que antes del Big Bang no existía nada en absoluto.

Los autores los han denominado puntos de Hawking, en honor de Stephen Hawking. El físico recientemente fallecido descubrió que también Penrose considera que los puntos anómalos son creados precisamente por la acumulación de esta débil radiación a lo largo de todo el proceso en el universo previo al Big Bang.


Estos puntos, por tanto, serían huellas de universos pasados, que apoyarían la teoría de Penrose. La comunidad cosmológica sigue siendo muy escéptica. En primer lugar, se pone en duda la existencia de esos puntos, ya que los datos fueron analizados en el pasado por otros científicos y hasta ahora nadie los había identificado. Habrá que ser cautelosos, pero si se confirma su existencia, será un nuevo avance en la comprensión de la evolución del cosmos, con independencia de si el modelo de Penrose es correcto o no.


En conclusión, las distintas teorías que los más renombrados filósofos y astrofísicos sobre el origen del universo, son tan diferentes como un caleidoscopio, en el cual se reflejan varios objetos de colores y formas diferentes; o como la descomposición de la luz a través de un prisma. Por otro lado, ¿cuál otra teoría o hipótesis surgirá después de las “huellas de universos pasados”?

Por lo tanto, la ciencia, tanto antigua como la moderna, no ha podido dar respuesta diferente o mejor que la expuesta de manera sencilla por la Biblia; porque la historia de la creación de la Biblia es una sola, no propone fechas basadas en cálculos de la física o matemática cuántica. Quienes se preocupan por las fechas son algunos religiosos y otros científicos. “Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?  ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?  Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén. (Romanos 11:34-36)



sábado, 3 de noviembre de 2018


CUANDO LAS PALABRAS ATACAN O DEFIENDEN
Amadeo Albuquerque Lara

He otorgado personificación a las ‘palabras’ en este titular, porque son producto de los individuos y porque éstas forman parte de la lengua; y porque nacen o mueren en el habla de los individuos también. Porque las palabras son el producto de quienes las utilizan para atacar, camuflar o defender. Como estudioso del lenguaje humano he leído y escuchado los discursos y entrevistas de los políticos, tanto criollos como de la gran nación del norte; y me llama la atención cómo las palabras se revisten de un nuevo significado, fenómeno que en lingüística se conoce como resemantización, o extensión del significado; también aparecen nuevas palabras con significado cambiado, menguado, camuflado, o que no las registra ningún diccionario de la lengua española. Pero las usan, para que esas palabras se ajusten a sus propósitos políticos, aunque nada tengan de científico.

Pero voy a comenzar con el ejemplo de la campaña presidencial en los Estados Unidos de norteamérica. El candidato republicano tuvo como eslogan la frase “Make America great again” (Hacer a Estados Unidos grande de nuevo); sin embargo, el significado que él le imprimió a la frase y que sus correligionarios captaron fue: “Make America hate again” (Hacer a Estados Unidos odiar de nuevo); es decir, revivir el odio racial, revivir la supremacía blanca y cumplir con la higiene racial hitleriana. Y el entonces candidato y ahora presidente, lo demuestra sacando a los inmigrantes latinos, aunque ya algunos estuvieran legales; el magnate quiere eliminar el derecho a la ciudadanía a los bebés de inmigrantes indocumentados que nacieron en su nación. El presidente ha demostrado este odio racial, separando a las familias de sus hijos sin importar la edad que tienen los niños. Es cierto que cualquier país cuida sus fronteras contra los inmigrantes ilegales; pero es inhumano separarlos de sus hijos. En tal caso, debieron deportarlos juntos.

El otro significado que queda plasmado en la actitud de los ciudadanos blancos es “Make America white again” (Hacer a Estados Unidos blanco de nuevo); es decir, hay que depurar la raza, tal como lo hizo Hitler en Alemania, con su política de “higiene racial”. El presidente lo ha demostrado, porque da acogida a inmigrantes europeos blancos: su misma esposa es inmigrante; pero no a los latinos, especialmente si no son blancos. El presidente en una reunión con sus asesores expresó que él prefería inmigrantes europeos que de países ‘estercoleros’ o de países que son “hoyos recolectores de mierda” (shithole countries): El Salvador y África.

Debo añadir que desde antes ya había claro sesgo discriminatorio en contra de los trabajadores mexicanos, a quienes les llamaban y les siguen llamando “braceros”; es decir, son los brazos trabajadores, no cerebros pensantes los utilizables para la producción y la explotación. Es una demostración de desprecio a la persona humana; igual que los conquistadores españoles cuando éstos afirmaban que los nativos nicaragüenses no tenían alma. Que sus cuerpos sólo eran utilizables para transportar carga. Los mexicanos son individuos con brazos solamente para el trabajo de los explotadores dueños de las plantaciones. Pero con el nuevo significado de “shithole countries”, se incluye también a los afroamericanos; y el gobierno republicano lo ha demostrado cuando la policía ha disparado a adolescentes negros aun cuando están desarmados.

Sin embargo, el colmo es el adjetivo descalificativo que el presidente de Estados Unidos les ha imprimido a los países de Centroamérica y de África al llamarlos “shithole countries” (países ‘hoyos recolectores de mierda’). Fíjese que he llamado a ese adjetivo “descalificativo”, por cuanto descalifica, denigra y humilla hasta lo sumo al recurrir a un referente tan peyorativo y sucio, como es el de hoyos en donde los granjeros y rancheros depositan el estiércol de los animales para mantener limpios los corrales. Entonces, entendamos bien la frase. Los países centroamericanos y africanos son los hoyos en donde se debe depositar el estiércol de los animales, para que Estados Unidos (el corral) quede limpio de ese estiércol: los inmigrantes centroamericanos y los ciudadanos afrodescendientes. Notemos qué son los estercoleros, según Wikipedia:

“Estercolero es el sitio en que se recogen y amontonan los estiércoles, cadáveres y despojos de los animales, las plantas, basuras y demás sustancias que pueden aprovechar para abono”.
Reproduzco aquí el contexto en que el presidente de los Estados Unidos vertió  su criterio sobre El Salvador, Haití y África:

‘On Thursday, the Washington Post reported that during an Oval Office meeting to discuss an immigration deal, Trump asked lawmakers, "Why are we having all these people from shithole countries come here?" Trump was speaking in reference to people from El Salvador, Haiti, and countries in Africa’.
(El jueves, el Washington Post reportó que durante una reunión para discutir un asunto sobre inmigración, Trump preguntó a los legisladores: “Por qué vamos a permitir que esta gente de países que son hoyos recolectores de mierda (shithole countries) vengan aquí? Trump estaba hablando en referencia a personas de El Salvador, Haití, y países de África) Traducción personal del autor de este artículo.

El referido adjetivo me imagino que fue motivo de un detenido estudio acerca de a quiénes se los iba a aplicar. El presidente se refirió en términos icónicos a los ciudadanos migrantes de la república de El Salvador; porque El Salvador nos representa a los demás países centroamericanos, de Haití y de países africanos, de donde proviene la mayoría de los inmigrantes. De manera que el término peyorativo “banana republics” (repúblicas bananeras centroamericanas) quedó corto ante semejante discriminación del señor Donald Trump, al demostrar su racismo extremo.

Pero también fue muy astuto al mencionar al continente africano como “shithole”. Pues una población considerable de los Estados Unidos es de origen africano (37.6 millones). Pero, además, el expresidente Barack Obama es afrodescendiente. De manera que el continente se vuelve un ícono también al recibir el adjetivo ‘descalificativo’ (shithole), usado a conveniencia por el señor Trump. Y fijémonos que esta palabreja el presidente la convierte en adjetivo, porque modifica al sustantivo plural “countries” (países); y le queda muy bien para demostrar su odio racial y para acentuar la significación de su eslogan: “Make America great (white/hate) again”.

También el candidato republicano, cuando andaba en campaña y aun siendo ahora presidente, se ha escudado en la frase “fake news” (noticias falsas), cuando estas van en su contra; y además, el presidente ataca a todos los medios informativos, se burla de los reporteros con defectos físicos, o de reporteras que amamantan a sus bebés, cuando están cumpliendo con su faena informativa, si estos periodistas le hacen preguntas que incomodan al señor presidente. Pero si las noticias o las preguntas provienen de los reporteros del canal “Fox news” (noticias sagaces, astutas, “verdaderas”, según el señor Trump), entonces estas preguntas agradan al mandatario; porque “fox” significa zorro, que se convierte en ícono de la sagacidad y astucia afines a su mandato. Así que “fake news” encuentra su antónimo en “fox news”. ¿Por qué el presidente ha escogido la frase “fake news”? sencillamente, para desvirtuar cualquier noticia que no sea difundida por “Fox news” y que no sea del agrado de él o que difunda lo mal que está haciendo en su mandato. De manera que él tiene su canal favorito, y los demás canales y reporteros son mentirosos.

Hasta aquí estos pocos ejemplos provenientes del gobierno de Estados Unidos, país al que algunos políticos de países que son “hoyos recolectores de mierda”, según el señor Trump, han recurrido para que esa potencia descalificadora y racista pueda intervenir en sus propios países, o en cualquier otro país que no sea dócil con los gobiernos de turno de los Estados Unidos. Pero además, estos políticos se alegran cuando los gringos los apoyan, aunque este “apoyo” vaya en contra de la mayoría del país atacado. Sólo porque esos países atacados no piensan igual, ni son dóciles con los mencionados ‘políticos’ criollos ni con el gobierno de turno norteamericano.

Ahora me voy a referir a las palabras resemantizadas o inventadas que se leen y escuchan en los medios informativos y en las redes sociales de Nicaragua. El sustantivo “autoconvocados” se deriva del verbo ‘convocar’; pero este verbo no existe en ningún diccionario español, menos en el DRAE. Pues nadie se puede convocar a sí mismo; es como que yo dijera: ‘me autoconvoco’ a escribir esta nota de carácter lingüístico. Por lo tanto, tiene que haber alguien que convoque para cualquier actividad política, cultural o religiosa. El vocablo “autoconvocados” se usó primero en las protestas de trabajadores de Argentina y de allí se copiaron nuestros políticos; pero desafortunadamente para ellos, lo usan mal; demostrando así la poca sagacidad semántica o lexicológica.

La palabra “crisis” ha sido revestida de un significado que aparezca neutral, según convenga; pero en el lenguaje político no hay vocablos neutrales; pues la palabra se está utilizando para darle nombre a un movimiento político interno/externo con efectos negativos para la economía de los mismos comerciantes que han perdido sus negocios, de las empresas grandes que han tenido que migrar, de los trabajadores que se han quedado desempleados por la fuga de capitales y, por último, contra el gobierno. Pero la crisis no ha caído del cielo; alguien la provocó.

Por otro lado, la palabra “pueblo” se convierte en un ícono, pues la hacen representar a la población total del país, aunque sólo represente a un partido político que piensa distinto que las personas que pertenecen al partido de gobierno.

Sin embargo, no todas las palabras utilizadas por los opositores al gobierno aparentan neutralidad. El vocablo más acusatorio y menos camuflado es el verbo “secuestrar”, refiriéndose a las capturas que ejecuta la policía. Según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (DRAE),

Secuestrar: “1. tr. Retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines. 2. tr. Tomar por las armas el mando de un vehículo, ya sea un avión, un barco, etc., reteniendo a la tripulación y pasaje, a fin de exigir como rescate una suma de dinero o la concesión de ciertas reivindicaciones”.

Claramente, secuestrar y capturar no son sinónimos; pero “secuestrar” sí cumple con la connotación que le dan los medios de comunicación, no afines al gobierno, a la acción policial; porque secuestrar es la acción ejercida por uno o varios criminales. Por eso, en el titular de este artículo he afirmado que las palabras atacan o defienden, según la intención de quien las utilice.

Por último, pero no con carácter exhaustivo, el gobierno estadounidense, los representantes de los derechos humanos locales, la ONU, la OEA y la CIDH se muestran “preocupados” por la “crisis” que este país centroamericano está experimentando. Pero la palabreja “preocupados” significa que están considerando intervenir no de forma pacífica, sino mediante una invasión militar con el apoyo de los Estados Unidos (lo ha confirmado ante los medios de comunicación la embajadora Laura Dogu, en su despedida). También la Unión Europea y no sabemos cuántos más desean esa intervención militar. Es decir, exponen a David contra Goliat, o más bien, al moderno Goliat con armas de destrucción masiva contra la honda del pequeño David.

Para concluir, solamente he seleccionado estas pocas palabras, porque son las que más resuenan en nuestros oídos y resaltan ante nuestros ojos. Pero como estudioso del lenguaje humano, como dije al comienzo, me siento obligado a desambiguar este léxico críptico que ha venido a tomar asiento en el lenguaje político de nuestro país y que se ha extendido por el resto del mundo politizado. Por lo tanto, veo que nuestros políticos criollos han sido bien asesorados en el campo de la política, aunque vayan en contra de la semántica y de la lexicología. Sin duda, fueron asesorados por los asistentes del actual presidente de los Estados Unidos, para escoger con sagacidad y astucia el léxico que iban a utilizar en sus protestas, aunque ha quedado clara la imagen del refrán: “gato escondido, cola de fuera”.

EL PRESIDENTE DONALD TRUMP DICE QUE “LOS NEGROS SON DEMASIADO ESTÚPIDOS PARA VOTAR POR ÉL”
Updated 2033 GMT (0433 HKT) November 2, 2018 By Veronica Stracqualursi, CNN
Washington (CNN) Michael Cohen, en una entrevista con la revista Vanity Fair, dijo que el presidente Donald Trump usaba lenguaje racista en muchas conversaciones privadas con él, denigrando a las personas de raza negra, durante el tiempo que trabajó como su abogado y “componedor” personal. Cohen alega que Trump hacía comentarios denigrantes acerca de los votantes afro-americanos, cuando discutían respecto de los resultados en una manifestación de campaña de 2016. Trump dijo entonces que la gente negra era demasiado estúpida para votar por él.

También Cohen afirmó que cuando murió el líder surafricano, Nelson Mandela, Trump hizo este comentario: “Nómbrame un país liderado por un negro que no sea un “shithole” (hoyo recolector de mierda)” y luego continuó: “nómbrame una ciudad”. Además, dijo Cohen a la revista: “en una ocasión, en el año 2,000, cuando íbamos viajando en Chicago del aeropuerto al hotel, pasamos por un vecindario de apariencia descuidada. Entonces Trump me comentó: “solamente los negros pueden vivir así”, le dijo Cohen a Vanity Fair.

CNN ha confirmado con fuentes cercanas a Cohen que la historia de la revista Vanity Fair es exacta. Sin embargo, cuando Vanity Fair y CNN han llamado a la Casa Blanca para que responda a estos comentarios, no han contestado a esas demandas.

Dice un refrán que “el que calla, otorga”; y otro que “el silencio habla más que mil palabras”. También otro refrán dice que “el pez por su boca muere”. He aquí, entonces, una semblanza de la persona del presidente de los Estados Unidos. Con razón ha deshecho los beneficios sociales y otras leyes que heredó del expresidente Barack Obama y con razón se complace en utilizar la frase despectiva: “shithole” (hoyo recolector de mierda) para referirse a El Salvador, Haití y África. Y ¡qué mala suerte! hasta el Ku Klux Klan y la bandera confederada han salido a la palestra, bajo el mandato del señor Donald Trump. (Noticia tomada de CNN International, traducida por este autor)