miércoles, 10 de enero de 2024

LA EPÍSTOLA A LOS ROMANOS Y EL ANTIGUO TESTAMENTO

Los Evangelios sinópticos y el apóstol Pablo citan profusamente

la Ley, los Profetas y los Salmos

Amadeo Albuquerque Lara

El apóstol Pablo en su carta a los Romanos se apoya en el Antiguo Testamento, para demostrarles a los judíos y gentiles radicados en la ciudad de Roma que él no predica un Evangelio falso, y que es apóstol de Jesucristo. Al igual que los evangelios sinópticos, Pablo cita la Ley, los Profetas y los Salmos, en los cuales basa su teología cristológica. Los judíos eran conocedores del Antiguo Testamento; por eso, tanto los evangelistas sinópticos, como Pablo se aprovechan de estos conocimientos mesiánicos. Por tal razón, este estudio investiga el origen de las abundantes citas del Antiguo Testamento, cuando Pablo afirma: “como está escrito”, en la Epístola a los Romanos.

El método que utilizo en el estudio es la comprobación de las citas en cada capítulo de la Epístola; así como las variaciones en las citas, con respecto a las fuentes que tenemos a disposición actualmente. Para eso, sostengo dos hipótesis: 1) Quizás el Apóstol cita los textos directamente de la Biblia hebrea, llamada también Texto Masorético, sin las traducciones conocidas por nosotros;  2) O quizás, el Apóstol cita de memoria, si es que no tenía la Biblia consigo. Según la Enciclopedia Libre Universal en Español, la Biblia hebrea fue traducida al griego en los siglos III-II a.C. Mientras que la Biblioteca UCAB data la traducción de la Septuaginta del griego al latín, en el siglo IV d. C. por Jerónimo de Estridón, o San Jerónimo. Por tanto, el Apóstol no pudo haber citado la versión de la Vulgata Latina, pero sí el texto hebreo o griego de la Septuaginta.

Lo que llama la atención en este estudio es la expresión repetitiva de Pablo en cada capítulo de la epístola: “como está escrito”, pero sin revelar a dónde está escrito.  Por eso, la tarea es comprobar las fuentes de estas citas, de la siguiente manera: primero, cito el texto de Romanos en donde dice: “como está escrito”. Luego, busco el pasaje en el Antiguo Testamento, al que Pablo hace referencia.

Los estudiosos de la epístola dividen su estructura, tal como yo la he detectado. Esquema del contenido: capítulos 1 al 11, su doctrina cristológica; y los capítulos 12 al 16, apelación a los creyentes a una conducta cristiana.

“Prólogo (1.1-15)

1. Parte doctrinal: Salvación por la fe (1.16—11.36)

2. Parte exhortativa: Conducta cristiana (12.1—15.13)

Epílogo (15.14—16.27)” (Biblija.net).

 

(En la tabla siguiente, en la columna izquierda está lo que Pablo cita y en la columna derecha la cita en el Antiguo Testamento) Formato de Tabla por Dámaris Albuquerque Espinoza

 

CAPÍTULO 1

Cristo del linaje de David:

 

“Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios, 2 que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras, 3 acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne” (Romanos (1: 2);

 

“Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre” (Isaías 9:7:).

 

Mas el justo por la fe vivirá

 

“Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá (Rom 1:17).

 

“He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá” (Habacuc 2:4).

No hay Dios

 

“Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. 22 Profesando ser sabios, se hicieron necios, 23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles” (Rom 1:21-32).

 “Dice el necio en su corazón: «No hay Dios.» Están corrompidos, sus obras son detestables; ¡no hay uno solo que haga lo bueno! 2 Desde el cielo Dios contempla a los mortales, para ver si hay alguien que sea sensato y busque a Dios. 3 Pero todos se han descarriado, a una se han corrompido” (Salmo 53:1-3) Citas de los Profetas y los Salmos.

CAPÍTULO 2

 

Sin ley también perecerán

 

“Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados; 13 porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. 14 Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, estos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos (Romanos 2:12-14). 

 “Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para hacerlas. Y dirá todo el pueblo: Amén (Deut.27:26;).

 

La ley de la circuncisión

 

“Pues en verdad la circuncisión aprovecha, si guardas la ley; pero si eres transgresor de la ley, tu circuncisión viene a ser incircuncisión. 26 Si, pues, el incircunciso guardare las ordenanzas de la ley, ¿no será tenida su incircuncisión como circuncisión? 27 Y el que físicamente es incircunciso, pero guarda perfectamente la ley, te condenará a ti, que con la letra de la ley y con la circuncisión eres transgresor de la ley” (Rom 2:25-27) 

“Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros. 12 Y de edad de ocho días será circuncidado todo varón entre vosotros por vuestras generaciones; el nacido en casa, y el comprado por dinero a cualquier extranjero, que no fuere de tu linaje. (Gén 17:10-14) Citas relativas a la Ley.

CAPÍTULO 3

 

No hay justo ni aun uno

 

“Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11 No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios” (Romanos 3:9-11).

 

“Porque no hay sinceridad en la boca de ellos; sus entrañas están llenas de destrucción; sepulcro abierto es su garganta; con su lengua lisonjean. 10 Condénalos, oh Dios; que caigan por sus propios consejos. Échalos fuera por la multitud de sus transgresiones, porque se rebelaron contra ti” (Salmo 5:9)

“Aguzaron su lengua como la serpiente; Veneno de áspid hay debajo de sus labios” (Salmo 140:3).

 

Por cuanto todos pecaron

 

“por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, 25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados” (Romanos 3:23-26). 

“Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros” (Isaías 53:6).

“Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí. 4 Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos” (Salmo 51:3-5). Citas de los Profetas y los Salmos.

CAPÍTULO 4

 

Creyó Abrahán a Dios

 

“Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. 4 Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; 5 mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia” (Romanos 4:3-5).

“Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia. 7 Y le dijo: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los caldeos, para darte a heredar esta tierra. 8 Y él respondió: Señor Jehová, ¿en qué conoceré que la he de heredar?” (Gén 15:6-8).

Justicia sin obras

 

“Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras” (Rom 4:3-6). 

“Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay engaño” (Salmo 32:1-6). Citas de la Ley y los Salmos.

CAPÍTULO 5

 

Reinó la muerte desde Adán hasta Moisés

 

“Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. 13 Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. 14 No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir (Romanos 5:12-14).

 

“He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; 2 pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír. 3 Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, habla maldad vuestra lengua” (Isaías 59:1-3). Referencia al Antiguo Testamento.

 

CAPÍTULO 6

En este capítulo no hay citas del Antiguo Testamento, pero sí  la liberación del pecado, hechos siervos de Dios, como fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.

 

CAPÍTULO 7

 

No codiciarás

 

“porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás” (Romanos 7:7b).

“No codiciarás… Nada que sea de tu prójimo” (Éxodo 20:17; Deuteronomio 5:21).

CAPÍTULO 8

 

Por causa de ti somos muertos

 

“Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero” (Romanos 8:36).

“Pero por causa de ti nos matan cada día; Somos contados como ovejas para el matadero” “Salmo 44:22).

CAPÍTULO 9

 

A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí

 

 “Como está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí. 14 ¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera. 15 Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. 16 Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia” (Romanos 9:13-16).

Al que quiere endurecer, endurece

“Yo os he amado, dice Jehová; y dijisteis: ¿En qué nos amaste? ¿No era Esaú hermano de Jacob? dice Jehová. Y amé a Jacob, 3 y a Esaú aborrecí…” (Malaquías 1:2-3).

“Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. 18 De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece” (Romanos  9:17-18).

“Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra” Éxodo 9:16). Dios a Faraón.

 

Vosotros no sois pueblo mío

 

“Como también en Oseas dice: Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo, Y a la no amada, amada. 26 Y en el lugar donde se les dijo: Vosotros no sois pueblo mío, Allí serán llamados hijos del Dios viviente” (Romanos 9:25-26).

“Con todo, será el número de los hijos de Israel como la arena del mar, que no se puede medir ni contar. Y en el lugar en donde les fue dicho: Vosotros no sois pueblo mío, les será dicho: Sois hijos del Dios viviente” (Oseas 1:10).

 

Como Sodoma habríamos venido a ser

 

“Y como antes dijo Isaías: Si el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado descendencia, Como Sodoma habríamos venido a ser, y a Gomorra seríamos semejantes” (Romanos 9:29).

“Si Jehová de los ejércitos no nos hubiera dejado un resto pequeño, seríamos como Sodoma, semejantes a Gomorra” (Isaías 1:9).

 

Piedra de tropiezo

 

“como está escrito: He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída; Y el que creyere en él, no será avergonzado” (Romanos 9:33).

“por tanto, Jehová el Señor dice así: He aquí, yo soy el que ha puesto en Sion como fundamento una piedra, piedra probada, preciosa piedra angular, cimiento estable; el que crea no se apresurará” (Isaías 28:16).

El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas

 

“Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas” (Romanos 9:33).

“Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis ordenanzas, los cuales haciendo el hombre, vivirá en ellos. Yo Jehová” (Levítico 18:5).

CAPÍTULO 10

 

Cerca de ti está la palabra

 

“Mas qué dice: Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón” (Romanos 10:8).

“Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas” (Deuteronomio 30:14).

El que creyere no será avergonzado

 

“Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado” (Romanos 10:11).

“Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado” (Isaías 50:7).

CAPÍTULO 11

 

El remanente

 

“¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: 3 Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme? 4 Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal” (Romanos 11:2-4).

“¿Qué haces aquí, Elías? 10 Él respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida” (1 Reyes 19:9-10).

Dios les dio espìritu de estupor

 

“como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy” (Romanos 11:8).

“Y El dijo: Ve, y di a este pueblo: ``Escuchad bien, pero no entendáis; mirad bien, pero no comprendáis." Haz insensible el corazón de este pueblo, endurece sus oídos, y nubla sus ojos, no sea que vea con sus ojos, y oiga con sus oídos, y entienda con su corazón, y se arrepienta y sea curado” (Isaías 6:9-10).

Sea vuelto su convite en trampa

 

“Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, en tropezadero y en retribución; 10 Sean oscurecido sus ojos para que no vean, Y agóbiales la espalda para siempre” (Romanos 11:9

“Sea su convite delante de ellos por lazo, Y lo que es para bien, por tropiezo. 23 Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, Y haz temblar continuamente sus lomos” (Salmo 69:22-23).

Vendrá de Sion el Libertador

 

“como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad. 27 Y este será mi pacto con ellos, Cuando yo quite sus pecados” (Romanos 11:26-27)

“Y vendrá el Redentor a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob, dice Jehová” (Isaías 59:20).

CAPÍTULO 12

 

Mía es la venganza

 

“No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor” (Romanos 12:19).

“Mía es la venganza y la retribución; A su tiempo su pie resbalará, Porque el día de su aflicción está cercano, Y lo que les está preparado se apresura” (Deuteronomio 32:35). Es la única cita de este capítulo 12.

CAPÍTULO 13

 

Amarás a tu prójimo como a ti mismo

 

(Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”). (“El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor”) Romanos 13:9-10), (1 Corintios 13:4-7).

13 No matarás. 14 No cometerás adulterio. 15 No hurtarás.16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. 17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo” (Éxodo 20:13-17, Deut 5:17-21).

CAPÍTULO 14

 

Ante mí se doblará toda rodilla

 

“Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios” (Romanos 14:11).

 “Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más. 23 Por mí mismo hice juramento, de mi boca salió palabra en justicia, y no será revocada: Que a mí se doblará toda rodilla, y jurará toda lengua” (Isaías 45:22-23) .

CAPÍTULO 15

 

Los vituperios cayeron sobre mí

 

“como está escrito: Los vituperios de los que te vituperaban, cayeron sobre mí” (Romanos 15:3).

“Porque me consumió el celo de tu casa,y los vituperios de los que te vituperaban cayeron sobre mí. 10 Y lloré afligiendo con ayuno mi alma,y esto me ha sido por afrenta” (Salmo 69:9).

Yo te confesaré entre los gentiles

 

“como está escrito: Por tanto, yo te confesaré entre los gentiles, Y cantaré a tu nombre”(Romanos 15:9).

“Por tanto, yo te confesaré entre las naciones, oh Jehová, Y cantaré a tu nombre” (2do Samuel 22:50).

“Y otra vez dice: Alegraos, gentiles, con su pueblo” (Romanos 15:10).

“Alegraos con Jerusalén, y gozaos con ella, todos los que la amáis; llenaos con ella de gozo, todos los que os enlutáis por ella” (Isaías 66:10).

“Y otra vez: Alabad al Señor todos los gentiles, Y magnificadle todos los pueblos” (Romanos 15:11).

“Alabad a Jehová, naciones todas; Pueblos todos, alabadle. 2 Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia, Y la fidelidad de Jehová es para siempre. Aleluya” (Salmo 117:1-2).

Estará la raíz de Isaí

 

“Y otra vez dice Isaías: Estará la raíz de Isaí, Y el que se levantará a regir los gentiles; Los gentiles esperarán en él” (Romanos 15:12).

“Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. 2 Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová” (Isaías 11:1-2).

A quienes nunca les fue anunciado

 

“sino, como está escrito: Aquellos a quienes nunca les fue anunciado acerca de él, verán; Y los que nunca han oído de él, entenderán” (Romanos 15:21).

“así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído” (Isaías 52:15).

 

Hasta aquí, la primera parte de la epístola, capítulos 1 al 11, la parte de su teología cristológica. Mientras que el capítulo 16 se concreta en saludos a los creyentes que el Apóstol conocía muy bien, por su contribución a la obra del Señor Jesucristo.

CAPÍTULO 16

El capítulo comienza con la recomendación a la diaconisa Febe, de la iglesia en Cencrea, Corinto; y continúa con la larga lista de saludos. De entre los 24 nombres de la lista, nueve son mujeres que han trabajado mucho en la obra del Señor. Pero también se destacan los dueños de casas donde se reúnen como iglesia, porque no había edificios para las congregaciones en esta época. Como este capítulo se compone de saludos, no se registra ninguna cita del Antiguo Testamento.

El final del capítulo 11 de la Epístola contiene la primera de las despedidas del Apóstol. Luego, en el capítulo 15 y verso 33 se despide por segunda vez; luego, en el capítulo 16:20 Pablo se despide por tercera vez; y en 16:24 se encuentra el cuarto saludo; y para finalizar, se despide por completo con la doxología en 16:25-27: “Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, 26 pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe, 27 al único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén”.

CONCLUSIÓN

La larga lista de saludos y las repetidas despedidas en el capítulo dieciséis, hace creer a los estudiosos de la Biblia que este capítulo no formó parte de la Epístola original, sino que fue anexado posteriormente. El capítulo 16 contiene una larga lista de amistades del Apóstol, a las cuales saluda con mucha familiaridad, destacando la obra en el Señor de cada uno. Por tal razón, el comentarista a (“LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS”), expresa lo siguiente:

“No obstante, es ese conocimiento que el apóstol demuestra tener de muchos creyentes de una iglesia a la que nunca había visitado, lo que ha motivado que algunos estudiosos piensen que el capítulo 16 no formó parte originalmente de esta carta. Opinan que pudo pertenecer a otra, posiblemente una dirigida a Efeso, donde Pablo sí había estado en más de una ocasión y, una vez a lo menos, durante un largo espacio de tiempo” (Church of Jesus Christ).

La epístola a los Romanos “Contiene su explicación más completa de la doctrina de la justificación por la fe en Jesucristo, más bien que por las ceremonias de la ley de Moisés, así como muchas enseñanzas sobre las doctrinas de salvación y la aplicación práctica de esas doctrinas a la vida cotidiana” (Introducción a la epístola a los romanos, Bible.com).

El punto neural de Romanos lo expresa Pablo así: “porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.” (Romanos 10:4). Fuera de este texto sólo existen malas interpretaciones en cuanto a la ley del pecado y a la Ley de Moisés. Es una lástima que pastores, predicadores y varios estudiosos de la Biblia desorienten a los creyentes nuevos y antiguos, en cuanto a las valiosas enseñanzas de la Epístola de Pablo a los Romanos, la más completa cristología del Nuevo Testamento; así como la más clara doctrina de la JUSTIFICACIÓN POR LA FE.

Por tal razón, el apóstol Pedro previene y exhorta a los creyentes, de la siguiente manera: “Y considerad como salvación la paciencia de nuestro Señor; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, 16 casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición (2 Pedro 3:14-16). Destacado es mío.

 

 


martes, 2 de enero de 2024

 ROMANOS: TRATADO DE TEOLOGÍA CRISTOLÓGICA

Cristo murió por nuestras transgresiones y resucitó para nuestra justificación

(Romanos 4:25)

Amadeo Albuquerque Lara

La epístola del apóstol Pablo a los Romanos es un profundo tratado teológico y cristológico; sin embargo, ha sido mal interpretado por predicadores y maestros de la Biblia. Pablo se dirige a los judíos y gentiles que estaban establecidos en la ciudad de Roma, en el año 58 d. C., desde la ciudad griega de Corinto (Crédito: Diccionario Enciclopédico de Biblia y Teología). La tesis del apóstol Pablo es que por la ley no viene la justicia, porque Cristo es el fin de la ley; “porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree” (Romanos 10:4). Decimos que la epístola está dirigida a judíos, porque el tema de la carta es que por la ley ningún ser humano se justifica; porque la justificación es por la fe en Cristo Jesús, porque el justo por la fe vivirá  (Romanos 1:17, Habacuc 2:4, Hebreos 10:38-39).

“Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe; como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá” (Rom 1:17). Pablo cita al profeta Habacuc, porque se dirige a judíos familiarizados con los profetas del Antiguo Testamento; pero que eran creyentes sin ser confirmados (Rom 1:11). Además, al citar al profeta Habacuc, Pablo demuestra a los judíos conocedores de la ley y los profetas, tan citados por el mismo Señor Jesucristo, que su evangelio tiene sus raíces en el Antiguo Testamento. Pero también advierte a los gentiles que no se jacten, porque ellos, siendo parte del olivo silvestre, han sido injertados en el verdadero olivo.:

“Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo, 18 no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti” (Romanos 11:11-24).

El apóstol Pablo en su tratado de teología cristológica, sienta las bases de que Cristo murió por nuestras transgresiones y resucitó para nuestra justificación (Rom 4:25). Pablo les recuerda a los judíos que Cristo fue “entregado” a las autoridades romanas para ser muerto, por nuestras transgresiones; pero también les recuerda que Cristo resucitó para nuestra justificación. La muerte y la resurrección de Cristo es un tema altamente teológico en las enseñanzas de Pablo.  Por sus profundas enseñanzas en la carta a los Romanos, esta epístola fue fundamental en las enseñanzas de Agustín “Exposición incoada a la carta a los romanos”; Calvino “Comentarios a la Carta de los Romanos”; Lutero “Lecciones sobre la Carta a los Romanos” y Wesley “El concepto wesleyano de Gracia” (citado por DEBT, editado por Albuquerque). Sin embargo, cada uno de estos fundadores usó las enseñanzas de Romanos, dándole su propia interpretación). Hay muchos comentaristas y escritores bíblicos que vierten su opinión sobre Romanos; por ejemplo: Stedman, Ray C.  La Epístola de Pablo a los Romanos es, sin duda alguna, el documento humano más poderoso que jamás se ha escrito y es oro puro de principio a fin” (citado por Lambert Dolphin)

Pablo presenta su currículo ante los judíos radicados en Roma, porque ellos desconfiaban de la correcta interpretación que Pablo daba al Evangelio: “Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios, 2 que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras…” (Rom 1:1). Pablo se presenta como apóstol, apartado para el evangelio de Dios, y que su doctrina se basa en la Ley, los Profetas y los Salmos, según las santas Escrituras. Evidentemente, Pablo no está inventando una nueva doctrina, ni un Evangelio falso, en contra de la ley judía, porque, en adelante, Pablo les hace saber que mediante la ley, ninguna carne (ser humano) se justifica. Su tesis es que si por la ley fuera la justificación, entonces Cristo murió en vano, tal como se lo plantea a los gálatas (2:21); porque la cristología del apóstol Pablo se manifiesta en todas sus epístolas.

En cuanto a que Romanos es un tratado de teología cristológica, lo afirmo por su profunda argumentación a favor de la gracia de Dios y la justificación por medio de la fe en Jesucristo. El Diccionario Enciclopédico de Biblia y Teología afirma que la carta a los Romanos “Es la exposición más completa, profunda y sistemática del pensamiento religioso y teológico de su autor, convirtiendo este libro en uno de los más importantes del N. T.”; pero como consta en mi introducción a este escrito, Romanos ha sido mal interpretado, con sesgos teológicos y doctrinales que desorientan a los lectores y oyentes de tales expositores. Quienes se basan en un solo versículo de Romanos, en el cual Pablo cita el Salmo 14:3, que “no hay justo ni aun uno” (Rom 3:9), dejan fuera el contexto más importante, y menosprecian la muerte de Cristo por los pecados del género humano; y degradan la justificación por la fe, mediante la resurrección de Jesucristo. Pero también, dejan de lado la fuente de la cual cita Pablo, el Salmo 14, en el cual el salmista se refiere al “necio”: “Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables; No hay quien haga el bien”. Naturalmente, tanto el salmista, como el apóstol Pablo no se refieren a los que han sido justificados, sino a quienes no buscan a Dios, y a quienes no invocan a Jehová (Salmo 14:2-4).

El contexto al que me refiero, se encuentra, además del Salmo 14, en los versículos 20, 24-26, y citaré el verso 28, porque aquí Pablo concluye sus argumentos referentes a la ley y en favor de la justificación. “Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. 29 ¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles. 30 Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión” (Rom 3:28-30). Además, quienes niegan la justificación por la fe en Cristo, ignoran a propósito todo el tratado teológico y cristológico que se encuentra en Romano 1-11. Sin mencionar otros pasajes de la Escritura tanto en el Antiguo, como en el Nuevo Testamento, como Pablo “Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte” (Romanos 8:2). La pregunta de Pablo de que si Dios es solamente Dios de los judíos, nos demuestra que la epístola a los Romanos está dirigida tanto a judíos como a gentiles. Destacado es mío

Pablo, escribiendo a judíos radicados en Roma, les recuerda que la justificación por la fe no es solamente para los judíos (circuncidados), sino que también es para los gentiles (incircuncidados), porque él cita la fe de Abrahán, que creyó a Dios y la fe le fue contada por justicia, antes de ser circuncidado, para convertirse en el padre de la fe, tanto de los circuncidados, como de los incircuncidados. Pablo ha comenzado su presentación de la justificación por la fe, tanto a judíos como a gentiles, al final del capítulo 3 y lo continúa en el capítulo 4, mencionando la fe de Abrahán, la cual le fue contada por justicia (Rom 4:9-18).

Luego, en el capítulo 5, continúa con la doctrina de la justificación. “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; 2 por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios” (5:1). Aquí el apóstol refiere lo siguiente:  1] Somos justificados por la fe, 2] tenemos paz con Dios, 3] por Jesucristo tenemos entrada a esta gracia, 4] por la gracia estamos firmes, 5] nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Esa esperanza no es más que el tiempo que nos queda mientras vivimos, para experimentar la gloria de Dios, la cual gozaremos al final de los tiempos. “y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado” (Rom 5:5).  En consecuencia, la firmeza en la fe se debe a la gracia y al Espíritu Santo en nuestros corazones, porque por la ley nadie experimenta esta fe, esta gracia, y la justificación. Por medio de esta esperanza, el amor de Dios está en nuestros corazones, como dádiva del Espíritu Santo. Es más, “estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira” (5:9). En el Antiguo Testamento, la ira de Dios se representa como fuego consumidor que no se apaga, como respuesta de Dios al pecado y a la desobediencia.  “¿Quién permanecerá delante de su ira?, ¿y quién quedará en pie en el ardor de su enojo? Su ira se derrama como fuego, y por él se hienden las peñas. Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían”.  (Nahúm 1:6-11 RVR1960). También, véase el libro de Amós, en cuanto a los que desean el día de Jehová (Amos 5:18-20).

Y eso tiene en mente el apóstol Pablo, cuando menciona que por la sangre de Cristo seremos salvos de la ira, siempre que estemos firmes y arraigados en la fe de Jesucristo.

También, en el capítulo 5 el apóstol se refiere al pecado cometido por Adán, como representante de la raza humana. La transgresión de uno trajo la condenación a todos, pero la justicia de uno, vino a todos los hombres la justificación de vida (Rom 5:18). Pablo presenta ciertas antítesis: condenación vs justificación; Adán vs Jesucristo. De manera que por la obediencia de uno (Jesucristo) los muchos (los pecadores) serán constituidos justos (5:19). Por lo tanto, quienes basan su doctrina sesgada de que nadie es justo, en el contexto de la misma carta de Pablo tenemos la respuesta: somos salvos por gracia por medio de la fe en Jesucristo; somos justificados por la resurrección de Jesús, y por la obediencia de Jesucristo somos constituidos justos. Ser constituidos es ser dotados de una nueva condición.  Por eso, Pablo afirma que “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17). Destacado es mío.

Con este pensamiento, Pablo escribe el capítulo 6: “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? 2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?” (6:1-2). Los que son justificados están “muertos al pecado”, por tanto, no pueden seguir viviendo en el pecado. Luego, Pablo se refiere al bautismo como prefigura de la muerte al pecado y la vida nueva, porque el cuerpo del pecado es destruido junto con el viejo hombre (6:6). Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado (6:7). Destacado es mío.

El capítulo 7 confirma que Pablo se refiere a los que conocen la ley; es decir, a los judíos. La ley se enseñorea en tanto que vive. La nueva condición del creyente es la de estar muerto a la ley para ser posesión del que resucitó de los muertos. Por otro lado, el capítulo 7 versos 14-25 es otra sección que ha sido mal interpretada para justificar la permanencia en el pecado. Los pesimistas que se sienten eternamente esclavos del pecado, se olvidan que Pablo sigue comparando la inutilidad de la ley, contra la gracia de Jesucristo, condición que describe en el capítulo 8: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. 2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte” 8:1-2). Aquí Pablo presenta otra antítesis: carne vs Espíritu. Esta antítesis marca la diferencia entre los que defienden las pasiones de la carne, contra los que viven conforme al Espíritu. Otra antítesis: cuerpo muerto al pecado vs espíritu vivo a causa de la justicia (8:10).

El capítulo 9 comienza definiendo quiénes son los verdaderos israelitas, así como Pablo es también israelita.  De los verdaderos israelitas “son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas; 5 de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén” Con esta definición, Pablo les prueba a quienes desconfían de su evangelio, que él es un israelita verdadero, heredero de todo lo que Dios ha dado a Israel. Recordemos que el apóstol Pablo está escribiendo esta carta a los Romanos, solamente veinticinco años después de la muerte y resurrección de Jesucristo. Es el año 58 de nuestra era. Pablo no habla de un nuevo Israel, sino del que “según la carne, vino Cristo”.  Destacado es mío.

Luego, les aclara quiénes son los hijos de Dios. “No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes” (9:8). Por lo tanto, estos judíos radicados en Roma, no tiene nada de qué jactarse de ser herederos de la promesa, si no son salvos por la fe en Jesucristo.

En el versículo 24, Pablo plantea otra antítesis: judíos vs gentiles, con otra antítesis, en el verso 27: el pueblo numeroso de Israel vs el remanente que será salvo. Además, los versos 30-31 plantean otra antítesis: los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia, por fe; vs Israel, que iba tras una ley de justicia, que no la alcanzó.  Otra vez, la oposición: justicia por la fe vs justicia por la ley que no se alcanza.

El capítulo 10 recrimina a los judíos que “ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios; 4 porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree” (10:3-4). Qué lucha la del apóstol Pablo contra estos llamados israelitas que confían en su propia justicia, amparándose en la ley; por eso les planta esta verdad: “el fin de la ley es Cristo”. Destacado es mío.

Esto nos lleva al capítulo final del tratado teológico-cristológico, el capítulo 11, en el cual el apóstol se despide de estos judíos radicados en Roma, después de profundizar al máximo que la ley no proporciona la justificación, porque según la ley, “no hay justo, ni siquiera uno”.

El capítulo 11 comienza con una pregunta, que si Dios ha rechazado a su pueblo, por la rebeldía de confiar más en la ley que en la gracia de Dios y en la justificación por la fe en Cristo. Pablo contesta la pregunta retórica, con la figura del remanente. En tiempos del Profeta Elías, él pensaba que sólo él había quedado fiel a Dios, porque clama diciendo que el mismo Israel ha matado a sus profetas; pero Dios le contesta: “Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal” (11:4). Otra vez, Pablo enfatiza la figura del remanente que ha quedado fiel a Dios. He afirmado que el capítulo 11 es el final del tratado teológico cristológico, porque los capítulos 12 al final, el Apóstol se dedica a dar instrucciones para la vida en Cristo:

“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:1-2).

Los versos finales del capítulo 12 son una réplica de las enseñanzas del Maestro Jesucristo de quien Pablo ha sido constituido Apóstol para los gentiles. Y el capítulo 13 continúa con el comportamiento de amor al prójimo, el abandono de una vida desenfrenada, y a “vestirse del Señor Jesucristo” (13:8 al final). Destacado es mío.

CONCLUSIÓN

Este estudio de la Epístola a los Romanos, afirma con argumentos bíblicos, que Romanos es un profundo tratado de Teología Cristológica, especialmente los capítulos uno al once; porque los capítulos 12 al 16 son instrucciones del apóstol Pablo a los cristianos que ya han sido justificados por la fe en Jesucristo. Pablo expone con claridad meridiana que la Ley de Moisés no justifica, sino que la justificación se da mediante la fe en Cristo; y especialmente, por su resurrección.

Este estudio deja claro que mediante la JUSTIFICACIÓN por la fe somos librados de la ley del pecado y de la muerte. Pablo también escribió dos epístolas similares en cuanto a teología cristológica: Romanos y Gálatas, cuyos contenidos doctrinales son similares en cuanto a la Ley, el pecado y a la justificación por la fe en Cristo. Por eso, les aclara a los gálatas que la ley fue nuestro ayo (niñera e institutriz) para llevarnos a Cristo: De manera que la ley fue nuestro ayo para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe” (Gálatas 3:24). De manera que Pablo, tanto a los Romanos, como a los gálatas, les presenta una misma cristología, apoyado en el Antiguo Testamento, especialmente citando la Ley, los Profetas y los Salmos, al igual que lo hacen los evangelistas sinópticos.

Pablo se apoya en el Antiguo Testamento con abundantes citas de la Ley, los Profetas y los Salmos para demostrarles que él no ha inventado un falso evangelio, sino la misma profecía mesiánica referida al Señor Jesucristo, siglos antes, de quien se proclama Apóstol a los gentiles, sin dejar de mencionar que es verdadero israelita, apóstol tanto de la circuncisión, como de la incircuncisión.

sábado, 9 de diciembre de 2023

 EL SHEOL Y EL HADES: EL LUGAR DE LOS MUERTOS

Y el Infierno, como lugar de castigo eterno

Amadeo Albuquerque Lara

En el Hades (la región de los muertos) el rico alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio a Abraham a lo lejos, y a Lázaro en su seno” (Lucas 16:23 NBLA).

Y se levantaron todos sus hijos y todas sus hijas para consolarlo; mas él no quiso recibir consuelo, y dijo: Descenderé enlutado a mi hijo hasta el Seol” (Gén 37:35 RVR 1960 )

El primer pasaje bíblico hace referencia a la parábola que les relató Jesús a los fariseos que confiaban en las riquezas, quienes “eran avaros”. El capítulo 16 de Lucas comienza con la parábola del mayordomo infiel, las enseñanzas sobre el Reino de Dios y el divorcio; y luego, les relata la parábola del rico y Lázaro (versos 19-31) El propósito de la parábola es enseñarles a los fariseos avaros que el dinero sólo da placeres en la vida terrenal, pero del tormento en el Hades no los salva. Mientras Lázaro, el mendigo, se regocija en el “seno de Abrahán”, el rico se lamenta en el Hades, que es el lugar de los muertos.  Como el Nuevo Testamento fue escrito en griego, Lucas  cita a Jesús que usa la palabra griega Hades; o tal vez el evangelista Lucas traduce Sheol por Hades, pues el griego era el idioma hablado entonces, el hebreo era sólo un idioma litúrgico.

Dice la parábola que existe un abismo entre ambos personajes, de manera que los de un lado no pueden pasar al otro; con lo cual Jesús concuerda con el concepto hebreo del Sheol, en el cual hay separación de dos lugares, en el mismo Sheol. Sin embargo, no perdamos de vista que en esta parábola Jesús está más interesado en darles una lección a los fariseos ricos que confían en las riquezas, antes que describir el “seno de Abrahán”, Sheol o Hades, porque según documentación sobre el Antiguo Testamento, el Sheol es un lugar adonde van los que mueren, sin distinción.

Ahora, volvamos a la segunda cita en Génesis 37. El capítulo comienza con el relato de Jacob, los hijos de “Bilha y los hijos de Zilpa, mujeres de su padre;” y José, el hijo predilecto de Jacob.  José era hijo de Raquel y Jacob, por lo cual había rivalidades entre los medio hermanos. El verso citado arriba se refiere al momento en que Jacob recibe la falsa noticia que le dan a su padre los medio hermanos de José, acerca de la muerte de su hijo José, a quien tanto amaba Jacob. Y aunque todos sus hijos y todas sus hijas trataron de consolarlo, Jacob exclamó que descendería “enlutado a mi hijo hasta el Seol”. Jacob está seguro que su hijo José permanece en el Seol y no en ningún otro lugar, hasta donde descendería enlutado para reunirse con él, a la hora de su muerte. Hay muchos lugares en el Antiguo Testamento en donde encontramos referencias al Seol, el lugar en donde están los muertos, y el lugar en donde el que muere se reúne con sus padres. Citaré esos pasajes de la Biblia, un poco más adelante. La palabra Seol la cita el Antiguo Testamento 64 veces, según (StudyBible).

Algunos pasajes referidos a Sheol/Hades:

Deuteronomio 32:22 y Salmo 86:13, Job 11:8, Salmo 16:10 y Hechos 2:27.  En Lucas , en el libro de Hechos de los apóstoles, Jesús no descendió a un lugar de tormento, sino al Hades. Lucas cita el Salmo 16:10, con las siguientes palabras: “porque no dejarás mi alma en el Hades, ni permitirás que tu Santo vea corrupción” (Hechos 2:27), refiriéndose a Jesús, en el Nuevo Testamento. Obsérvese que según Lucas, Jesús estuvo en el Hades entre su muerte y su resurrección. El apóstol Pablo escribiéndole a los Efesios, lo expresa con estas palabras: “(Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra…”?  (Efesios 4:9). Claramente, esto es el concepto del Hades, en el Nuevo Testamento. El Hades no es el infierno; por tanto, Jesús entre su muerte y la resurrección, no descendió a los infiernos, tal como lo declara el Credo niceno. 

Evidentemente, se trata de un concepto equivocado de quienes redactaron el Credo de Nicea, en el siglo IV.  El concepto del Hades que tiene el apóstol Pablo es: “las partes más bajas de la tierra”; igual que el concepto de infierno que tenían los griegos.  También el apóstol Mateo se refiere al corazón de la Tierra: “Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches” (Mateo 12:40). La palabra latina para infierno es “infernum”, lugar más bajo de la tierra, o subterráneo (Cfr. RAE). De manera que para un estudio bien fundado en la Biblia, no se puede asegurar que Jesús descendió a los infiernos, sino al Hades, el lugar de los muertos, esperando la mañana de su resurrección.

Todos estos pasajes de la Biblia nos aseguran que el hecho de que Jesús haya estado en el Hades esperando su resurrección, es una prefigura para nosotros los creyentes. La enseñanza es que, al morir, iremos al lugar de los muertos, esperando que Jesús en su segunda venida, nos lleve con él a la casa del Padre, adonde él fue a preparar morada.

“En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. 4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino” (Juan 14:2-3). Nótese que estaremos con Cristo, hasta cuando él venga otra vez. Destacado es mío.

Luego, el apóstol Pablo en su primera carta a los Tesalonicenses, los instruye de la siguiente manera, en cuanto a los que mueren en Cristo y su posterior resurrección:

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero” (1 Tes.4:16).

Debo aclarar aquí que la palabra hebrea “שאול (Sheol)”nunca se usa en plural, en referencia al lugar a donde van los muertos, o los que duermen. En cambio, la palabra hebrea “קֵבֶר (Kever)”, se encuentra 51 veces traducida como sepulcro, y 15 veces como sepultura. Los traductores del Antiguo Testamento la usan en plural 29 veces, porque “Kever” significa sepulcro, lugar de podredumbre. El Seol es el lugar de los muertos. Por ejemplo, en Ëxodo 14:11 los israelitas le protestan a Moisés en el desierto que si no había sepulcros (קְבָרִים, en plural) en Egipto, porque sienten y creen que morirán en el desierto. Los traductores del Antiguo Testamento a veces traducen la palabra hebrea Sheol o Seol como infierno, como sepulcro o como abismo. Esto puede producir confusión entre los lectores de la Biblia. El comentarista de Middletown Bible Church alerta que “En el Antiguo Testamento, Seol es traducido 31 veces como infierno, 31 veces como sepulcro y tres veces como abismo. En el Nuevo Testamento, Hades es traducido 10 veces como infierno y una vez como sepulcro” Sin embargo, no hay que confundir estos términos, pues Sheol, sepulcro y abismo, tiene cada uno un significado diferente en la Biblia hebrea. A veces los traductores asignan significados que no se corresponden con el original.

En este pasaje se cita la palabra “sepulcro” en plural: “Y dijeron a Moisés, ¿no había sepulcros קְבָרִים (plural de “Kever”) en Egipto? (Éxodo 14:11). Pero la palabra Seol nunca se usa de esa manera. Kever se usa en plural 29 veces, en el Antiguo Testamento, según los estudiosos del Antiguo Testamento.

El profeta Isaías en el capítulo 14, verso 11 profetiza contra Nabucodonosor, el rey de Babilonia,  cuando en su pedantería, anhelaba subir al cielo y ser semejante al Altísimo. Por eso, el profeta Isaías compara su derrota como si hubiera caído del cielo, hasta donde Nabucodonosor quería escalar. El Profeta lo compara igual que Lucifer cuando se creyó igual a Dios. El profeta se burla  de Nabucodonosor con las siguientes palabras:

“¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. 13 Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; 14 sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo” (Isaías 14:13-14).

Pero, en vez de eso, Isaías lo reprende con las palabras del versículo 9, del capítulo 14: “El Seol abajo se espantó de ti”, porque Nabucodonosor no es digno del Seol, sino más bien irá al sepulcro (Kever), en donde su cama serán los gusanos. El profeta Isaías presenta un contraste entre lo que aspiraba el rey de Babilonia de subir a las alturas de las nubes y de ser “semejante al Altísimo”, con el sepulcro (Kever), comido de gusanos. Esta lección del Profeta, Nabucodonosor la entendió perfectamente.  “Descendió al Seol tu soberbia, y el sonido de tus arpas; gusanos serán tu cama, y gusanos te cubrirán” (Isaías 14:11). En este pasaje hay una clara distinción entre el sepulcro en donde los cuerpos se pudren, comidos de gusano, y el Sheol, adonde van los muertos; o más bien, los que duermen (Daniel 12:2, 1ra Tesalonicenses 4:13-17 RVR1960).

En el Antiguo Testamento, el concepto de Sheol es el lugar adonde van los muertos malos y buenos, sin ninguna distinción (Isaías 5:14). Pero en el Nuevo Testamento, el concepto corroborado por la parábola de Jesús acerca del rico y Lázaro es de dos divisiones. Según la parábola, el “seno de Abrahán” representa el Sheol/Hades. Allí se encuentran tanto el rico como el mendigo Lázaro, pero en el Hades, el cual concuerda con el concepto de Sheol, del Antiguo Testamento. Este nuevo concepto introducido por Jesús, incluye una división: dos lugares separados por un abismo, concepto que encontramos en el Nuevo Testamento, con la parábola del rico y Lázaro.

El comentarista de Middletown Bible Church concuerda con este concepto: “El Seol/Hades estaba dividido en dos compartimientos, uno para los justos y el otro para los malos (Lucas 16:26)” (The Middletown Bible Church). Sin embargo, no es que hubiera dos “seoles”, porque como dijimos, la palabra hebrea Sheol no tiene plural; sino que ya en el Nuevo Testamento, el Hades tiene dos divisiones. Sin embargo, no olvidemos que este concepto de divisiones en el Hades está basado en la parábola del rico y Lázaro, la cual tenía la intención de darles una lección a los fariseos avaros que confiaban más en sus riquezas que en la vida eterna.

El Salmo 18:5 y 2 Samuel 22:6, contienen un bello paralelismo sinónimo compuesto por los conceptos de Seol y muerte: “Ligaduras del Seol me rodearon; Tendieron sobre mí lazos de muerte”.  Ante el salmista y el profeta Samuel, se alzan ante ellos “las ligaduras del Seol” y “los lazos de muerte”. Sin embargo, ambos personajes bíblicos están conscientes del lugar que los espera a la hora de la muerte. Nótese que no hay referencias al infierno, ni a un lugar que se llame cielo. Esto es el concepto de la muerte y el lugar adonde se reunirían con sus antepasados.

El Salmo escrito por los hijos de Coré asegura que el Seol es el lugar adonde van los muertos, tanto de los que confían en sus riquezas, como de los rectos; pero allí no ven la luz, porque el Sheol para los hebreos es un lugar de oscuridad y de silencio; es el lugar de los que duermen:

Según el Salmo 49:14, el Seol es la morada de los que se jactan de sus riquezas: “Y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana; Se consumirá su buen parecer, y el Seol será su morada” (Salmo 49:14). Esto indica que los rectos tendrán un lugar especial en el Seol; mientras que los que se jactan de la buena vida en la Tierra, en el Seol se consume tanto su buen parecer, así como sus riquezas. Sin duda, Jesús usó la enseñanza de los Salmos (49:14), para ilustrar la parábola del rico y Lázaro, en donde aparece el rico en un lugar de tormento; mientras Lázaro se encuentra en el “seno de Abrahán”.

Y en los versículos 16-19, el Salmo, alienta al lector: “No temas cuando se enriquece alguno, Cuando aumenta la gloria de su casa; 17 Porque cuando muera no llevará nada, Ni descenderá tras él su gloria. 18 Aunque mientras viva, llame dichosa a su alma, Y sea loado cuando prospere, 19 Entrará en la generación de sus padres, Y nunca más verá la luz” (Salmo 49:16-19).

Sin embargo, en el Salmo 116:3 el salmista anónimo se refiere a los temores de la muerte y del sepulcro, no menciona el Sheol, según la Nueva Versión Internacional: “Los lazos de la muerte me enredaron; me sorprendió la angustia del sepulcro y caí en la ansiedad y la aflicción” (NVI). Evidentemente, los traductores de la Nueva Versión Internacional, equiparan los términos hebreos “sheol”, lugar donde van los muertos; con “Kever” que significa sepulcro. Porque, era el sepulcro  tan temido por los hebreos; porque era el lugar en donde los cuerpos eran devorados por los gusanos.

 Pero si comparamos este mismo versículo con la traducción Reina Valera 1960, notaremos una diferencia: “Me rodearon ligaduras de muerte, Me encontraron las angustias del Seol”.  La versión Reina Valera concuerda con la versión en español de la Septuaginta: “Me rodearon los lazos de la Muerte, Me atraparon los terrores del Seol”. Ambos traductores citan la palabra hebrea “Sheol” o Seol, en vez de “sepulcro”. Además, la Biblia Septuaginta es una versión griega traducida directamente de la Biblia hebrea, llamada también Texto Masorético. Fue una traducción por parte de 72 rabinos hebreos expertos en las lenguas originales. Según esta traducción de la NVI, al salmista lo angustia el Seol; pero hemos dicho que al Seol van tanto justos como injustos, en secciones separadas, esperando la resurrección del día final, cuando sí habrá un destino diferente para justos e injustos. Por tanto, este concepto fue corroborado por la parábola del rico y Lázaro dicha por Jesús a los fariseos que confiaban en las riquezas. Según la parábola, a un lado estaba el rico, y al otro, el mendigo Lázaro; ambos separados por un abismo (Lucas 16:19-31). Destacado es mío.

A continuación, cito varios versículos del Antiguo Testamento acerca del lugar adonde van los muertos o Sheol, tanto justos como injustos: “Y tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez”: Abrahán ( Gén 15:15.  “y murió Abraham en buena vejez, anciano y lleno de años, y fue unido a su pueblo” (Gén 25:8); “Y exhaló Isaac el espíritu, y murió, y fue recogido a su pueblo” (Gén 35:29),  “Mas cuando duerma con mis padres, me llevarás de Egipto y me sepultarás en el sepulcro de ellos”: Israel; (Gén 47:30),  (Isaac: “Yo voy a ser reunido con mi pueblo. Sepultadme con mis padres en la cueva que está en el campo de Efrón el heteo” (Gén 49:29,31). “Aarón será reunido a su pueblo, pues no entrará en la tierra que yo di a los hijos de Israel” (Núm 20:24), (“Y toda aquella generación también fue reunida a sus padres” (Jueces 2:10).  “He aquí que yo te recogeré con tus padres, y serás recogido en tu sepulcro en paz”: rey de Judá; (2 Crón 34:28), El rico: “Entrará en la generación de sus padres, Y nunca más verá la luz”, (Salmo 49:19), “Porque a la verdad David, habiendo servido a su propia generación según la voluntad de Dios, durmió, y fue reunido con sus padres, y vio corrupción” (Hechos 13:36).

Todos estos pasajes de la Biblia son una prueba que en el Antiguo Testamento, las personas al morir, van a reunirse con sus antepasados, en el Sheol, adonde van tanto los buenos, como los malos; pero también hay libros del Antiguo Testamento que dejan ver que existía el concepto en el Antiguo Testamento de un lugar eterno, un fuego que no se apaga, un lugar donde Dios derrama su ira, y un reino de maldad, donde el gusano no muere. Destacado es mío.

 “Se ha encendido el fuego de mi ira, que quema hasta lo profundo del abismo. Devorará la tierra y sus cosechas, y consumirá la raíz de las montañas” (Deuteronomio 32:22) .“Y del polvo de la tierra se levantarán las multitudes de los que duermen, algunos de ellos para vivir por siempre, pero otros para quedar en la vergüenza y en la confusión perpetuas (Daniel 12:2”). “Entonces saldrán y contemplarán los cadáveres de los que se rebelaron contra mí. ‘Porque no morirá el gusano que los devora, ni se apagará el fuego que los consume:¡repulsivos serán a toda la humanidad!” (Isaías 66:24). “¡Que sorprenda la muerte a mis enemigos! ¡Que caigan vivos al *sepulcro, pues en ellos habita la maldad!” (Salmos 55:15). Destacado es mío.

La enseñanza de Jesús acerca del infierno

Jesús enseña la doctrina del infierno con mucha claridad en el evangelio de Marcos capítulo 9, versos 42-50, Mateo 10:28 y 23:33. En la sección del evangelio de Marcos Jesús introduce tres conceptos vitales para la vida cristiana: vida, Reino de los cielos, e infierno. En esos versos Jesús dice que es mejor entrar en la vida manco, cojo o ciego, antes que “ser echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado, 46 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga”; pero para ilustrar el concepto de infierno él usa dos figuras: 1] fuego que nunca se apaga, y 2] gusano que no muere. Es obvio que Jesús tomó estas figuras del Antiguo Testamento para aplicarlos a su doctrina acerca de un lugar de castigo para los malvados, e incrédulos.

Pero para que sus oyentes entendieran mejor estas dos figuras literarias, Jesús hace referencia a otra imagen muy familiar. La imagen que usa Jesús para ilustrar el concepto de infierno es la palabra hebrea “Gehenna”.  La palabra hebrea “gehena” tiene como etimología “gehinnom”; clara referencia al Valle de Hinon, un lugar maldito por causa de los ritos paganos. Pero también la “gehena” era el lugar en donde incineraban la basura de la ciudad de Jerusalén, cuyo fuego se mantenía ardiendo día y noche (Mateo 23:33) “¿Cómo podrán escapar al castigo de la gehena? RVA-2015. “¡Serpientes! ¡Generación de víboras! ¿Cómo se escaparán de la condenación del infierno?” (Mateo 23:33 RVA-2015). Así que, ante la visualización del fuego del Valle de Hinón, crematorio cercano a la ciudad de Jerusalén, el concepto del infierno debería quedar muy claro en la mente de sus oyentes. Destacado es mío.

El Valle de Hinón:  el valle de Hinón se convirtió en el lugar utilizado para incinerar los desperdicios de Jerusalén. La palabra gehena (Gehenem, Yahannam) también aparece en el libro musulmán, el Corán, como lugar del tormento para los pecadores, el equivalente islámico del infierno cristiano (Crédito: Bibliatodo Diccionario). El término Gehenna proviene del latín tardío “gehena”, y éste del hebreo “gē hinnōm”: 'valle de Hinón', topónimo maldito a causa de los ritos paganos; también la palabra gehena se usaba en la lengua siriaca: “gihannā”. De manera que Jesús, sabiendo que este vocablo era muy común, lo utilizó para ilustrar el concepto de infierno en el sentido neotestamentario y cristiano, con base en el Antiguo Testamento.  ​La gehena es un lugar en donde la persona se puede condenar (Mateo 10:28) en un fuego inapagable (Marcos 9:43). En Mateo 23:33 Jesús dice: Vosotros, serpientes, generación de víboras, ¿cómo podréis escapar al castigo del Gehena? ( RVA-2015)

Y para finalizar, leamos el versículo en el evangelio de Mateo, el cual expresa las amonestaciones de Jesús: “Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno (. Mateo 10:28)

CONCLUSIÓN

En este artículo he documentado los vocablos, Sheol o Seol,  Hades, “Kever”: sepulcro, e Infierno. He afirmado que el vocablo “Sheol” es de origen hebreo, y es el lugar adonde van todos los que mueren, buenos y malos; pero que también existe el sepulcro o kever, al cual los hebreos temían, por ser lugar de putrefacción, infestado por gusanos. En tanto que el Hades es de origen griego, propio del Nuevo Testamento. Además, he documentado que este concepto de Hades Jesús lo ilustró con la parábola del rico y Lázaro, en donde ambos están en el mismo Hades, pero separados por un abismo. Este concepto de “abismo” Jesús lo tomó del Antiguo Testamento, en Deuteronomia 32:22. Por tanto, ninguno tiene acceso al otro, pero están en distintas condiciones: el rico había gozado de sus riquezas, en tanto que el mendigo Lázaro, sólo había experimentado pobreza, desprecios, y sufrimientos. He dicho que Jesús opone estas dos situaciones ante los fariseos quienes se jactaban de sus riquezas, pero que tampoco se preocupaban por los pobres. Y que además, se burlaban de las enseñanzas de Jesús.

En cuanto al Infierno, he documentado que Jesús introdujo este concepto, tomado del Antiguo Testamento, y con imágenes cercanas y familiares para sus oyentes; especialmente, para los fariseos amantes de las riquezas. Las imágenes mencionadas son: fuego, ilustrado con la realidad del crematorio de desperdicios en el Valle de Hinón, en donde el fuego nunca se apaga; por otro lado, Jesús usa la figura del gusano que nunca muere, aunque sufra la intensidad del fuego que nunca se apaga. En tanto que Antiguo Testamento, la ira de Dios se presenta con varias figuras: “furor de Dios como fuego’, (Naún 1:6), Dios es “fuego consumidor”(Deut  4:24), “el fuego que no se apaga” (Jerem 4:4), Dios es “fuego de fundidor” (Malaquías 3:2).

El castigo eterno tiene varios nombres, en el Nuevo Testamento: “el horno de fuego” (Mateo 13:42), “fosos de tinieblas” (2 Pedro 2:4), “el lago de fuego” Apocalipsis (20:14). El fuego representa la ira de Dios, en el Antiguo Testamento; y en el Nuevo Testamento, el fuego es el castigo eterno. En el Antiguo Testamento, el gusano es el que devora los cuerpos, en el sepulcro. Mientras que en el Nuevo Testamento, el gusano representa a los malvados que desoyen las enseñanzas del Maestro, Jesucristo.