domingo, 16 de enero de 2011

VOCABLOS Y SEMÁNTICA POPULAR EN LENGUA MADRE


VOCABLOS Y  SEMÁNTICA POPULAR EN LENGUA MADRE
Amadeo Albuquerque Lara

            Este estudio está basado en el análisis de vocablos utilizados por las madres que acuden al consultorio del médico       pediatra, César A. Ramírez Fajardo y compilados en un libro con el nombre de Lengua Madre. Hemos tomado algunos ejemplos de estos vocablos cuyas formas y significados son analizados a la luz del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE). Hemos notado que algunas formas citadas en LM las registra el diccionario de la RAE, pero con otro significado; otras han sufrido cambios imitando la estructura de palabras similares como cláusula por cápsula, arrebrujar por arrebujar;  reuma por rema (asma); otras formas toman la raíz de una palabra con el sufijo o prefijo de otra similar, como bujar por bufar, corvetear por encorvar; se observan pleonasmos como ‘deshidratada en agua’, ‘heladura de hielo’, etc. Estos y otros ejemplos se analizan en su lugar en este trabajo.

          En el habla popular de Nicaragua se producen los mismos fenómenos lingüísticos que los experimentados desde el principio de la evolución del romance castellano. Por ejemplo: el cambio de o en u, el cierre de e en i, la diptongación de e en ie, la o en ue, etc. Además, la utilización de sinónimos de un campo semántico trasladados a otro campo, como por ejemplo: trepar como sinónimo de subir o avanzar hacia arriba.

            Los pleonasmos son otro aspecto bastante observado, especialmente en los niveles menos escolarizados o de cero oportunidades escolares. No resulta extraño escuchar las expresiones pleonásticas: subir arriba o bajar abajo; metete adentro o salite afuera. Semejante redundancia es una manifestación clara de que existen palabras que han perdido su motivación semántica y han pasado a formar un grupo de palabras totalmente opacas o sin sentido alguno de lo que significaron originalmente.

            Existe otro grupo de palabras dentro de los distintos niveles del habla nicaragüense. Son las palabras en peligro de extinción. Al igual que los animales y demás seres vivos, las palabras nacen, crecen, se multiplican y mueren. Es el cumplimiento del ciclo vital y el reto de la vida frente a la muerte.

            Las palabras en peligro de extinción son aquellas que sólo se utilizan en determinada región, como es el caso de ripostar, panida y otras más. Se sabe que están en peligro de extinción, porque cuando se las busca en un diccionario, no todas aparecen registradas. Por ejemplo: el verbo ripostar no lo registra el diccionario de la RAE en su 22ª edición. Lo que significa que algunos arcaísmos españoles todavía se encuentran en uso en otras regiones americanas. Por ejemplo, alberca en México es una piscina deportiva, mientras que según el DRAE alberca es una poza o una pila para el riego. Prieto, en Cuba y México se aplica al color de una persona de raza negra o de piel oscura. Pararse, sólo en Murcia y América tiene el significado de ponerse de pie, pero no en el resto de España. Esto, sólo para mencionar unos cuantos casos, atestiguados por el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua.

            Pero, no todas las palabras utilizadas por el pueblo son inventadas,  arcaicas o en peligro de extinción. El pueblo emplea cierto número de palabras cultas que han pasado a formar parte del dominio popular. Algunas de estas muestras  son: agonizar, arrebujar con su variante popular arrebrujar; asentar (asentamiento), cláusula, como variante de cápsula, corvetear y deshidratada en agua, sólo para mencionar unas cuantas. Hacer la colada en España es lavar la ropa, pero en Perú y otros países, la colada es una bebida a base de cereales como arroz o cebada. Entonces, usar una palabra por otra no es un fenómeno lingüístico exclusivamente de Nicaragua o del registro popular únicamente. El adjetivo sabroso se refiere al gusto o sabor, pero en Nicaragua es frecuente escuchar que ‘el clima amaneció sabroso’, o que el bebedor ‘se siente sabroso’, después de haber tomado unas cuantas cervezas.

            Que el pueblo iletrado le dé otros significados, no quita el origen culto que conservan las formas de estos vocablos. Es más, en algunos casos, se mantiene el significado original como es el caso de agonizar, del griego, γωνζεσθαι: luchar contra la muerte. Asentar conserva su significado de poblar, aunque el pueblo se refiere al asentamiento de granos o ronchas. Si se utilizara por un poeta, sería una metáfora; cláusula pierde su significado y toma diferente forma. La confusión o equívoco se da por la similitud de sonido entre cápsula y cláusula.

            El verbo corvetear proviene del léxico de los caballistas. El caballo hace corvetas; mas si lo comparamos con el vocablo curvas, es de entenderse que el pueblo confunda ambas y fusione su significado con el verbo corvetear: ‘recorrer por curvas’.

            El destino de la palabra deshidratada se comprende al detectar la pérdida de motivación del significado. De ahí la necesidad del pleonasmo: “Deshidratada en agua”.

            El vocablo zanquear, aunque raro, es totalmente correcto. Significa andar a pie de aquí para allá, repetidas veces (DRAE). Que los más escolarizados no la utilicen, no quita el mérito al pueblo de emplearla con precisión.

            Por último, debemos reconocer que los fenómenos así señalados brevemente, no son de la exclusividad del pueblo nicaragüense. Son rasgos lingüísticos compartidos por otras comunidades de usuarios no escolarizados o con poca escolaridad, de cualquier región de habla hispana. Tenemos el caso de la lengua latina de cómo pasó por cambios significativos hasta convertirse en  la madre de varias lenguas romances. Por otro lado, la historia se repitió con el romance al pasar por varias etapas de desarrollo histórico hasta transformarse en una mezcla de helenismos, arabismos, germanismos, celtiberismos, etc. Luego, se ha dado un enriquecimiento por influencia del francés, del inglés y otras lenguas modernas.

            En el citado libro del doctor César Ramírez Fajardo, se encuentran registradas las siguientes palabras utilizadas por algunas madres, al describir las distintas enfermedades que sus hijos padecen. Sin embargo, debemos aclarar que existen algunos errores ortográficos, sin duda, debido a la transcripción del lenguaje hablado al lenguaje escrito. Tales son los ejemplos de vasca en vez de basca; vasquear por basquear; envarnecer por embarnecer, etc. Las palabras citadas en este párrafo son totalmente españolas y sus significados están usados correctamente. (Véase el DRAE en su 22ª  edición.)

            Debemos comenzar con un grupo de vocablos que son equívocos algunos y otros son una especie de híbrido entre la raíz de una palabra y el prefijo o el sufijo o terminación de otra; en cambio otras palabras son totalmente desconocidas por el habla culta. Por ejemplo: la palabra rema se usa en el habla popular, en vez de asma: “Un reumaje se le oye en el pecho… parece reuma de gato”. Aquí se confunde rema con reuma, pero el diccionario de la RAE no registra el vocablo rema con significado de asma. En vez de destetar, detestar; ejemplo: “Para detestarlo, le di jugos…”. Desenrrollar por desarrollar; Ej.: “Yo lo miro que no pasa de allí, no desenrrolla nada, ¿por qué no me le da unas vitaminas?”. Gestión por digestión: “No le hace gestión el estómago”. Arandel por andarivel. La palabra andarivel es un italianismo, pero el significado de ‘ayuda para caminar’ es propio de Nicaragua: “Ahora ni en el arandel camina”. Patitas por hepatitis: “Tiene esa tal enfermedad de patitas que le mientan”. Tatarates por cataratas: “Con el asunto de las  tatarates, me llevaron a operar, me castraron los dos ojos y ahora sí que casi no veyo nada…”. Influencia por influenza: “Tiene influencia y a como modo de punto de asma.”. Óvalos por óvulos: “Me recetaron unos óvalos para la fiebre. Confusiones por convulsiones: “Se estira, se encoge, se me pone morada y le dan como confusiones…” Enigma por enema: “Como tiene fiebre, le puse un enigma de agua helada.”. Por último por razones de espacio, opositorios por supositorios: “Con los opositorios me le baja la calentura, pero se pone pinto como cuando les va a dar sarampión”.

            Como es fácil observar, las personas que son analfabetas confunden los sonidos de una palabra que es más conocida para ellas con la menos común. Como no leen, y sólo dependen de la lengua oral, es fácil equivocar no sólo la forma sino el significado de algunos vocablos raros. Pero no todas las palabras son inventadas, arcaicas o mal usadas. Como ilustraremos a continuación, una buena parte del vocabulario en Lengua Madre está bien empleado aunque algunas formas varían del español sólo por una letra, con el consecuente cambio de significado; pero en general, abundan las metáforas populares.

Agarrar: coloq.: contraer ciertas enfermedades: Agarrar una pulmonía (DRAE). “Le
agarra recio la gran calentura.” “Me le ha agarrado una hinchazón en las tabas y quiero que me diga qué Doctor puedo ponerle…” “Fiebre no ha tenido, sólo temperatura me le agarra por la tarde”. “Puritas mañas está agarrando este bandido… para eso si se pinta…”. Este verbo es un comodín para indicar que alguien o algo contrae o sufre algo. ‘Le agarró por emborracharse’, por ejemplo. Esto significa que alguien se dedicó a la borrachera.
Agonizar: luchar. agonizar del Gr. γωνζεσθαι : luchar contra la muerte, pero  en el
 caso de la madre,
            ella describe la lucha del niño contra el asma. “Agoniza con aquella asma”.
Aguadencia: flacidez, flojedad, laxitud, debilidad muscular. “Tiene una aguadencia en
toda la rabadilla». El adjetivo aguado, para referirse a flacidez, es del nivel popular de uso extendido, confundir aguadear derivado de aguado, con flacidez. Aguado se dice de un líquido que no es espeso o al que se le ha añadido agua. La semántica popular relaciona el significado de algo que no tiene la consistencia original.
Aliñar: aderezar, componer, adornar (DRAE). En el habla popular de Nicaragua,
 alistar,  preparar: “¿Y allí me le aliña ya para el gusanillo… verdad?
Alzar: recoger, guardar, ocultar, según la acepción No.12 del DRAE. Este verbo  es de
uso común en el habla popular de Nicaragua.  “Yo alzo todos los medicamentos que me sobran por un si acaso…”.
Amacizar:  fortalecer o hacer más fuerte. El verbo es un mejicanismo que significa
rellenar un hoyo, hacer más fuerte. En Nicaragua se usa con el significado de compactar o hacerse más sólido. También tiene el significado de grande o desarrolado: Ej.: ‘ya el niño está macizo’.“Tiene cuatro meses y no amaciza la cabeza”. Es decir, no  domina  la cabeza o no la mantiene  en posición erguida.
Amante: Gusta de, desea. “Es muy amante a (de) andar buscando tierra. /Y eso que él es
 amante al Pecho”.
Amarga: amargar, causar aflicción o disgusto (DRAE). La cara se arruga cuando uno
 bebe algo
amargo. Aquí se funde el significado de arrugar y amargar. “Ella es buena a tomar sus medicinas…. Sólo amarga la cara y va para dentro.” Del nivel popular es amargarle la vida a alguien. Por tanto, el verbo conserva su propiedad transitiva: amargar la vida, amargar la cara.
Amurriñado: ‘Morriña’ de origen gallego portugués: Tristeza, especialmente la que
siente alguien al estar lejos de su tierra natal o de los suyos. Comalia: enfermedad del ganado que consiste en una hidropesía general (DRAE). Enfermizo. «El es cabrito, pero amurriñado de viaje me ha salido...» He aquí un buen ejemplo de cómo el pueblo ha conservado la forma de la palabra, con un significado que pareciera extraño, aunque no muy lejano. También aquí se observa el cambio de o en u: de morriña a murriña.
Anantes: Endenantes, denantes: las tres formas están en desuso; antes (DRAE).
Anantes llegamos a tiempo a  la consulta...”. “Sólo a todo ful sabe andar… endenantes no se cai…” Expresión muy común en el lenguaje popular nicaragüense.
Arisca: Inquieta, difícil. “Quien sabe si la pueda examinar pues viera qué arisca que es.” La
palabra se utiliza en referencia con animales salvajes, cuando es difícil atraparlos.
Arraladito:  Del verbo arralar: ralear: hacerse rala, perdiendo la densidad, opacidad o
solidez que tenía. Ralo: Poco espeso.  Aguado.  «¿Será bueno darle . el vivo jugo, o arraladito con agua?» Nótese que el adjetivo “vivo”  adquiere el significado de “puro”.
Arrebrujada: Arrebujada. Envolverse con la ropa de la cama. La forma arrebrujada tiene
influencia de forma con la palabra “embrujar” o “embrujada”. “Sólo vive descaicida sólo encajada en una cama y arrebrujada quiere vivir…”. No se trata, pues, de inventar palabras, sino de confundir un vocablo con otro.
Asco: Náusea. “Padece de asco en el estómago.”
Aseadote: Grande, enorme. «Así era... tuco de muchacho... aseadote...» y la palabra tuco no
significa un trozo, sino que expresa una cualidad del niño, a quien la madre lo considera  hermoso y sano.
Asentar: Establecerse: Colocar a alguien en un lugar. “Tiene un catarro asentado en el
pecho, y se me le suasa la naricita”: como un asentamiento humano, el catarro se ha asentado en el pecho. Se trata de una metáfora popular, como las que abundan en el libro.
Asesa: Esta es una palabra española, por lo tanto, no es inventada. Significa adquirir
seso o cordura (DRAE); pero en (LM) adquiere otro significado: quemar, o tener una fiebre alta. “Se pone helada, helada, que  hasta que parece granizo y luego, caliente, caliente, que hasta que asesa”.
Azucarar:  Infinitivo derivado de azúcar. Azucaro: Presente de azucarar. “No quiere la
 leche por más que se  la azucaro bien”.


Baldar: Incapacitar. “Impedir el uso de los miembros o de alguno de ellos.” (DRAE).
“Está baldada de la nariz”: Baldar: incapacitar. Posiblemente con obstrucción nasal. Se trata de un verbo español.
Barriga: Embarazo. Suele utilizarse también: “está levantando barriga”, por estar
 comenzando un  embarazo.
Berrejo: pálido. Sinón. lempo. “Quiere que me le cambie ese su color tan berrejo que tiene.”
Bravo: irritable; enfadado, enojado, violento (DRAE). “Sólo bravo vive... Está que es un
veme y no  me toques.” El adjetivo es totalmente español, tanto en forma como en significado.
Brisó: El uso que se observa en LM es de verbo causativo, pero de forma que se omiten
los elementos necesarios de la causatividad. La forma causativa sería: ‘La china hizo que el niño se brisara’. “La china me lo brisó, y le dio catarro”. En la literatura se lee algo así como: Me construí una casa cerca del mar. Sabemos que la persona no la construyó, pero entendemos que es un verbo causativo. La oración es sinónima o equivalente de: “Me hice construir una casa…”
Brollado: (Catalanismo) por brotado. Estar cubierto de granos o erupciones en la piel.
En LM significa salirse el intestino fuera del ano. “Del pujo, se le ha brollado el botón del culito”. La diferencia entre la palabra popular y la española consiste en el intercambio de una letra por otra, más el significado metafórico al igualarlo con la salida del renuevo de un árbol.
Buche: garganta, glotis. “Lo veo muy estomagudo y el buche le sube y le baja”. Con este
sustantivo se  compara la glotis con el buche de las aves, por semejanza de parte del cuerpo.
Buena: fuerte, alta. “Anoche le entró una buena calentura”. Forma española con extensión
 del significado  en el lenguaje popular.
Bujar: rugir:  bufar: Nótese que el DRAE no registra el verbo bujar sino bufar. “Es una
diarrea que viera cómo le buja el estómago y cómo le trompica”. “Apenas toma leche, le agarra una bujazón en la barriga”. Este verbo bujar es común en el habla popular, especialmente, en el juego del trompo. Claro, el estómago no trompica, porque no tiene pies.

Burusca: En Nicaragua, significa ramas secas delgadas de los árboles, usadas
generalmente, para atizar el fuego; en Costa Rica, brizna (parte delgada de algo); en Honduras, arbusto espeso. “Al diente si es bueno, se come cualquier burusca que encuentra en el suelo.” La idea que contiene este vocablo es una parte menuda de algo.
Caer a la cama: parir, dar a luz un hijo. “Estoy recién criando… caí a la cama hace tres días.”
 Este eufemismo es de uso generalizado en el habla popular de Nicaragua.
Caminar: mantener:  “La nariz la camina con catarro”: El verbo caminar adquiere el
 significado de mantener. Otra variante del nivel popular nicaragüense es
‘andar’, con el significado de tener o mantener: ‘Nunca anda dinero’.
Canillas: piernas; especialmente si son muy delgadas (DRAE). “Es una flojencia en las
canillas.” Los médicos cubanos que han venido a Nicaragua, critican este vocablo, ignorando que es de uso en el español general.
Chasis: esqueleto. “Después de esta enfermedad me ha quedado pero en el chasis”;
encuentran la  semejanza entre el armazón de un automóvil y el esqueleto humano.
Chelicosear: chelicosean: Adj.: legañoso. En El Salvador usan el adjetivo cheloso. En el
DRAE no se encuentra el verbo del sustantivo legaña, pero el pueblo utiliza diferentes palabras para indicar la salida de este humor de los ojos. “Mucho le chelicosean los ojitos”.
Chupadita: delgada, deshidratada. “No tiene obradera, sólo síntomas de diarrea, pero la noto
chupadita.  Nótese la semejanza de la niña con una naranja a la cual se le ha succionado el jugo.
Cláusula: cápsula. “Con la segunda cláusula se le quitó la tos”. Equívoco por semejanza de
 sonidos.
Contumeriar: en Honduras y Nicaragua significa cuidar o mimar a alguien. “Pues ay
 paso contumeriándolo, le hago su bullita hasta que come”.
Corromper: tener diarrea, hacer efecto un purgante: “Apenas le pongo la leche más pior se
corrompe”: más pior: pleonasmo. Corromper: Se dice también que el purgante corrompe; es decir, hace efecto.

Corveteando: corvetear. Hacer corvetas el caballo, pero en LM significa encorvando:
 “Yo le atribuyo que por lo que tiene pies planos, se me está corveteando”.
Declarar: comenzar:  se le está declarando catarro: declarar: comenzar. Declarar la
 guerra, es lo mismo que comenzar la guerra.
Descaecido: también se escucha la forma descaicido: decaído; se nota aquí la influencia
de terminaciones de otras palabras como desvanecido. “Es bien animoso pero cuando está así de enfermo, se me pone todo descaecido que parece monito”.
Desgobernar:  me la desgobierna: desgobernar, desencajar, descoyuntar. No tener
dominio de la posición erguida de la cabeza. “La tos la tiene desde hace tres días pero la tenía pacífica y ahora la tiene salvaje  de fuerte, que hasta me la desgobierna”.
Deshidratada en agua: pleonasmo. “Cuando me le agarra la tos fuerte, como que se me
 deshidrata  en  agua”, evidencia de la pérdida de motivación.
Desniñaron: desniñar, desvirgar (DRAE). “Me lo desniñaron y tiene su cosita inflamada y
roja”. La forma y el significado están correctamente usados,  aunque en términos médicos la palabra debe ser ‘me lo circuncidaron’, entonces, se trata de una opción popular y no culta, como muchos casos en el habla oral.
Despedir: emanar, emitir. “Soltar, desprender, arrojar algo” (DRAE).  “Los ojos le
despiden mucha suciedad.” En el lenguaje escrito se observa la expresión: ‘El cadáver despide un olor nauseabundo’. Despedir, por tanto, es un sinónimo de arrojar, emanar o desprender. Por lo tanto, el vocablo está bien utilizado.
Destartalado: descontrolado. Está de viaje (totalmente) destartalado del celebro;
semejanza con un vehículo viejo, desarmándose o destartalado: Descompuesto, desproporcionado y sin orden. U. t. c. s. || 2. Méx. Desprovisto de lo necesario (DRAE). Además, la expresión popular ‘de viaje’ significa completamente, totalmente, de una vez, dependiendo del contexto o situación.
Destrago: falta de apetito. “Padece destrago, se le ha cerrado el apetito”. La palabra
 española más parecida es estrago. Causar estrago es causar daño.
Destierra: desterrar. Echar a alguien de un territorio (DRAE). “El cansancio se le destierra
por un día y luego le vuelve.” El uso de símiles o metáforas se da a través de todos los ejemplos citados en LM.

De viaje: frase con significado adverbial: totalmente, completamente, por completo.
Es tomando la bebida y se me le sale de viaje, no cuagula nada en el estómago”. “Echaba sólo una media pus del oído, pero ahora sí le reventó de viaje”. “Está de viaje destartalado del celebro”. “Se le ha comido de viaje el color, y la veo bien mayato.”
Dilatar:  dilatar: tardar, hacerse larga; retardarse, en México, Guatemala, El Salvador,
Honduras y Nicaragua. Este verbo ha pasado a ser de uso común. “Ya se ha dilatado la cura de esta niña, démele  algo bueno aunque tenga que comprarlo.”
Disvareya, (*disvareia): desvaría. Triptongación en vez de hiato. “Le dan unas calenturas
 altísimas que hasta que disvareya”.
Donde, onde: cuando. “Donde le enseño la pacha se entusiasma a vomitar”. El intercambio
de donde y cuando, en oraciones adverbiales, es común en el lenguaje hablado aquí en Nicaragua.
Embijar: embijar: embarrar “tenía una cuchara embijada con gas...”:.  Originalmente,
            embijar era llenar de bija; llenar de barro algo.
Empelechar:  Chapear de mármol la superficie de una pared o de una columna (DRAE).
Entonces aquí hay un híbrido lingüístico compuesto por la palabra ‘pelo’ que cubre una parte del cuerpo, y la chapa de mármol que cubre una pared. “Ya es casi hombrecito… ya está empelechando”. La madre se refiere a la pubertad a la cual está entrando el niño.
Empeluzca: espeluznar. Similutud con pelo o vello del cuerpo; de allí el verbo
empeluzcar de origen popular. “Siempre hay algo de malucamiento, todavía se le empeluzca el cuerpo”.
Entumirse: (Del lat. *intumēre). prnl. Dicho de un miembro o de un músculo:
Entorpecerse por haber estado encogido o sin movimiento, o por compresión de algún nervio (DRAE). “Le están saliendo los dientes, ¿no me le puede dar algo para que se le entuman las encías?” El significado que se percibe en este contexto es adormecerse o entumecerse.
Esperanzo: presente de indicativo, primera persona singular, del verbo esperanzar.
“Así es pues Doctor… me esperanzo en usted en la cura del niño”. El ejemplo se oye raro por cuanto generalmente utilizamos una perífrasis como ‘tener esperanza’ o ‘poner la esperanza’ en que algo sucederá, entonces, si existe un verbo en español, es correcto conjugarlo en cualquiera de sus tiempos y formas, es lo que está en la mente del hablante.
Encasquillados: enquistados. “Yo he oído decir que cuando los parásitos están encasquillados,
no salen en los exámenes”. Encasquillar es un término utilizado con más frecuencia en las noticias periodísticas, para referirse a una pistola automática, cuando se enconcha. El pueblo no escolarizado o analfabeta equivoca los sonidos de palabras similares. La tendencia es utilizar una forma léxica ya conocida con otra de relación aparente.
Enfermoso: enfermizo. “El no es tan enfermoso, pero moquea mucho”. Nótese que el
hablante, en general, busca la regularidad morfológica de las palabras, porque es más común la terminación –oso, que la terminación –izo en los adjetivos españoles: hermoso, precioso, armonioso, etc.
Ensuciada: defecación, deposición, heces. “Todavía no amaciza la ensuciada”. La
deposición no es sólida. En este otro ejemplo, el verbo ensuciar conserva su carácter transitivo “Hoy ensució tres  lombrices”.
Entusiasma: provoca. “Donde le enseño la pacha se entusiasma a vomitar”. La pacha le
 provoca el  vómito.
Envarnece: embarnece: engorda:  “Es siempre la misma flaca… no envarnece”. “Veya qué
desmendrada y mayata que está, yo no la veo que envarnezca. En los dos ejemplos, el significado es consistente con el vocablo español. Es posible que el error ortográfico se deba a la transcripción de la oración, pero se trata de una palabra española tanto de forma como de significado.
Escurrir: deshidratar, adelgazar. Ambos términos tienen que ver con el agua. El agua
se escurre. Escurrir: dejar  correr el líquido.  “Últimamente se me ha escurrido”; es decir, se ha deshidratado. “No tiene ni diarrea pero no come y se me está escurriendo”.
Filtrar: supurar:  “Un oidito le filtra pus”.
Flojencia: flojera, debilidad. “Desde que tuvo punto de desgaste, es una flojencia en las
 canillas”. Debe  ser flojera, pero la señora desconoce esta forma.
Gangoteado: gangoso, del verbo ganguear: hablar con resonancia nasal. “Se
ponegangoteado y como pollo ronco, cuando tiene catarro”. De nuevo, observamos el cruce de raíces con sufijos diferentes.
Garruchazón: Palabra derivada de carrucha más el sufijo: –azón, que no le cabe a esta
raíz. Pero en LM la hablante establece una comparación entre la estructura de los anillos de la columna con la de una carrucha en donde se envuelve el hilo y garruchazón lo compara con el conjunto de los anillos de la espina dorsal. “Yo creo que va a paludismear porque ya le duele toda la garruchazón de la espalda”.
Gobiada, agobiada: decaída. “Es un catarro de nariz y de pecho, que me la tiene gobiada”.
            Pérdida de la vocal inicial.
Grande: alta. “La calentura se le pone más grande de noche”.
Grisma: muy pequeño, poco desarrollado, pizca. “Yo creía que nunca iba a crecer, porque
¿se acuerda que chiquito era una grisma: (El Salv., Guat., Hond. y Nic. Pizca, según el DRAE)
Güergüero: coloq. El Salv., Hond., Nic. y Ven. Garguero, garguera. Referido a la
garganta o galillo.  “…ahí tiene  las ganas de arrojar como si tuviera un papelito pegado en el güergüero o algo así…”
Hacer: defecar, obrar, operar: “Ella obra ahora de tres a cuatro veces al día, y ella está
 acostumbrada a hacer  sólo una vez.” “Ayer operó una lombriz…”.
Huraña: difícil, no le gustan los remedios. “Es huraña a los remedios.”
Improsulto: enfermo, incontenible. (En Venezuela adquiere el significado de leal y
hermosa), pero en Nicaragua adquiere el significado de incontenible: “Está improsulto de la diarrea”.
Jalar: tirar, tender, jalar: aspiración de la letra h, como solía pronunciarse
 antiguamente. “… como  jalando a verde
Jiede/yede: hiede.  Aspiración de h, en el primer caso, y en el segundo, palatalización
del diptongo. Producir hedor. “Tiene infección por dentro en el oído, sólo porque le jedía a cucarach, nos dimos cuenta de que lo tenía reventado”; “Ni para decir que la obrada es jedionda…pues no… pues no echa ni chicuije…” “Tiene crudecimiento del estómago, yede a choco y es un solo desatín”.


Jipiar: hipar, gemir, gimotear (DRAE). “Hace una fuerza a modo de pujo que hasta que
jipeya”. Esta forma del verbo jipiar, corresponde a la tendencia de formar un triptongo en vez de un hiato en las terminaciones –ear/–iar. En vez de hipear (hipar), jipeya, de chorrea, chorreya, etc.
Juelgo: huelgo. Aspiración de h. “El pecho le hace gurrú, gurrú y no puede coger juelgo”.
Jugar: probar y no tomar o comer todo el contenido.  “La leche ay la deja jugada … sólo
 toma dos onzas”.  Tener náuseas: “No vomita… sólo le juega el estómago”.
Largo: lejos. “No lo traje porque vivo largo”. Palabra de uso común en Nicaragua.
Lempo: pálido. “Le agarra un su nerviosismo, que pega un grito y se queda lempo...”
Levantar barriga: levantar, comenzar. Eufemismo por empezar un embarazo. Levantar
es la acción de elevar algo. Es entrar en otro campo semántico, aunque el verbo indica movimiento hacia arriba. “Está toda desmedrada y poco cuidada pues para mayor desgracia, la madre está levantando otra barriga”.
Ligero: que pesa poco, ágil, veloz, pronto (DRAE), según el significado que se da en
Nicaragua es rápido o veloz. “No quiero ni caminar ligero cargándolo a él...” Este adjetivo es de uso común en el lenguaje popular.
Locurear: loquear, hablar locuras (DRAE) El verbo locurear no lo registra el
diccionario. La tendencia de derivar verbos procedentes de un sustantivo es siempre posible en español, pero no con cualquier sustantivo. De paro se deriva parar, pero de locura se dice loquear. “… con el trepón de la calentura, comenzó a locurear”.
Lumbo: mareado, atontado, atolondrado. “Dice que ve una gran oscurana y se pone lumbo,
 lumbo”. La forma proviene del latín lumbus: lomo, pero aquí adquiere el significado de atontado.
Maleza: abundancia de malas hierbas (DRAE): En LM, impedimento, enfermedad.
 “Está  como desgobernada, yo creo que me le dejaron  alguna maleza en la rabadilla.”
Malucamiento: derivación de maluco o malucho, aunque el sufijo –miento no
corresponde a esta raíz. También es común el uso de maluquencia, en el nivel popular. “Siempre hay algo de malucamiento, todavía se le empeluzca el cuerpo”.
Manejar: mantener: “Maneja una barrigona”. “Los pies los maneja helados como hielo”:
 pleonasmo. Pérdida de motivación del significado en la palabra helados.
Mollera: parte superior de la cabeza. “Se me le está poniendo un colorcito tierno, tierno, la
 mollera la tiene honda”.
Naciencia: nacimiento. “Ya de naciencia se mantiene ralito de viento”. Las palabras
naciencia y nación, con el significado de nacimiento, son de uso común entre personas no escolarizadas, en el habla nicaragüense.
Nación: nacimiento. “Es ojo gacho de nación... “ Sinónimo popular de naciencia.
Oprimisión: opresión, constipación. “Siente una gran oprimisión en el pecho”.
Oscurana: oscuridad. Dice que ve una gran oscurana y se pone lumbo, lumbo.
Palmoseo: palmoteo. La palabra tiene el mismo origen de palma de la mano. “Cuando lo
 palmoseo, le sale  el eruto”.
Paludismear:  En este caso la hablante de LM ha derivado un verbo de un sustantivo:
paludismo. Sin embargo, en español esto no es posible, sino que se tiene que formar una perífrasis: darle paludismo o contraer paludismo. Sin embargo, la tendencia general del usuario de la lengua es hacer uso de la ley del menor esfuerzo o de la economía del lenguaje, en este caso, derivar un verbo de un sustantivo. “Yo creo que va a paludismear porque ya le duele toda la garruchazón de la espalda”.
Pandear:  pandearse: arquearse. “Viera como gime y hasta se pandea del dolor”.
Pechuguera: (de pechuga): tos pectoral y tenaz (DRAE): carraspera o mucosidades
bronquiales.  “Esa su pechuguera es un acordeón”. El sustantivo es totalmente español tanto de forma como de significado.
Pizquear: pizcar:  pizquea el pañal: pizcar: pizca: expulsar una porción mínima de
excremento. “Tomar una porción mínima de algo” (DRAE). La forma pizquear es una variante popular del verbo transitivo español: pizcar, pero su significado y transitividad son correctos en el siguiente ejemplo: “No tiene diarrea, sólo pizquea el pañal.”
Pretensiones: intención, propósito. “Tenía tanta diarrea que tuve pretensiones de llevarlo a
            emergencia.” Obsérvese cómo una forma influye en otra palabra.
Puntear: “coser o dar puntadas” (DRAE).  “Todo fue normal el parto, pero me puntearon.”
            Este vocablo,  por tanto, es totalmente español.

Quejumbre: queja por el dolor. “Es un quejumbre, un malestar, que no sé qué será”.
Quejumbre es una combinación del sustantivo ‘queja’ y la terminación del sustantivo ‘pesadumbre’.
Quijongo: instrumento musical en desuso: en Lengua Madre se utiliza para indicar que
un niño está deshidratado, flaco y encorvado. “El pobre me da pesar porque por las noches es un quijongo viejo tosiendo”. Este sustantivo está en desuso entre las generaciones jóvenes. Sólo personas muy mayores la pueden reconocer.
Raizudo: ramificaciones de los vasos oculares. “Se le ve raizudo y colorado el ojo”.
Ralitos: transparente, inflamados, llenos: elementos separados más de lo normal
(DRAE) “Se le inflama la carita y los ojos se le ponen ralitos,  ralitos”. También en el nivel popular se escucha la expresión: ‘está ralito de viento’, para indicar un estómago lleno de gases.
Recordarse: despertar. “No es un dormir parejo el que tiene,  se me recuerda a cada rato…”
Forma arcaica utilizada por Jorge Manrique, en las coplas a la muerte de su padre: Recuerde el alma dormida,/  abiue el seso e despierte/ contemplando/…
Rema: mucosidades bronquiales, asma. También rema es sinónimo de lira, en el
lenguaje popular, pero ninguna de ellas aparece registrada en el DRAE. Un reumaje se le oye en el pecho… parece reuma de gato”.
Rematado: desahuciado, muy mal. “Lo he traído varias veces y nunca me lo curan... me lo
 dan por rematado. / Ahora sí que está rematado de la diarrea.
Reprochar: echar en cara; rechazar, según el contexto de esta oración. “El agua de arroz
 la reprocha”.
Resabio: Vicio, mala costumbre. “Tiene una tos con resabio”. En este caso, la palabra
 resabio adquiere el significado de persistente.
Revesar: “me lo hace revesar”: revesar: vomitar, volver los alimentos; procedimiento al
 revés
Sabaneado: sabanear. Término de los ganaderos al referirse a la búsqueda del ganado
por la sabana. En LM se usa en sentido figurado imitando al sabanero cuando busca a alguna res perdida en la sabana. “… cómo no he sabaneado ese remedio que me recetó… y no lo encuentro”.

Saber: soler, no gustar: “Ella no sabe venir a la consulta”. Este significado no lo registra el
 DRAE.
Sol: hacer por sol o pegarle sol a un/una bebé. Es del dominio popular que los bebés
se enferman de fiebre si alguien que se ha asoleado o anda sudando lo mira o se le acerca a acariciarlo. Entonces dicen que al bebé hay que abrigarlo con la ropa sudada de la persona que lo mira, para que no se le pegue sol. “Tiene esa su calentura pegada, yo le hago por lombrices y no entiende, yo le hago por sol, y lo mismo.”
Somatado: somatizado. En español, somatizar es transferir algo síquico a una
enfermedad física; pero en nuestro caso, adquiere el significado de enfermo. “Las narices le estilan chirrris, chirris, y lo veo somatado”.
Sopiando: Este vocablo es casi una onomatopeya, pues más bien se refiere al ruido que
se hace al beber la sopa a sorbos con la cuchara. “Sólo sopiando se mantiene con esa su moquiadera perenne.” Obsérvese el ruido al sorber la sopa y el ruido que el niño hace al procurar impedir que el moco se le salga por la nariz.
Tabas:  tabas: rodillas. Según el DRAE, las tabas se refiere a las piernas de una persona.
  “ha  agarrado una hinchazón en las tabas”:
Tataratear: inestable, con poca serenidad. Léxico del juego del trompo, palabra en
peligro de extinción, por cuanto ahora se compran trompos plásticos. Cuando los mismos muchachos se fabricaban sus trompos, a veces el puyón no les quedaba en el centro y el trompo daba saltos al bailar. Por lo contrario, cuando el puyón quedaba bien centrado, el trompo bailaba cedita. “Esta  muchacha sí que me hace tataratear con ese su güere, güere…”; es decir, la madre titubea sin saber qué hacer por el llanto.
Tatarates: cataratas. Se trata de error de escucha de parte de la hablante, posiblemente
analfabeta. “Con el asunto de las  tatarates, me llevaron a operar, me castraron los dos ojos y ahora sí que casi no veyo nada…”
Tembeleca: tembleque, tembloroso. Recuperación de la vocal e entre la b y l más la
concordancia de género femenino. Reconstrucción léxica por ultracorrección.  “Después de la caída, ha quedado tembeleca”.

Temperatura de calentura: pleonasmo; pérdida de motivación semántica. “En la noche me
 le da temperatura de  calentura”.
Terrones de tierra: pleonasmo. Pérdida de motivación semántica. “Como que expreso me
espía las vueltas y pas, pas, se echa los terrones de tierra a la boca”. Es evidente la opacidad de la palabra terrón, pues la hablante no comprende que ‘terrón’ es un derivado de tierra.
Tiricia: ictericia, irritabilidad; el DRAE registra el significado de amarillez de la piel y
de la conjuntiva. “Sólo con tiricia se mantiene”. Forma muy común en el habla popular.
Trancar: se tranca el juelgo: trancar: constipar, obstruir. Juelgo: aspiración de h.
Transijada: Con el estómago vacío; el DRAE registra el adjetivo transido: ‘transido de
hambre y de dolor’, consumido de alguna enfermedad o dolor. La morfología de esta palabra se relaciona con ijares.  “Ahí  donde la ve, anda transijada... una galletita es lo único que se ha atravesado”.
Trepar:  subir, avanzar hacia arriba. Se dice de las plantas trepadoras.  “En virtud de
trepar de peso...”. “en virtud”: en vez de: trepar: subir de peso.  “El salpullido le iba trepando por la cabeza”. .. con el trepón de la calentura, comenzó a locurear”. En el primer ejemplo, vemos una comparación entre la planta que trepa sobre una pared y el salpullido que trepa por la cabeza. En el segundo ejemplo, el trepón de la calentura se refiere a la subida de la fiebre. En ambos casos, la figura del lenguaje es evidente al quedar claro el movimiento de abajo hacia arriba.
Trompicar:  : tropezar violenta y repetidamente, dar pasos tambaleantes (DRAE).  “Se
trompicó en un charral y se desnucó el dedo gordo del  pie”. El verbo está perfectamente empleado.
Tuco: Enorme, pedazos, trizas. En Ecuador y Nicaragua, un tuco es un trozo de
madera. “Así era... tuco de muchacho...   Se hace tucos”. Pero en este contexto significa grande, hermoso, en el primer ejemplo; en la oración ‘Se hace tucos’ significa se hace trizas.
Tullida: sin apetito. Tullido es quien ha perdido el movimiento del cuerpo o de alguno
de sus miembros; pero en este ejemplo del habla popular significa perder el apetito. “Está toda tullida para comer”. Nótese que la palabra conserva el principio semántico de perder una facultad.
Turrón: Pelota de trigo con miel de dulce. Esta palabra está en peligro de extinción,
pero en Lengua Madre mantiene el significado de pelota: “Claro, como duermen los tres juntos que son un solo turrón, a calentura del uno se me le pasó a los otros dos”.
Vasquear: bascar : basquear: forma anticuada (DRAE). Sin duda el error ortográfico se
cometió al  trascribir la frase. “Ha mejorado en el sentido de la vasca, no ha vuelto a vasquear.”
Vivir: mantener: “Le vive un sudor helado”: vivir: mantener.
Zanquear:  Andar mucho a pie y con prisa de un lugar a otro (DRAE). “He andado
zanqueando de aquí para allá… Cómo no he sabanewado ese remesio que me recetó… y no lo encuentro”. El vocablo es totalmente español y la madre lo ha utilizado correctamente.

Como el lector ha observado, el pueblo con poca o ninguna escolarización utiliza un léxico aproximado a las formas españolas, otras veces añade sonidos o los cambia por equivocación. Sin embargo, en algunos casos inventa un vocablo con significado muy particular. Pero no todas las palabras son inventadas o mal usadas, por ejemplo, la palabra arrebrujar conserva el significado, pero busca la semejanza con el verbo embrujar. Otras veces deriva un verbo de otro verbo que existe en español, como es el caso de bujar por bufar.

Estas diferencias en las formas y en el significado tienen su origen en el analfabetismo de las personas que utilizan los vocablos. El lenguaje oral siempre ha producido equívocos a través de la historia del español. Recuérdese las diferentes versiones que existen de las leyendas y los cuentos populares. Por ejemplo, Cervantes, en Rinconete y Cortadillo cita un romance de los siglos XVI y XVII con esta variante popular:  “marinero de Tarpeya” en vez de “Mira Nero de Tarpeya/ a Roma cómo se ardía; / gritos dan niños y viejos / y él de nada se dolía”. En el departamento de Rivas se conoce una variante del cuento de Pedro Urdemalas, como ‘Pedro Urdimales’. Así podríamos continuar citando variantes del habla popular, pero basta estos ejemplos para señalar este fenómeno que no es único de Nicaragua.

lunes, 10 de enero de 2011

LA GUERRA Y LA PAZ



Amadeo Albuquerque Lara
La guerra y la paz, es una novela del escritor ruso León Tolstói (1828–1910), en el contexto de las Guerras Napoleónicas, cuando Napoleón alcanzó el poder en Francia, entre 1799 y 1802. Alcanzar la paz ha sido el anhelo del género humano; sin embargo, lo atestiguado por la historia es todo lo contrario. El escritor y filósofo romano, Flavius Renatus Vegetius, de la época del emperador Valentiniano II, a fines del siglo cuarto D.C. acuñó esta célebre frase: Si vis pacem para bellum” («Si quieres la paz prepárate para la guerra»), aunque se afirma que la frase original fue: “igitur qui desiderat pacem, praeparet bellum” ("por lo tanto, que quien desee la paz, que prepare la guerra"). Algo semejante ha dicho el ministro de Seguridad Pública de Costa Rica, José María Tijerino: “Estamos consciente de que hay que defender el país, no solo confiar en los organismos internacionales", END, 10 de enero/2011. Es decir, Costa Rica se prepara para la guerra sin medir las consecuencias de lo que significa comenzar un conflicto sangriento entre dos países hermanos, que comparten una misma frontera y cuyo origen de este conflicto parece aún oscuro y sin razones de peso.
La historia universal nos narra que la guerra ha sido una constante en la vida del hombre. Digo del hombre, porque son pocas las mujeres que han encabezado una guerra. Sólo se me viene a la mente Juana de Arco (6 de enero de 1412 – 30 de mayo de 1431), también conocida como la Doncella de Orléans, quien se puso al frente del ejército francés para librar las batallas de Orléans y Patay y otros enfrentamientos entre 1429 y 1430.
Los romanos fueron conocidos por haber organizado un ejército capaz de mantenerse en guerras con sus vecinos.  La organización de su ejército estuvo representada por la legión, la cual constaba de seis cuerpos, dirigidos por los tribunos militares electos. Estos cuerpos se dividían a su vez en otros diez, las centurias, bajo el mando de sendos centuriones. Se dice que cada centuria constaba de cien hombres, aunque su  número podía variar entre sesenta y ochenta soldados, todos entrenados para la guerra.
Entre las muchas guerras romanas tenemos la Guerra de las Galias, un conflicto militar librado entre el procónsul romano Julio César y las tribus galas entre el año 58 a. C. y 51 a. C, este conflicto lo llevaron hasta Britania y Germania, pero sin mucho éxito. Galia era un territorio que comenzaba en el Mediterráneo y llegaba hasta el Canal de la Mancha. El Imperio Romano conquistó territorios desde los años 800 a. C. hasta el hundimiento del Imperio romano de Occidente en 476 d. C. Se dice que el ejército romano fue «la institución militar más efectiva y duradera conocida de la historia», pero como todo imperio, tuvo su final; y las guerras sólo quedaron para la historia con su estela de muertes y destrucción.
                En tiempos modernos, la historia de los conflictos bélicos no ha cambiado en nada. Solamente que ahora las guerras producen los muertos por millones por sus maquinarias infernales. Por ejemplo, la Primera Guerra Mundial o Gran Guerra fue un conflicto armado que tuvo lugar entre 1914 y 1918, y que produjo más de 10 millones de bajas. Más de 60 millones de soldados europeos fueron movilizados desde 1914 hasta 1918. Si estos hombres se hubieran utilizado para beneficiar a los pueblos más desposeídos, el mundo de hoy sería diferente. Si este dinero gastado en la guerra se hubiera utilizado para descubrimientos de vacunas y otros medicamentos, sin duda tendríamos mejores profesionales y habríamos alcanzado la paz.
El otro desastre a nivel mundial se conoció como la Segunda Guerra Mundial que hasta el momento ha sido el conflicto armado más grande y sangriento de la historia universal en el que se enfrentaron las Potencias Aliadas y las Potencias del Eje, entre 1939 y 1945. Fuerzas armadas de más de setenta países participaron en combates aéreos, navales y terrestres. Por efecto de la guerra murió alrededor del 2% de la población mundial de la época (unos 60 millones de personas), en su mayor parte civiles. Como conflicto mundial comenzó el 1 de septiembre de 1939 (si bien algunos historiadores argumentan que en su frente asiático se declaró el 7 de julio de 1937) para acabar oficialmente el 2 de septiembre de 1945. Definitivamente, las guerras han matado a un mayor número de personas que las enfermedades más contagiosas pero al final nadie alcanzó la paz.
Como si la destrucción de estas guerras hubiera sido poca, las potencias de la época comenzaron otro enfrentamiento conocido como la Guerra Fría. Esto fue un enfrentamiento ideológico desde 1945, fin de la Segunda Guerra Mundial, hasta  la caída del Muro de Berlín, 1989, entre la URSS y los Estados Unidos. Cada una de las potencias mostraba sus armamentos mortíferos para amedrantar al otro. Ambos se ufanaban de poseer la bomba atómica y las ojivas nucleares capaces de alcanzar un objetivo a centenares de kilómetros de distancia. Hoy en día se habla de bombas inteligentes capaces de buscar el blanco en refugios subterráneos gracias a la integración de dispositivos computarizados y otros armamentos sofisticados que no logramos comprender de qué son capaces. El enriquecimiento de uranio ha sido criticado como un peligro para la fabricación de bombas destructivas. Pero nadie hace nada para preparar el camino para alcanzar la paz en el mundo. Se otorgan premios nobeles de la paz, pero no vemos ningún indicio de la paz mundial.
Otro conflicto originado por la mencionada guerra fría, entre 1964 y 1975, fue  la guerra de Vietnam, o la segunda guerra de Indochina: Vietnam del Sur, apoyado por los Estados Unidos y Vietnam del Norte, apoyado por el bloque comunista. Entonces nos preguntamos: ¿Qué se proponen las potencias al organizar una guerra? ¿Será el comercio de armas de guerra? Entonces, el hombre es el lobo del hombre. Claro, al hombre sin Dios en busca del poder y la fama, no le importa la destrucción del género humano.
Y ha sido un conflicto tras otro, sin saber cuándo acabaremos o si seremos objeto de la destrucción total por efectos de una conflagración mundial. El hombre que fue hecho, según la Biblia, un poco menor que los ángeles, ha resultado ser el ángel de la muerte cuando tiene en sus manos el poder de destrucción. Y es que no importa a qué distancia está el otro bando, la guerra acorta distancias. No sabemos por qué razón, o preferimos ignorarlo, los Estados Unidos se vieron involucrados en la llamada Guerra del Golfo Pérsico o simplemente Guerra del Golfo. Fue la guerra de 1990 a 1991 entre Irak y una coalición internacional, compuesta por 31 naciones y dirigida por Estados Unidos, como respuesta a la invasión y anexión del emirato de Kuwait por Irak.
Sólo para mencionar dos conflictos más recientes, nombraré la Guerra de Irak o II Guerra del Golfo, también conocida como Operación Libertad Iraquí en Estados Unidos, Operación Telic en el Reino Unido y, en otros ámbitos, ocupación de Irak, conflicto que comenzó el 20 de marzo de 2003 y finalizó el 19 de agosto de 2010, aunque con una secuela de muertes por atentados terroristas tanto de soldados  estadounidenses y europeos, como también de civiles inocentes. Como si este conflicto no hubiera ocasionado tantas muertes y billones de dólares mal gastados en maquinaria de guerra, municiones y logística militar,  el 7 de octubre de 2001 comenzó la Guerra de Afganistán con el nombre de  «Operación Libertad Duradera» del ejército estadounidense y la «Operación Herrick» de las tropas británicas para invadir y ocupar elpaís asiático. Esta guerra fue emprendida en respuesta a los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, amparándose en el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas que invoca al derecho a la legítima defensa. Que si esta vez hubo razón para emprender un nuevo conflicto, depende del punto de vista del encuestado. Pero nunca las guerras resuelven los problemas políticos ni económicos, sino que más bien los intensifican, tal como vemos ha sido el resultado de este nuevo enfrentamiento. La paz no se ha alcanzado todavía y la guerra ha dejado peores resentimientos ideológicos y más destrucción.
En conclusión, las guerras han comenzado por diferentes motivos. Algunas han puesto como pretexto el dominio de territorios vecinos para someterlos a un nuevo imperio, como fue el caso del pueblo romano. Otros motivos que podemos adivinar son la adquisición de nuevas fuentes de energía o la venganza despiadada. De todos modos, una cosa queda en evidencia: el hombre guerrero es el ángel de la muerte. La misión que Dios, el Creador, encomendó al hombre en su estado original, fue de crecer y multiplicarse y de esta manera, sojuzgar la tierra para hacerla producir, pero el hombre apartado de su creador en vez de crecer decrece y en vez de multiplicar la raza humana, la destruye hasta el punto de poner en peligro la creación entera. Que Dios nos libre del poderío militar que impera en el mundo de hoy y que ponga en cada ser humano el espíritu de fraternidad, según las palabras de Jesús: “Amaos los unos a los otros”, "La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy..." (Juan 14:27).


sábado, 1 de enero de 2011

REFLEXIONES DE AÑO NUEVO Y DE UNA NUEVA DÉCADA


Amadeo Albuquerque Lara

El templo del dios romano, Janus, estaba situado sobre una calle llamada Argiletum. La lista más completa de nombres de dioses romanos generalmente comenzaba con Janus, el dios de los dos rostros en direcciones opuestas, significando que mientras un rostro miraba al pasado, el otro lo hacía al futuro. Por eso el primer mes del año, enero,  en latín Januarius y en inglés January, lleva ese nombre en honor a este dios. Se dice que, originalmente, el año romano constaba de diez meses y comenzaba con el mes de Martius, marzo; pero Numa Pompilius, el segundo rey de Roma, cerca del año 700 antes de Cristo, añadió dos meses: Januarius y Februarius. Además, hizo que el año comenzara con Januarius y que el segundo mes fuera Februarius. Así se completó el año de doce meses.
Janus era considerado el dios de las puertas, de las transiciones, de las entradas y del principio y del fin. La imagen de la izquierda representa a ese dios, mientras que la imagen de la derecha es un monumento que se cree repuso al antiguo templo de madera dedicado a Janus. En la parte de abajo, a la derecha, está la imagen de una moneda en honor también al referido dios.




El año 2011 no solamente es el principio de un nuevo año, sino el inicio de una nueva década: 2011 a 2020. La década que acabamos de terminar ha sido una de las más difíciles. Ha habido guerras sangrientas, algunas sin causa inmediata y otras por la ambición de poder. Generalmente, las guerras se originan por adquirir más poder económico y político o por ambiciones personales. No solamente ha habido guerras, sino terremotos y maremotos gigantescos e inundaciones sólo comparadas con el diluvio bíblico que han cambiado el clima de la tierra, sin duda debido a la intervención humana. Potentes bombas atómicas detonadas en el subsuelo en épocas pasadas, más el acomodamiento de las placas submarinas, han ocasionado desastres como el ocurrido en Asia, en Haití y Chile. Se habla que estos cataclismos han cambiado el eje terráqueo y con esto, los consecuentes fenómenos que más tarde puedan ocurrir.
Otra causa de estos desastres es la emanación de gases producidos por la carburación de los automóviles, y los gases de las fábricas, al punto que ya se ha dañado buena parte de la capa de ozono, más los consecuentes daños a la salud humana, la contaminación de ríos, lagos y mares, los derrames de petróleo que han matado a miles de especies marinas y la extinción de otras especies terrestres. Lo triste de esta situación es que los países industrializados están haciendo muy poco por remediar la contaminación de los elementos de la naturaleza y estamos dejando a las futuras generaciones una tierra contaminada, asolada y con menos posibilidades de vida.
Las actuaciones políticas también han dado mucho que desear, no solamente en Nicaragua, sino en el resto del mundo. Existe actualmente una ambición desmedida por el poder, por la fama o por las riquezas económicas. Rubén Darío, en su poema “Los motivos del lobo”, afirma: “En el hombre existe mala levadura. /Cuando nace viene con pecado. Es triste. /Mas el alma simple de la bestia es pura”. El apóstol Santiago también confirma esta verdad: “De donde vienen las guerras y las peleas entre ustedes? Pues de los malos deseos que siempre están luchando en su interior” (Santiago 4:1). La frase latina atribuida a Plautus “Homo homini lupus” que significa el hombre es el lobo del hombre, también fue acogida por el filósofo Thomas Hobbes en la dedicación de su obra De cive (1651). Entonces, a través de la historia ha habido pensadores que han sabido interpretar ese sentimiento malévolo que hay en el ser humano, especialmente cuando se quiere arrogar la autoridad de pisotear el derecho de los demás.
En el campo religioso también ha habido divisiones entre hermanos de la misma fe. Esas facciones han dado origen a la formación de nuevos grupos, iglesias o denominaciones. El deseo de sobresalir como líderes dentro de los grupos sociales ha conducido a la proliferación de estas sectas. Hay quienes se proclaman mesías enviados por Dios para redimir a la humanidad, ignorando de esta manera a Jesucristo. Hay quienes veneran al mismo diablo como a un dios moderno, otros veneran a la ciencia y a la sabiduría. Por esta razón, la humanidad se muestra huérfana de valores morales y de principios democráticos y éticos. No existe religión que salve, no existe creencia religiosa que supere a otras. “La religión pura y sin mácula delante de Dios y Padre es esta: Visitar los huérfanos y las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha de este mundo.” (Santiago 1:27).
La década que finaliza ha visto adelantos tecnológicos en la medicina, la biología, la astronomía y la clonación de animales y la intención de clonar células madres para el trasplante y la sustitución de órganos humanos, sólo para mencionar unos pocos. La informática domina el mundo moderno. Internet, la computadora, las redes sociales y la telefonía celular han impuesto un nuevo estilo de vida. Las leyes del consumismo están obligando a muchos a ir sustituyendo los aparatos electrónicos “pasados de moda” por otros más deslumbrantes. Esta tendencia ha conducido a muchos a endeudarse sin razón por la facilidad que se cree ofrecen las tarjetas de crédito, nuestro dinero plástico. Pero este desenfreno ambicioso también ha obligado a las compañías emisoras de tarjetas a protegerse contra los morosos e irresponsables que no saben controlar sus cuentas. Han emitido leyes y reglamentos que obligan a los tarjeta-habientes a pagar o ir a la cárcel, o sufrir la hipoteca de sus bienes. Parece que vivimos en un mundo de fantasía en donde el lujo toma el lugar de las necesidades básicas.
Entonces, ¿qué nos depara esta nueva década? ¿Confiaremos en la ciencia, en la tecnología o en cualquiera de los adelantos modernos para sentirnos que marchamos al ritmo del grito de la moda? Recordemos que no es por el tipo de computadora que tengamos, ni por cuántos amigos nos siguen por las redes sociales, ni por el tipo de edificio de la iglesia que visitamos o somos miembros, sino por la empatía que debemos sentir por los más pobre y desvalidos, es el sentir la necesidad de otros como si fuera la nuestra. Es amar a Dios y ponerlo en primer lugar. Ya Jesús nos dio la pauta:  “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.” (Mateo 22:38 – 40). Así resumió Jesús los diez mandamientos. De manera que no nos escudemos en nuestra sabiduría, ni en los grados académicos que tengamos, ni en la universidad de la que somos egresados, ni en la iglesia que visitamos. Empecemos esta nueva década con este espíritu de entrega a Dios y a los demás y así nuestro mundo será mejor y la tierra que heredemos a nuestras futuras generaciones les ofrecerá mejores oportunidades de sobrevivencia. Dejemos el egoísmo, y no pensemos que sólo nosotros merecemos explotar las riquezas naturales que hoy tenemos.




domingo, 26 de diciembre de 2010

La Navidad

La Navidad

by Amadeo Albuquerque on Sunday, December 26, 2010 at 1:33pm
No sabemos con exactitud la fecha en que nació nuestro Redentor, pero el mundo cristiano la celebra el 25 de diciembre. Sin embargo, no es la fecha lo importante. Es el hecho de que Cristo haya venido a la tierra para salvar a la humanidad. "Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha enviado a su hijo unigénito para que todo aquel que en él crea no se pierda, mas tenga vida eterna". Porque Dios no envió a su hijo para condenar al mundo, sino para que por medio de él sea salvo.
Es mi deseo que todos creamos en Cristo Jesús, para que la Navidad no sea una celebración comercial, sino una época de recordar ese acto tan lleno de amor de Dios para la humanidad. Que el año 2011 sea mejor y de más amor los unos con los otros. Que las injusticias de los hombres no sigan dañando los derechos de los demás, que en vez de odio haya amor, que en vez de guerras haya paz. FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO.
Amadeo Albuquerque Lara

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Reformas a la ortografía


Reformas ortográficas de la RAE
Amadeo Albuquerque Lara
El domingo 28 de noviembre del presente año, las 22 academias de la lengua española se reunieron en Guadalajara, México, en ocasión de la Feria del Libro para aprobar las reformas a la ortografía española que saldrá publicada antes de la Navidad. No se habían reunido los académicos de la lengua (RAE), en Guadalajara, cuando escritores, y lectores de las redes sociales ya emitían sus protestas por semejante desbarajuste de las reglas ortográficas.

Entre otros cambios, la RAE, en complicidad con las 22 academias, eliminó la ch y la ll del alfabeto por lo que ahora éste consta de 27 letras. Antes las había eliminado del diccionario solamente, por razones de globalización. Según esta reforma, prevalecen las letras sin importar su correspondencia con los fonemas, en una época en que el estudio de la lengua se ha transformado en una ciencia: la ciencia lingüística.

Si la Y es una consonante, como lo afirma la nueva Ortografía, sin especificar si cuando va al inicio (yema) o al final de palabra (hay), o como enlace de coordinación de dos elementos de la misma categoría, entonces tendremos que usar la i para coordinar: “La rosa i el clavel”. Es más, ya no es necesaria la ll, pues quedó eliminada del alfabeto junto con la ch. que si la i griega será ye, y que la b será be (y no be alta o be larga), es una discusión bizantina; pero que la ch y la ll dejen de ser letras del alfabeto es un contrasentido, pues ambas letras (llamadas dígrafos por la RAE) representan fonemas palatales; por lo tanto, la ll no puede ser sustituida por la letra l, porque ésta no es palatal.

De ahora en adelante, siguiendo este nuevo criterio, ya la “digrafía” ll no se conocerá como elle, sino como doble ele, pues ya la digrafía no representará al fonema palatal lateral y para ser consecuentes, no se deberá escribir al inicio de palabra sino en medio y las eles deberán escribirse y pronunciarse en sílabas diferentes: al-lanar y no allanar, para evitar la palatalización. ¿Qué explicación dará a esto la RAE?

Asimismo la ch no podrá ser sustituida por la letra c por cuanto la ch representa a un fonema palatal africado y la letra c representa ya a tres fonemas: /k/, /z/ (en España) y /s/ en América Latina. Entonces, basados en el criterio académico, la ch se conocerá como ce ache y no como che, por las razones ya expuestas. ¿O es que ya no habrá palabras que se escriban con ch ni con ll?
Don Ramón Menéndez Pidal (1968:126) afirma que la ll proviene  de los grupos latinos PL, CL, FL, al palatalizarse la ele de esos grupos. Ej.: del latín plorar, tenemos llorar; de pleno, lleno; de plicare, llegar, de pluvia, lluvia. De clamar, llamar; de clave, llave; de flamma, llama, etc. La palatalización, por tanto, es un fenómeno fonético, no gráfico. Por lo tanto, si la ll es palatal y la l (ele) es alveolar, según Samuel Gili Gaya (1966:34), ¿cómo justifica la RAE la eliminación de la ll, si estos son dos sonidos distintos? Si me responden que la ortografía trata de letras y no de sonidos o fonemas, contestaremos que cada letra representa o debe representar a un fonema y un fonema es el resultado de la realización de un sonido, o de sus alófonos. “La lista de los fonemas de una lengua es una lista cerrada. El castellano, p. ej. distingue 24 fonemas, ni más ni menos”, afirma André Martinet (1968b: 23, 27), citado por Werner Abraham. Pero con la supresión de la ch y la ll, ¿cuántos fonemas le quedan ahora al español? Además, al pasar la y a una consonante pura, ¿qué fonema las representa? Escribiremos ahora “kasteyano”?

Ahora veamos lo que dice Menéndez Pidal acerca de la ch: “La ch es una africada compuesta de una oclusión postalveolar mojada, seguida de una explosión africada sorda.” Otra vez, este filólogo aplica el criterio fonético y no gráfico para distinguir la unión de c más h. Por otro lado, la Ortografía de 1999, afirma: “El fonema africado palatal sordo de, por ejemplo, chaleco, se representa con el dígrafo ch” (1.2.1). Y ahora al quedar eliminado el dígrafo, ¿cómo se representa el fonema referido? La c, por otro lado cambia de sonido, dependiendo de la vocal que le siga. Ej.: En las palabras cama, como, cuna, adquiere el sonido de k; en tanto que en ceso, cisa, se comporta como una z ante las vocales e, i, para los países ceceantes, como España, o como un sonido de s para las regiones no ceceantes, ante las mismas vocales.

La h, en cambio, no tiene fonema que la represente en español y ya no lo tenía en latín. La Ortografía de 1999 afirma textualmente: “Esta letra que en otro tiempo representó una aspiración, carece hoy de valor fonológico y no representa sonido alguno” (1.2.5). Entonces, ¿por qué la RAE no la elimina?

De la y dice la Ortografía, 1999: “La y puede tener un valor consonántico al representar al fonema palatal sonoro, como en yema, y un valor vocálico equivalente al representado por la letra i, en palabras como y, rey, hoy” (1.2.2,f). Este criterio es mucho mejor que el que se anuncia en la nueva Ortografía, por cuanto es un punto de vista fonológico y no literal o gráfico. (Véase a Alarcos Llorach 1981: 166 – 169)  

En cuanto a la eliminación de los acentos diacríticos en los pronombres demostrativos, hay que aclarar lo siguiente. La misma RAE acepta dos categorías léxicas en estas formas: los determinantes demostrativos: este, ese, aquel; y los pronombres demostrativos: éste, ése y aquél. Luego, si las formas que no llevan tilde son determinantes y las que la llevan son pronombres, tenemos que aceptar que el acento gráfico en español tiene una función suprasegmental, por cuanto cambia la categoría de tales palabras. “Suprasegmental: rasgos como acento, tono, longitud, etc.” – Nos ilustra Lyons (ed.) 1970: 326), también citado por Abraham.

No es el mismo caso en las palabras guión, truhan y hui. Guion no llevará tilde si se pronuncia como monosílabo, pero deberá llevarla si se pronuncia como bisílaba: tru–hán; en cambio la nueva Ortografía sencillamente elimina la tilde, sin explicar. En cuanto a la forma hui, si se trata del pretérito perfecto simple del verbo huir: huí, aquí hay unión de dos vocales cerradas y si una de ella no se tilda, hui deberá pronunciarse como diptongo y no como hiato: hu–í. Por esta misma razón fonética, el diptongo hui es mejor representarlo con y antes que con i: huy y no hui, pues la i es vocal y no una semi vocal ni una semi consonante. Entonces, según esta Ortografía el pretérito perfecto simple del verbo huir ¿se pronunciará como diptongo (hui) y no como una palabra bisílaba de acentuación aguda, por representar un hiato (hu–í)?

            Estas breves observaciones están basadas en reglas fonológicas y fonéticas de acuerdo con criterios modernos de la lingüística, dejando atrás los criterios filológicos que se basaban en la lengua escrita únicamente (como en 1741). Por la razón de que los fonemas son representados por letras, en la ortografía, no debemos confundir los unos con las otras. La correspondencia de fonemas y letras debiera preocupar a los académicos.

En cuanto a la función de los acentos gráficos o tildes, debemos ser cuidadosos en separar aquellos que obedecen a las reglas de las agudas, graves y esdrújulas y los que cambian los modos y tiempos verbales (llegue y llegué; amara y amará), así como los que cambian las categorías léxicas (el, artículo y él, pronombre; sé del verbo saber y se pronombre; sólo, adverbio y solo, adjetivo, etc.). Por tanto, si el acento gráfico cambia la categoría gramatical o la léxica de una palabra, no debemos eliminarlo cuando cumple esta función suprasegmental.

Bibliografía:
Abraham, Werner. Diccionario de terminología lingüística actual. Gredos, Madrid, 1974.
Alarcos Llorach, Emilio. Fonología Española. Gredos, Madrid, 1981.
Gili Gaya, Samuel. Nociones de Gramática histórica española. Biblograf, Barcelona,
 1966.
Menéndez Pidal, Ramón. Manual de Gramática Histórica Española. Espasa – Calpe,
Madrid, 1968.
Amadeo Albuquerque Lara
Excatedrático de la UNAN y la UCA y
Especialista en lingüística española